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martes, 1 de enero de 2013

Tiempo de invierno

 

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me gusta el sabor de los días de invierno
cuando unos tibios rayos de luz
acarician mis ojos cerrados
mientras estoy pensando en arena
olas algas caracolas y delfines

me gusta el sabor de las gotas de lluvia
en el parabrisas del coche
cuando conduzco hasta el faro
esperando que los rayos de la linterna
te traigan de nuevo hasta mi boca

me gusta el sabor de tu piel húmeda
tumbado sobre la cama esperando
que desande la casa vacía oscura
para llegar hasta tus brazos abiertos
en los que caeré abandonada

me gusta el sabor de tus sueños
de persecuciones y monstruos
entre las sábanas revueltas
que conservan el calor adormecido
de las últimas treguas del día

me gusta el sabor del viento
abrazada a tu cintura en la moto
de camino al bar de la playa desierta
y saborear tus besos inclinados en la terraza
mezclados con el café solo cortito

me gusta… me gusta tu sabor

el sabor de esta tarde de siesta

 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Pardais

 

los_alisos11
imagen tomada de aquí

 

co son
dos bicos tépedos
os pardais
fuxiron do niño

vímolos voar
alto lonxe
ata pousarse
na pola
dun ameneiro
frondoso
como os teus brazos.

………---………

Con el ruido de tus besos tibios, los gorriones huyeron del nido.

Los vimos volar alto, lejos, hasta posarse en la rama de un aliso, frondoso, como tus brazos.

 

sábado, 6 de octubre de 2012

Turn me on


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Playa de Campelo

Me gustan las sopas,
da igual que sean de pollo,
de verduras o de pescado.

Me gustan las tostadas de pan reseso
con aceite de oliva virgen extra
y tomate restregado por encima.

Me gustan los pescados,
cocinados a la plancha,
cocidos, fritos, al horno.
Sobre todo me gustan los azules,
y comerlos con los dedos.

Me gustan los bocadillos de chorizo,
con queso,
acompañados de una cerveza fuerte y oscura,
o una sidra muy fría.

Me gustan los helados,
sentada en el sofá del salón,
con las piernas cruzadas
y después,
dejar que Ron lama la cucharilla.

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Ron

Me gustan las castañas cocidas,
y el olor a fiuncho.

Me gusta el maíz tostado,
y los anacardos,
regados con sorbos de coca cola,
mientras termino de preparar la comida.

Me gusta el arroz blanco,
con huevos fritos y salsa de tomate.

Y las anchoas,
y los pementos do couto,
y la lechuga regada con salmorejo.

Me gusta que me sorprendas,
en la cocina,
con las manos empolvadas en harina,
o preparando caramelo líquido para hacerte un flan.

Like the desert waiting for the rain
Like a school kid waiting for the spring
Im just sitting here waiting for you
To come on home and turn me on

Reseso – (gallego) Seco, viejo y de mal sabor. Rancio. Dícese generalmente del pan, galletas, etc.

Por extensión, al pan de ayer, que solo está seco pero no viejo y de mal sabor, ya le llamamos reseso.

Fiuncho – (gallego) Hinojo. Planta aromática. Su semilla es una especie de anís.

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El Pemento do Couto es una variedad de pimiento (Capsicum annuum L) originaria de la comarca coruñesa de Ferrolterra, en el extremo norte de Galicia, comarca que a su vez se encuentra integrada por Ares, Fene, Ferrol, Mugardos, Narón Valdoviño, San Sadurniño, Moeche, Cedeira, As Somozas y Neda. El nombre del pimiento tiene sus raíces en el Monasterio do Couto o Mosteiro de San Martiño de Xuvia en el concello de Narón,

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lugar donde al parecer, los monjes iniciaron la selección y cultivo del Pemento do Couto (IPG Denomianción de Origen).

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Los pementos do Couto son pimientos muy pequeños cuyo peso no supera los 6 gramos y su longuitud máxima es de 8 centímetros, color verde oscuro y sabor dulzón, debido a la ausencia de capsaicina, principal componente activo de los pimientos picantes.

En resúmen, los pementos do Couto son parecidos a los pimientos de Padrón, sólo que los de Padrón, unos pican e outros non.

El salmorejo es una crema servida habitualmente como primer plato; se trata de una preparación tradicional de la zona andaluza de Córdoba. Se elabora mediante un majado (machacado, triturado) de una cierta cantidad de miga de pan, a la que se le incluye además: ajo, aceite de oliva, vinagre (opcional), sal y tomates[. Debido al empleo del pan, su consistencia final es la de un puré, o el de una salsa. Se suele servir con pedacitos de otros alimentos en su superficie como: virutas de jamón, picatostes, o con migas de huevo duro.

lunes, 24 de septiembre de 2012

No se puede

 

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Foto: Aldabra [Playa de Campelo – 22.05.12]

si puidese,
retería agora mesmo este instante:

teu corpo mergullándose
nas augas bravas,
lonxe,
xugando entre as ondas
como un golfiño,
mentras eu,
serea varada,
agardo o teu regreso
nesta casa de area
que construímos os dous
ó chegar á praia.

si puidese
gardaría nalgún recuncho
do noso dormitorio,
un anaco de sol de hoxe,
para saborealo lentamente
nas noites de invernía,
que aínda están por chegar.

 

Si pudiese, retendría ahora mismo este instante: tu cuerpo zambulléndose en las aguas bravas, lejos, como un delfín, mientras yo, sirena varada, aguardo tu regreso en esta casa de arena que construímos  los dos, al llegar.

Si pudiese, guardaría en algún rincón de nuestro dormitorio, un pedacito del sol de hoy, para saborearlo lentamente, en las noches de invierno, que todavía están por llegar.

 

Para los que escribís y habláis de maravilla el gallego: Perdón por el mío. 
biquiños,

martes, 8 de mayo de 2012

Dame la razón

 

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Sé que puedo quererte mejor.
Darte más abrazos y más besos.
Sorprenderte más veces mientras estás sentado trabajando en el ordenador,
o leyendo tus revistas de informática.
Sé que puedo decirte al oído, más a menudo, lo mucho que te quiero.
Y acariciarte en la cama, antes de quedarme dormida sobre tu pecho.
Sé que puedo disfrazarme de gasas en negro y rojo
y ponerme zapatos de tacón
y pintarme los labios,
tal vez tatuarme un lunar cerca del labio superior
y ganarte así para mi causa.

Sé que puedo hacer todo eso.

Y no es que no lo haga porque me falten las ganas o porque no quiera.
No es eso, amor.
Es que…
Es esta vida que me devora sigilosa.
Tengo más años.
Me faltan horas.
Me falta luz,
energía,
más pasión.

Pero sé que soy capaz de revivir esos días pasados.
Y quererte mejor.
Y susurrarte en el cuello, por ejemplo, que esta mañana
mientras estaba en la oficina archivando documentos,
pensaba en tu cuerpo cálido y envolvente,
o decirte simplemente que me siento muy muy pequeña
si me imagino la vida sin tenerte a mi lado.

Amor, perdóname.

Perdona todas y cada una de las horas que no te dedico.

Y suena una canción:

“…Dame puertas abiertas
Camas desechas
Quítame el sentido
Dame la razón…”

jueves, 26 de abril de 2012

Á r b o l e s

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Congo y yo paseamos por Las Médulas, entre árboles viejos y olvidados.

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Árboles que un día fueron frondosos y llenos de vida.

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Árboles de raíces grotescas e inverosímiles.

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Árboles secos pero con la hermosura del tiempo impregnada en sus cortezas.

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Árboles de cuentos de hadas…

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… o de historias de misterio.

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Árboles cansados.

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Árboles grandiosos que hasta son capaces de renacer.

"Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer.

Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.

Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.”

Susanna Tamaro, “Donde el corazón te lleve”

- Un libro que os recomiendo -

jueves, 12 de abril de 2012

La primavera de Gael


Soy yo quien lo seduzco.
Soy yo quien lo poseo.
Soy yo quien lo lleva hasta el final.

Hacemos el amor,
rabiosamente.

Amor de mis amores.
Gael.

Me quedo tendida sobre su cuerpo,
desparramada.

Siento los espasmos dulces de sus músculos
que se relajan.

LLega la música desde la sala de estar,
como un murmullo de olas.

Y susurro al oído su nombre: Gael, Gael.

Un sudor frío se instala en mi espalda.

Y grito al oído su nombre: Gael, Gael.

Responde.

Tu corazón, Gael, ¿por qué no late?

Amor de mis amores.
Gael.

Me vuelvo loca.

Mientras
el semen
todavía cálido 
de Gael 
resbala
manso
por mis muslos.

 

.

martes, 6 de septiembre de 2011

SePTeMBeR

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[la fotografía es de Senia]

 

Sabía que llegaría un momento en que todo sería de color azul,
los árboles, la nieve, los tejados, las murallas, el asfalto de las carreteras, 
todo, hasta las amapolas.
Y la sangre.

Y porque creía en ese sueño, olvidando los tropiezos
me levantaba cada día con ilusión,
esperando que tuviera lugar el cambio.

 

Y un día,
en septiembre,
ocurrió la transformación.

 

Los hombres y mujeres ya no deshojaban margaritas, o buscaban tréboles de cuatro hojas. A los niños ya no se les picaban los dientes por comer muchas chucherías. Las mascotas ya no eran maltratadas, ni abandonadas. Y los ancianos ya no eran arrojados a los geriátricos como si fueran muebles inservibles agujereados por la carcoma.

Los oráculos se pusieron en huelga de hambre porque ya no había sueños que alimentar.

Un día, el día en que todo fue azul, aquellos que se amaban con la certeza de que sólo ocurre algunas veces el milagro, se buscaron desesperadamente para hacer un pacto de sangre con el dedo índice de sus manos, prometiendo que jamás volverían a pisar los campos sembrados de minas.

Un día, el día aquel en que, de repente, el universo pasó a ser de un sólo color, azul, por primera vez, sentí que al fin había encontrado un lugar al cual pertenecer.


Esta entrada se la quiero dedicar a Milu, del blog “hoy-ml” porque leyendo su post titulado “El final del verano”, sentí que Septiembre también me esperaba a mí.

 

 

 

Muy amarraditos, sin salirse de una baldosa, ¿hace un baile?
Congo no es celoso y me deja.

O ésta, en la variedad está el gusto. No digáis que no os lo pongo fácil.

Y ahora sueltos, ¿quién no ha bailado esta canción en la discoteque?
[Para los sesenteros como yo]
Todavía hoy no puedo escucharla sin ponerme a bailar como una posesa.

Y porque no quiero olvidarme de la gente joven que me visita…
Y porque a mí también me gusta mucho esta canción y me recuerda otros días pasados.

martes, 7 de diciembre de 2010

En otoño

7

donde más me gusta el amor es en nuestra cama,
de castaño,
arropados por las sábanas blancas
y la manta naranja.

tal vez sea porque el calor de cada noche,
se acumula,
y acaba por acogerme como un vientre materno...

o tal vez sea
porque aquí,

en esta sencillez,

es donde más segura me siento.

 

 

 

Hay amores que parece que se acaban y florecen
y en las noches del otoño reverdecen,
tal como el amor que siento yo por ti.

La fotografía es de la red.
Esta canción pertenece a la B.S.O. de El amor en los tiempos de cólera

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Son las cosas del querer

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pasado  
veinte años juntos,
ilusión de continuidad,
un hogar, hijos.

presente
sólo tengo sueños rotos,
una batalla por ganar
y mi vida en un trastero.

futuro
una hoja en blanco,
por llenar.

                    …ooo000ooo… …ooo000ooo… …ooo000ooo… …ooo000ooo…

Este pequeño poema en tres partes, que escribí hace ya la friolera de unos 8 o 9 años, a raíz de una historia que sucedió en la familia, bien podría ser el resumen de “La Comedia de la vida” que tan bien ha contado Chus, o de otra historia similar, hay tantas a nuestro alrededor que es imposible mirar hacia otro lado.

Chus llegó a Congo y yo porque un amigo le habló de mí, al saber que ella escribía como yo, un blog, De colores. Ella me visitó. Yo la visité quedando prendada de sus fotografías, de las cuales es una  buena muestra la que preside este post. Y así comenzó una historia más.

El otro día me envió un correo electrónico con su relato, “un cuadro ficticio creado a partir de dos o tres frases oídas al azar”, según sus propias palabras. Me decía si me gustaría enlazarlo en mi blog y por supuesto le dije que sí. A continuación se me ocurrió encadenarlo con mi pequeño poema, así quedaba simbolizaba nuestra unión bloguera.

Ahora, os invito a visitar el blog de Chus, no sólo para leer el relato completo, del que os dejo aquí un pequeño extracto, sino para refrescaros con sus imágenes.

“… Ella, treinta y tantos, de buen ver, bien vestida, está nerviosa. Ha venido sola. Se la ve desenvuelta y decidida. Quiere que S.Sª dicte una medida de alejamiento para que su esposo no pueda acercarse a ella, manifiesta tenerle miedo ya que las discusiones y las amenazas son el pan de cada día.
¿Cual es realmente su historia?. Ya ha estado aquí antes, se dictó una medida y a los pocos días volvió para suplicarle a la Sra. Jueza que la dejase sin efecto, alegando que todo había sido a causa de un arrebato de celos, que él era un buen hombre que la quería y la respetaba y no podían vivir el uno sin el otro…”

 

Gracias Chus por confiar en mí,
por la fotografía que te he tomado prestada…
y por estar ahí, al otro lado.

miércoles, 16 de junio de 2010

Oxalá / Ojalá




E él díxolle:

“Oxalá poidamos dicir
algún día,
que a muller triste
que viveu en ti,
marchou para sempre”

E ela pensou:

“Oxalá teñas razón
e esa muller
non volte xamais”

...ooo000ooo... ...ooo000ooo... ...ooo000ooo... ...ooo000ooo...

Y él le dijo:
Ojalá podamos decir algún día,
que la mujer triste que vivió en ti
se fue para siempre.
Y ella pensó:
Ojalá que tengas razón
y esa mujer no vuelva jamás.

...ooo000ooo... ...ooo000ooo... ...ooo000ooo... ...ooo000ooo...

"... El caballero no parecía tener alternativa. Perdía fuerza en cada segundo que pasaba y la sangre brotaba de sus dedos allí donde se aferraban a la roca. Pensando que moriría, se dejó ir y se precipitó al abismo, a la profundidad infinita de sus recuerdos.

Recordó todas las cosas de su vida de las que había culpado a su madre, a su padre, a sus profesores, a su mujer, a su hijo, a sus amigos y a todos los demás. A medida que caía en el vacío, fue desprendiéndose de todos los juicios que había hecho contra ellos.

Fue cayendo cada vez más rápidamente, vertiginosamente, mientras su mente descendía hacia su corazón. Luego, por primera vez en su vida, contempló su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse. En ese instante, aceptó toda la responsabilidad por su vida, por la influencia que la gente tenía sobre ella, y por los acontecimientos que le habían dado forma.

A partir de ese momento, fuera de si mismo, nunca más culparía a nada ni a nadie de todos los errores y desgracias. El reconocimiento de que él era la causa, no el efecto, le dio una nueva sensación de poder. Ya no tenía miedo.

Le sobrevino una desconocida sensación de calma y algo muy extraño le sucedió: ¡empezó a caer hacia arriba! ¡Sí, parecía imposible, pero caía hacia arriba, surgiendo del abismo! Al mismo tiempo, se seguía sintiendo conectado con lo más profundo de él, con el centro de la Tierra. Continuó cayendo hacia arriba, sabiendo que estaba unido al cielo y la Tierra.

Repentinamente, dejó de caer y se encontró de pie en la cima de la montaña y comprendió el significado de la inscripción de la roca. Había soltado todo aquello que había temido y todo aquello que había sabido y poseído. Su voluntad de abarcar lo desconocido le había liberado. Ahora el universo era suyo, para ser experimentado y disfrutado.

El caballero permaneció en la cima, respirando profundamente y le sobrevino una sobrecogedora sensación de bienestar. Se sintió mareado por el encantamiento de ver, oír y sentir el universo que le rodeaba. Antes, el temor a lo desconocido había entumecido sus sentidos, pero ahora podía experimentar todo con una claridad sorprendente. La calidez del sol del atardecer, la melodía de la suave brisa de la montaña y la belleza de las formas y los colores de la naturaleza que pintaban el paisaje, causaron un placer indescriptible al caballero. Su corazón rebosaba de amor: por sí mismo, por Julieta y Cristóbal, por Merlín, por Ardilla y por Rebeca, por la vida y por todo el maravilloso mundo.

Rebeca y Ardilla observaron al caballero ponerse de rodillas, con lágrimas de gratitud surgiendo de sus ojos.

“Casi muero por todas las lágrimas que no derramé”, pensó. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas, por su barba y por su peto. Como provenían de su corazón, estaban extraordinariamente calientes, de manera que no tardaron en derretir lo que quedaba de su armadura.

El caballero lloraba de alegría. No volvería a ponerse la armadura y cabalgar en todas direcciones nunca más. Nunca más vería la gente el brillante reflejo del acero, pensando que el sol estaba saliendo por el norte o poniéndose por el oeste.

Sonrió a través de sus lágrimas, ajeno a que una nueva y radiante luz irradiaba de él; una luz mucho más brillante y hermosa que la de su pulida armadura, una luz destellante como un arroyo, resplandeciente como la luna, deslumbrante como el sol..."
Foto: Aldabra

sábado, 15 de mayo de 2010

Laio

laio

esta noite, si é de que chove,
ei de adormecer
co murmurio da auga,
caendo rebuldeira polos cristais.

mais si non chove,
adormecereime recordando
as verbas, que entre bicos,
dixéchesme aquel domingo:

- non chores, meu amor, ei volver -

ata que meus ollos se cerren,
cansos, de tanto agardarte.

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Lamento

esta noche, si es de que llueve,
me dormiré
con el murmullo del agua,
cayendo juguetona por los cristales.

más si no llueve,
me dormiré recordando
las palabras, que entre besos,
me dijiste aquel domingo:

- no llores, mi amor, he de volver -

hasta que mis ojos se cierren,
cansados, de tanto esperarte.

 

viernes, 7 de mayo de 2010

Tola

Doniños

chámasme tola
porque conto os teus bicos,
igual que as mulleres contan as olas,
na praia da Lanzada,
a véspera de San Xoán.

- de nove en nove -

 

me llamas loca
porque cuento tus besos,
igual que las mujeres cuentan las olas,
en la playa de A Lanzada,
la víspera de San Juan.

- de nueve en nueve-

martes, 23 de marzo de 2010

Núa

firma

quedei núa,
núa e desaqueloutrada
polas túas verbas enchidas de friaxe

quedei soa
a mercede do vento mareiro
que se achegaba ata nós
polas ventás abertas do coche

aínda que era xullo
e que según as noticias
ía bo tempo
o meu corpo comezou a tremer

- se cadra tiña medo –

quedei como cando nacín,
pequena e cos ollos pechados

quedei ferida de morte
mentras as túas verbas se mergullaban
nos meus beizos salgados

quedei pequena
ferida núa soa
cando abriches a porta paseniño
e saíches cara á rúa
onde a véspera me bicaras
como se non fose a pasar nada
agarimoso e preguiceiro
conversando como se tal cousa

¿qué has de querer polo teu aniversario?

ei de querer algo azul
si, mércame algo de cor azul
xa sabes canto me gusta

 

quedé desnuda, desnuda y desorientada por tus palabras llenas de frialdad.

quedé sola, a merced del viento del mar, que llegaba hasta nosotros por las ventanas abiertas del coche.

aunque era julio y que según las noticias hacía buen tiempo, mi cuerpo empezó a temblar.

- puede que fuera el miedo -

quedé como cuando nací, pequeña y con los ojos cerrados.

quedé herida de muerte, mientras tus palabras se sumergían en mis labios salados.

quedé pequeña herida desnuda sola, cuando abriste la puerta despacito y saliste a la calle, donde el víspera me besaras cariñoso y calmado, conversando como si tal cosa.

¿qué vas a querer por tu cumpleaños?

quiero algo azul, sí, cómprame algo de color azul, ya sabes cuanto me gusta.  

 

firma

miércoles, 3 de febrero de 2010

Gaviotas

gr

el día está gris,
las grúas son grises,
los barcos son grises,
las torres de luces son grises,
el tejado del taller de enfrente es de uralita
gris,
y el cielo está encapotado,
creo que va a llover.

2

he comenzado a hacer
la estadística del paso de gaviotas por mi ventana.

tarea difícil,
no puedo contarlas todas yo sola,
me duele el cuello al torcer la cabeza.

¿y quién va a querer ayudarme a contar gaviotas?

pensarían que estoy loca
y no es eso,
solamente quiero hacerte un regalo.

ahora sólo hay una posada en un tejado,
esa no cuenta,
tienen que estar volando,
es la condición.

se ha marchado.

acaba de pasar una tan cerca del cristal
que parece que quisiera entrar dentro.

son enormes con las alas estiradas,
majestuosas, blancas,
planean haciendo círculos,
recorren caminos que no conocemos
y chillan.

¿quién sabrá a donde van las gaviotas cuando se alejan de aquí?

   3272176815_929c2f504f  las fotografías son de Luís Lorenzo

jueves, 17 de diciembre de 2009

In the dark

acurrucados

canda veñas,
unha noite calquera,
lereite desde a testa ata os pés,
zunindo polo teu corpo
versos longos e doces,
como un salaio de ondas,

ata que se durman as miñas verbas,
ata que xa non saibamos quén somos,
por qué estamos xuntos,
e acuruxados.

 

Cuando vengas, una noche cualquiera, te leeré desde la cabeza hasta los pies, susurrando por tu cuerpo versos largos y cálidos, como un murmullo de olas, hasta que se duerman mis palabras, hasta que ya no sepamos quiénes somos, por qué estamos juntos y acurrucados.

(Esta tierna ilustración pertenece a Leonor Pérez y está sacada de aquí)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Apapáchame

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ven y viste mi vientre de blanco y vida
hazme esclava de tus principios geométricos
y sana el miedo que cubre los huecos oscuros
de mi cuerpo que intenta renacer

ven a devorar con tu boca felina
todos los nombres tristes pasados
y salva mis pechos
que tienen cinco mares rodeándolos

ven, 
hay muchas tejas rotas, 
y árboles descalzos ,
y lápidas sin nombre esperando,
y ventanas sin cortinas,
y grúas gigantes que giran sin parar,
y nubes de ceniza,
y mis dientes... 
se caen fulminados
por los faros lacerantes,
de gatos rabiosos que cruzan la noche

ven,
apapáchame,
me estoy muriendo por dentro.

RAE:
apapacho. 1. m. Hond. y Méx. Palmadita cariñosa o abrazo.
apapachar. (Reduplicación de apachar). 1. tr. Hond. y Méx. Dar apapachos a alguien

(La foto me la cedió generosamente una amiga)

.............................................................

martes, 3 de noviembre de 2009

Azul

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en la mesa del ventanal
está sentada una mujer
que lleva zapatos azules,
de tacón alto.

el resto,
calzamos la normalidad,
zapatos discretos
y botas aburridas.

la mujer,
la mujer que me gusta,
no sólo lleva zapatos azules,
su falda es azul,
su bolso es azul
es azul su abrigo
y algunas de las rayas
de su bufanda larga.

sólo su pelo es diferente,
granate,
aunque parezca mentira.

 

(La pintura pertenece a Bego Tojo y está sacada de aquí)

martes, 1 de septiembre de 2009

Después de quererme

Lovers

después de quererme
le gusta cerrar los ojos
y acariciarme el pelo

con sus brazos de gulliver
me ata a su cuerpo
mientras sigue susurrando
lentas, sutiles
las palabras que tanto me gustan

no busca nada fuera de nosotros
no hay otro paisaje
más allá de nuestra cama revuelta
y mis besos
que se van apagando
a medida que se cansa la tarde

a veces juega a que es un trol
y yo una princesa
encerrada en la torre de un castillo
otras veces sólo es él
y un silencio que lo dice todo

un sueño breve
inocente, sin preaviso
nos roba los últimos instantes

 

La imagen pertenece al libro infantil de Benjamín Lacombe, titulado "Los amantes mariposa".

Los amantes mariposa o Liang Zhu es una leyenda China sobre el trágico romance de dos amantes, Liang Shanbo y Zhu Yingtai, de quienes proviene el nombre de la leyenda en Chino. La leyenda se considera a veces el equivalente chino de Romeo y Julieta, ya que trata sobre el trágico romance de dos amantes a los que separaron unas convenciones sociales rígidas en extremo y un destino poco amable.

viernes, 8 de mayo de 2009

D i s t a n c i a

 

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diecisiete días,
dieciocho noches,
infinitos abrazos y besos,
multitud de caricias,
algunos soplidos en mi pubis,
dos docenas de coitos primaverales,
y un te quiero disfrazado de domingo en la bañera.

 

-la medida exacta
de nuestra separación-

 

apenas nada,
comparado con todo
lo que aún nos queda por delante

 

 

la fotografía es de aquí