Capítulo V – Camino del Purgatorio
Pág 265 – “…y allí destacaban las boinas rojas y los detentes, algunos muy viejos y raídos,…”
El "detente" es un pequeño emblema que se lleva sobre el pecho, con la imagen del Sagrado Corazón. Es un signo de amor al Sagrado Corazón de Jesús y de la confianza en su protección contra las acechanzas del maligno. Le decimos "detente", en nombre de Jesús, al demonio y a toda maldad.
Pág 266 – “Y no se olvide del hisopo ni de la campana.”
El hisopo es aquí el utensilio utilizado por los sacerdotes católicos para bendecir, pero un hisopo también puede ser el utensilio utilizado para la limpieza del canal auricular o una planta.
Pág 287 – “Desde la propia ciudad e Burgos se veían nubes de buitres y alimoches sobre el alto de la Cartuja o sobre Vista Alegre.”
El alimoche, abanto, guirre o buitre egipcio es el buitre del Viejo Mundo con menor envergadura, vuelan normalmente en solitario, aunque a veces siguen a otros congéneres o incluso a buitres de otras especies y cuervos.
Pág 289 – “…, que en su caso es casi tan grande como su estulticia.”
Estulticia: Necedad, tontería.
Pág 292 – “…, ni me ha movido jamás afán proselitista de ningún tipo…”
Proselitista: Celoso de ganar prosélitos (adeptos, partidarios) para una facción, religión o doctrina.
Pág 300 – “Estaban en la zona en la que se reunían todas las amas de cría y las cinzayas con los niños que tenían a su cuidado.”
Cinzaya: Niñera.
Pág 305 – “¿Pero qué amistad tienes tú con ese rastacueros?”
Rastacueros: Vividor, advenedizo.
Pág 310 – “La concurrencia celebró mucho el rasgo de humor del provecto general…”
Provecto: Caduco, maduro, viejo, entrado en días.
Pág 313 – “…: oían la caja y las dulzainas de los mozos que tocaban diana y pedían el aguinaldo.”
Una caja de música es un instrumento musical mecánico, creado en el S. XIX. Las cajas de música podían ser de cualquier tamaño, desde unas tan pequeñas que cabían en el bolsillo, hasta unas que podían ocupar un espacio considerable en el hogar. Eran usadas en relojería y originalmente las producían relojeros artesanos. En la mayor parte del siglo XIX, la mayor cantidad de producción se concentró en Suiza, formando una fuerte tradición relojera en ese país.
La dulzaina es un instrumento tradicional de viento de lengüeta doble de la familia del oboe. Tiene forma cónica y unos 30 cm. de longitud.
Pág 313 – “El anciano abrazaba aquel cadáver, que estaba cubierto por un tabardo que no era suyo…”
Un tabardo (del francés tabarde) fue originalmente una humilde prenda exterior con forma de túnica, generalmente desmangada, llevada por campesinos, monjes, infantería etcétera.
Durante la baja Edad Media, los tabardos, ahora abiertos por los costados e incluso atados por la cintura, eran llevados por los caballeros sobre la armadura, y normalmente (aunque a veces lisos) eran blasonados con sus armas heráldicas y comenzaron a ser un importante medio de identificación en el campo de batalla con el desarrollo de la heráldica y el declive de los escudos en el mismo.
Pág 317 – “El general Dávila aseguró en la radio que íbamos a desaparecer para siempre de las calles y que nos iban a confinar con las oblatas.”
Oblato:
1. Dicho de un niño: Ofrecido por sus padres a Dios y confiado a un monasterio para que se eduque culta y piadosamente y, si se aficionase, entre en religión.
2. Se dice del religioso de alguna de las diversas congregaciones que se dan a sí mismas el nombre de oblatos u oblatas.
Pág 330 – “…restos de retablos, verjas, andas, órganos portátiles, púlpitos…”
Anda: Tablero sostenido por barras paralelas.
Pág 331 – “…, estaba llena de estandartes y grímpolas que ondeaban suavemente con las corrientes de aire.”
Estandarte: Insignia que usan las corporaciones civiles y religiosas. Consiste en un pedazo de tela generalmente cuadrilongo, donde figura la divisa de aquellas, y lleva su borde superior fijo en una vara que pende horizontal de un astil con el cual forma cruz.
Grímpola: Insignia militar que se usaba en lo antiguo, y que los caballeros solían llevar al campo de batalla y ponían en sus sepulturas. La forma de su paño era triangular.
Pág 331 – “En el transepto se había colocado una gran bandera monárquica, …”
Transepto se utiliza comúnmente en la terminología arquitectónica religiosa para designar la nave transversal que en las iglesias cruza a la principal Perpendicularmente. En casos excepcionales, especialmente si la basílica tiene un tamaño desmesurado, puede aparecer un segundo transepto a una distancia media o a los pies, generalmente de menor longitud
Pág 342 - “… la expedición que arribará en aquellas lueñas tierras.”
Lueñas: Distantes, lejanas.
Pág 348 – “Cortapicos y callares, señoritas.” Esta expresión quiere decir que no se hable demasiado y no se pregunte por lo que no conviene saber. Algo así como: ¡A callarse!
Pág 348 – “… cuando advirtió la greguería que había junto a la catedral.”
Las Greguerías son, quizá, la creación más conocida del escritor vanguardista Ramón Gómez de la Serna. Empezó a escribirlas en 1910, publicadas en prensa, recopiladas en varias ocasiones, insertadas en sus obras…
Metáfora + Humor = GREGUERÍA
Ramón, las definía como “fatales exclamaciones de las cosas y del alma al tropezar entre sí por pura casualidad.”
No sé, exactamente a qué tipo de greguerías se refiere aquí Óscar, ¿lo sabéis vosotros?
Pág 350 – “En las arquivoltas, cuerpos desnudos resucitaban y…”
Una arquivolta es cada una de las roscas o molduras que forman una serie de arcos concéntricos decorando el arco de las portadas medievales en su paramento exterior, recorriendo su curva en toda su extensión y terminando en la imposta (saliente). Frecuente en el románico y en el gótico.
Pág 353 – “Pues vigile a este perdulario y cuando acabe todo, devuélvale con los suyos.”
Perdulario: Sumamente descuidado en sus intereses o en su persona. Que pierde las cosas con frecuencia.
Pág 355 – “…, prendió los ambleos del altar mayor, como si fuera a empezar una misa, y otro, siguiendo su ejemplo, encendió las almenaras del cepillo de los ánimas.”
Ambleo: 1. Cirio de kilo y medio de peso. 2. Candelero para este cirio.
Almenara: 1. Candelero sobre el cual se ponían candiles de muchas mechas para alumbrar todo el aposento. 2. Fuego que se hacía en las atalayas o torres para dar aviso de algo, como de tropas enemigas o de la llegada de embarcaciones.
“Balaam y el ángel” Gustav Jaeger – 1836
Pág 355 – “Ya sabe usted, Bayona, que hay asnos más sabios que los propios profetas. Acuérdese del de Balaam, que no quería avanzar por el camino perverso.”
Balaam es un personaje bíblico, adivino de la región de Mesopotamia. Aparece en el libro de los Números.
El ángel y el asna de Balaam
Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Números (4:22:21 - 4:22:40)
“Entonces Balaam se levantó muy de mañana, aparejó su asna y se fue con los principales de Moab.
Pero el furor de Dios se encendió cuando él iba, y el ángel de Jehovah se presentó en el camino como un adversario suyo. Balaam iba montado sobre su asna, acompañado de dos de sus criados.
Y el asna vio al ángel de Jehovah, quien estaba de pie en el camino con su espada desenvainada en la mano. El asna se apartó del camino y se fue por un campo. Y Balaam azotó al asna para hacerla volver al camino.
Entonces el ángel de Jehovah se puso de pie en un sendero entre las viñas, el cual tenía una cerca a un lado y otra cerca al otro lado.
El asna vio al ángel de Jehovah y se pegó contra la cerca, presionando la pierna de Balaam contra la cerca. Y éste volvió a azotarla.
El ángel de Jehovah pasó más adelante, y se puso de pie en un lugar angosto, donde no había espacio para apartarse a la derecha ni a la izquierda.
El asna, al ver al ángel de Jehovah, se recostó debajo de Balaam. Y éste se enojó y azotó al asna con un palo.
Entonces Jehovah abrió la boca del asna, y ésta dijo a Balaam: —¿Qué te he hecho para que me hayas azotado estas tres veces?
Balaam respondió al asna: —¡Porque te burlas de mí! ¡Ojalá tuviera una espada en mi mano! ¡Ahora mismo te mataría!
El asna dijo a Balaam: —¿Acaso no soy yo tu asna? Sobre mí has montado desde que me tienes hasta el día de hoy. ¿Acaso acostumbro hacer esto contigo? Y él respondió: —No.
Entonces Jehovah abrió los ojos a Balaam, y él vio al ángel de Jehovah de pie en el camino, con su espada desenvainada en su mano. Balaam se inclinó y se postró sobre su rostro,
y el ángel de Jehovah le dijo: —¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? He aquí, yo he salido como adversario, porque tu camino es perverso delante de mí.
El asna me ha visto y se ha apartado de mi presencia estas tres veces. Si no se hubiera apartado de mí, yo te habría matado a ti, y a ella habría dejado viva.
Entonces Balaam dijo al ángel de Jehovah: —He pecado. Es que yo no sabía que te habías puesto en el camino, contra mí. Pero ahora, si esto te parece mal, yo me volveré.
Y el ángel de Jehovah dijo a Balaam: —Vé con esos hombres, pero hablarás sólo la palabra que yo te diga. Así Balaam fue con los principales de Balac.
Y al oír Balac que venía Balaam, salió a su encuentro en una ciudad de Moab que está junto a la frontera del Arnón, en el extremo del territorio.
Entonces Balac dijo a Balaam: —¿Acaso no envié yo a llamarte con urgencia? ¿Por qué no viniste a mí? ¿Acaso no puedo yo honrarte?
Balaam respondió a Balac: —He aquí yo he venido a ti; pero ahora, ¿podré hablar cosa alguna? ¡La palabra que Dios ponga en mi boca, ésa hablaré!
Entonces Balaam fue con Balac, y llegaron a Quiriat-juzot.
Luego Balac hizo matar toros y ovejas, y envió porciones a Balaam y a los principales que estaban con él.”
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Y así doy por concluído mi “diccionario” de “Inquietud en el Paraíso”, de Óscar Esquivias, primer libro de la Trilogía que estamos leyendo en la Lectura colectiva coordinada por Pedro Ojeda, del blog “La Acequia”.