me gusta el sabor de los días de invierno cuando unos tibios rayos de luz acarician mis ojos cerrados mientras estoy pensando en arena olas algas caracolas y delfines
me gusta el sabor de las gotas de lluvia en el parabrisas del coche cuando conduzco hasta el faro esperando que los rayos de la linterna te traigan de nuevo hasta mi boca
me gusta el sabor de tu piel húmeda tumbado sobre la cama esperando que desande la casa vacía oscura para llegar hasta tus brazos abiertos en los que caeré abandonada
me gusta el sabor de tus sueños de persecuciones y monstruos entre las sábanas revueltas que conservan el calor adormecido de las últimas treguas del día
me gusta el sabor del viento abrazada a tu cintura en la moto de camino al bar de la playa desierta y saborear tus besos inclinados en la terraza mezclados con el café solo cortito
Me gustan las sopas, da igual que sean de pollo, de verduras o de pescado.
Me gustan las tostadas de pan reseso con aceite de oliva virgen extra y tomate restregado por encima.
Me gustan los pescados, cocinados a la plancha, cocidos, fritos, al horno. Sobre todo me gustan los azules, y comerlos con los dedos.
Me gustan los bocadillos de chorizo, con queso, acompañados de una cerveza fuerte y oscura, o una sidra muy fría.
Me gustan los helados, sentada en el sofá del salón, con las piernas cruzadas y después, dejar que Ron lama la cucharilla.
Ron
Me gustan las castañas cocidas, y el olor a fiuncho.
Me gusta el maíz tostado, y los anacardos, regados con sorbos de coca cola, mientras termino de preparar la comida.
Me gusta el arroz blanco, con huevos fritos y salsa de tomate.
Y las anchoas, y los pementos do couto, y la lechuga regada con salmorejo.
Me gusta que me sorprendas, en la cocina, con las manos empolvadas en harina, o preparando caramelo líquido para hacerte un flan.
Like the desert waiting for the rain Like a school kid waiting for the spring Im just sitting here waiting for you To come on home and turn me on
Reseso – (gallego) Seco, viejo y de mal sabor. Rancio. Dícese generalmente del pan, galletas, etc.
Por extensión, al pan de ayer, que solo está seco pero no viejo y de mal sabor, ya le llamamos reseso.
Fiuncho – (gallego) Hinojo. Planta aromática. Su semilla es una especie de anís.
El Pemento do Couto es una variedad de pimiento (Capsicum annuum L) originaria de la comarca coruñesa de Ferrolterra, en el extremo norte de Galicia, comarca que a su vez se encuentra integrada por Ares, Fene, Ferrol, Mugardos, Narón Valdoviño, San Sadurniño, Moeche, Cedeira, As Somozas y Neda. El nombre del pimiento tiene sus raíces en el Monasterio do Couto o Mosteiro de San Martiño de Xuvia en el concello de Narón,
lugar donde al parecer, los monjes iniciaron la selección y cultivo del Pemento do Couto (IPG Denomianción de Origen).
Los pementos do Couto son pimientos muy pequeños cuyo peso no supera los 6 gramos y su longuitud máxima es de 8 centímetros, color verde oscuro y sabor dulzón, debido a la ausencia de capsaicina, principal componente activo de los pimientos picantes.
En resúmen, los pementos do Couto son parecidos a los pimientos de Padrón, sólo que los de Padrón, unos pican e outros non.
El salmorejo es una crema servida habitualmente como primer plato; se trata de una preparación tradicional de la zona andaluza de Córdoba. Se elabora mediante un majado (machacado, triturado) de una cierta cantidad de miga de pan, a la que se le incluye además: ajo, aceite de oliva, vinagre (opcional), sal y tomates[.Debido al empleo del pan, su consistencia final es la de un puré, o el de una salsa. Se suele servir con pedacitos de otros alimentos en su superficie como: virutas de jamón, picatostes, o con migas de huevo duro.
teu corpo mergullándose nas augas bravas, lonxe, xugando entre as ondas como un golfiño, mentras eu, serea varada, agardo o teu regreso nesta casa de area que construímos os dous ó chegar á praia.
si puidese gardaría nalgún recuncho do noso dormitorio, un anaco de sol de hoxe, para saborealo lentamente nas noites de invernía, que aínda están por chegar.
Si pudiese, retendría ahora mismo este instante: tu cuerpo zambulléndose en las aguas bravas, lejos, como un delfín, mientras yo, sirena varada, aguardo tu regreso en esta casa de arena que construímos los dos, al llegar.
Si pudiese, guardaría en algún rincón de nuestro dormitorio, un pedacito del sol de hoy, para saborearlo lentamente, en las noches de invierno, que todavía están por llegar.
Para los que escribís y habláis de maravilla el gallego: Perdón por el mío. biquiños,
Sé que puedo quererte mejor. Darte más abrazos y más besos. Sorprenderte más veces mientras estás sentado trabajando en el ordenador, o leyendo tus revistas de informática. Sé que puedo decirte al oído, más a menudo, lo mucho que te quiero. Y acariciarte en la cama, antes de quedarme dormida sobre tu pecho. Sé que puedo disfrazarme de gasas en negro y rojo y ponerme zapatos de tacón y pintarme los labios, tal vez tatuarme un lunar cerca del labio superior y ganarte así para mi causa.
Sé que puedo hacer todo eso.
Y no es que no lo haga porque me falten las ganas o porque no quiera. No es eso, amor. Es que… Es esta vida que me devora sigilosa. Tengo más años. Me faltan horas. Me falta luz, energía, más pasión.
Pero sé que soy capaz de revivir esos días pasados. Y quererte mejor. Y susurrarte en el cuello, por ejemplo, que esta mañana mientras estaba en la oficina archivando documentos, pensaba en tu cuerpo cálido y envolvente, o decirte simplemente que me siento muy muy pequeña si me imagino la vida sin tenerte a mi lado.
Amor, perdóname.
Perdona todas y cada una de las horas que no te dedico.
Y suena una canción: “…Dame puertas abiertas Camas desechas Quítame el sentido Dame la razón…”
Congo y yo paseamos por Las Médulas, entre árboles viejos y olvidados.
Árboles que un día fueron frondosos y llenos de vida.
Árboles de raíces grotescas e inverosímiles.
Árboles secos pero con la hermosura del tiempo impregnada en sus cortezas.
Árboles de cuentos de hadas…
… o de historias de misterio.
Árboles cansados.
Árboles grandiosos que hasta son capaces de renacer.
"Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer.
Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.
Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.”
Sabía que llegaría un momento en que todo sería de color azul, los árboles, la nieve, los tejados, las murallas, el asfalto de las carreteras, todo, hasta las amapolas. Y la sangre.
Y porque creía en ese sueño, olvidando los tropiezos me levantaba cada día con ilusión, esperando que tuviera lugar el cambio.
Y un día, en septiembre, ocurrió la transformación.
Los hombres y mujeres ya no deshojaban margaritas, o buscaban tréboles de cuatro hojas. A los niños ya no se les picaban los dientes por comer muchas chucherías. Las mascotas ya no eran maltratadas, ni abandonadas. Y los ancianos ya no eran arrojados a los geriátricos como si fueran muebles inservibles agujereados por la carcoma.
Los oráculos se pusieron en huelga de hambre porque ya no había sueños que alimentar.
Un día, el día en que todo fue azul, aquellos que se amaban con la certeza de que sólo ocurre algunas veces el milagro, se buscaron desesperadamente para hacer un pacto de sangre con el dedo índice de sus manos, prometiendo que jamás volverían a pisar los campos sembrados de minas.
Un día, el día aquel en que, de repente, el universo pasó a ser de un sólo color, azul, por primera vez, sentí que al fin había encontrado un lugar al cual pertenecer.
Esta entrada se la quiero dedicar a Milu, del blog “hoy-ml” porque leyendo su post titulado “El final del verano”, sentí que Septiembre también me esperaba a mí.
Muy amarraditos, sin salirse de una baldosa, ¿hace un baile? Congo no es celoso y me deja.
O ésta, en la variedad está el gusto. No digáis que no os lo pongo fácil.
Y ahora sueltos, ¿quién no ha bailado esta canción en la discoteque? [Para los sesenteros como yo] Todavía hoy no puedo escucharla sin ponerme a bailar como una posesa.
Y porque no quiero olvidarme de la gente joven que me visita… Y porque a mí también me gusta mucho esta canción y me recuerda otros días pasados.
pasado veinte años juntos, ilusión de continuidad, un hogar, hijos.
presente sólo tengo sueños rotos, una batalla por ganar y mi vida en un trastero.
futuro una hoja en blanco, por llenar.
…ooo000ooo… …ooo000ooo… …ooo000ooo… …ooo000ooo…
Este pequeño poema en tres partes, que escribí hace ya la friolera de unos 8 o 9 años, a raíz de una historia que sucedió en la familia, bien podría ser el resumen de “La Comedia de la vida” que tan bien ha contado Chus, o de otra historia similar, hay tantas a nuestro alrededor que es imposible mirar hacia otro lado.
Chus llegó a Congo y yo porque un amigo le habló de mí, al saber que ella escribía como yo, un blog, De colores. Ella me visitó. Yo la visité quedando prendada de sus fotografías, de las cuales es una buena muestra la que preside este post. Y así comenzó una historia más.
El otro día me envió un correo electrónico con su relato, “un cuadro ficticio creado a partir de dos o tres frases oídas al azar”, según sus propias palabras. Me decía si me gustaría enlazarlo en mi blog y por supuesto le dije que sí. A continuación se me ocurrió encadenarlo con mi pequeño poema, así quedaba simbolizaba nuestra unión bloguera.
Ahora, os invito a visitar el blog de Chus, no sólo para leer el relato completo, del que os dejo aquí un pequeño extracto, sino para refrescaros con sus imágenes.
“… Ella, treinta y tantos, de buen ver, bien vestida, está nerviosa. Ha venido sola. Se la ve desenvuelta y decidida. Quiere que S.Sª dicte una medida de alejamiento para que su esposo no pueda acercarse a ella, manifiesta tenerle miedo ya que las discusiones y las amenazas son el pan de cada día. ¿Cual es realmente su historia?. Ya ha estado aquí antes, se dictó una medida y a los pocos días volvió para suplicarle a la Sra. Jueza que la dejase sin efecto, alegando que todo había sido a causa de un arrebato de celos, que él era un buen hombre que la quería y la respetaba y no podían vivir el uno sin el otro…”
Gracias Chus por confiar en mí, por la fotografía que te he tomado prestada… y por estar ahí, al otro lado.
"... El caballero no parecía tener alternativa. Perdía fuerza en cada segundo que pasaba y la sangre brotaba de sus dedos allí donde se aferraban a la roca. Pensando que moriría, se dejó ir y se precipitó al abismo, a la profundidad infinita de sus recuerdos.
Recordó todas las cosas de su vida de las que había culpado a su madre, a su padre, a sus profesores, a su mujer, a su hijo, a sus amigos y a todos los demás. A medida que caía en el vacío, fue desprendiéndose de todos los juicios que había hecho contra ellos.
Fue cayendo cada vez más rápidamente, vertiginosamente, mientras su mente descendía hacia su corazón. Luego, por primera vez en su vida, contempló su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse. En ese instante, aceptó toda la responsabilidad por su vida, por la influencia que la gente tenía sobre ella, y por los acontecimientos que le habían dado forma.
A partir de ese momento, fuera de si mismo, nunca más culparía a nada ni a nadie de todos los errores y desgracias. El reconocimiento de que él era la causa, no el efecto, le dio una nueva sensación de poder. Ya no tenía miedo.
Le sobrevino una desconocida sensación de calma y algo muy extraño le sucedió: ¡empezó a caer hacia arriba! ¡Sí, parecía imposible, pero caía hacia arriba, surgiendo del abismo! Al mismo tiempo, se seguía sintiendo conectado con lo más profundo de él, con el centro de la Tierra. Continuó cayendo hacia arriba, sabiendo que estaba unido al cielo y la Tierra.
Repentinamente, dejó de caer y se encontró de pie en la cima de la montaña y comprendió el significado de la inscripción de la roca. Había soltado todo aquello que había temido y todo aquello que había sabido y poseído. Su voluntad de abarcar lo desconocido le había liberado. Ahora el universo era suyo, para ser experimentado y disfrutado.
El caballero permaneció en la cima, respirando profundamente y le sobrevino una sobrecogedora sensación de bienestar. Se sintió mareado por el encantamiento de ver, oír y sentir el universo que le rodeaba. Antes, el temor a lo desconocido había entumecido sus sentidos, pero ahora podía experimentar todo con una claridad sorprendente. La calidez del sol del atardecer, la melodía de la suave brisa de la montaña y la belleza de las formas y los colores de la naturaleza que pintaban el paisaje, causaron un placer indescriptible al caballero. Su corazón rebosaba de amor: por sí mismo, por Julieta y Cristóbal, por Merlín, por Ardilla y por Rebeca, por la vida y por todo el maravilloso mundo.
Rebeca y Ardilla observaron al caballero ponerse de rodillas, con lágrimas de gratitud surgiendo de sus ojos.
“Casi muero por todas las lágrimas que no derramé”, pensó. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas, por su barba y por su peto. Como provenían de su corazón, estaban extraordinariamente calientes, de manera que no tardaron en derretir lo que quedaba de su armadura.
El caballero lloraba de alegría. No volvería a ponerse la armadura y cabalgar en todas direcciones nunca más. Nunca más vería la gente el brillante reflejo del acero, pensando que el sol estaba saliendo por el norte o poniéndose por el oeste.
Sonrió a través de sus lágrimas, ajeno a que una nueva y radiante luz irradiaba de él; una luz mucho más brillante y hermosa que la de su pulida armadura, una luz destellante como un arroyo, resplandeciente como la luna, deslumbrante como el sol..."
quedei núa, núa e desaqueloutrada polas túas verbas enchidas de friaxe
quedei soa a mercede do vento mareiro que se achegaba ata nós polas ventás abertas do coche
aínda que era xullo e que según as noticias ía bo tempo o meu corpo comezou a tremer
- se cadra tiña medo –
quedei como cando nacín, pequena e cos ollos pechados
quedei ferida de morte mentras as túas verbas se mergullaban nos meus beizos salgados
quedei pequena ferida núa soa cando abriches a porta paseniño e saíches cara á rúa onde a véspera me bicaras como se non fose a pasar nada agarimoso e preguiceiro conversando como se tal cousa
¿qué has de querer polo teu aniversario?
ei de querer algo azul si, mércame algo de cor azul xa sabes canto me gusta
quedé desnuda, desnuda y desorientada por tus palabras llenas de frialdad.
quedé sola, a merced del viento del mar, que llegaba hasta nosotros por las ventanas abiertas del coche.
aunque era julio y que según las noticias hacía buen tiempo, mi cuerpo empezó a temblar.
- puede que fuera el miedo -
quedé como cuando nací, pequeña y con los ojos cerrados.
quedé herida de muerte, mientras tus palabras se sumergían en mis labios salados.
quedé pequeña herida desnuda sola, cuando abriste la puerta despacito y saliste a la calle, donde el víspera me besaras cariñoso y calmado, conversando como si tal cosa.
¿qué vas a querer por tu cumpleaños?
quiero algo azul, sí, cómprame algo de color azul, ya sabes cuanto me gusta.
el día está gris, las grúas son grises, los barcos son grises, las torres de luces son grises, el tejado del taller de enfrente es de uralita gris, y el cielo está encapotado, creo que va a llover.
he comenzado a hacer la estadística del paso de gaviotas por mi ventana.
tarea difícil, no puedo contarlas todas yo sola, me duele el cuello al torcer la cabeza.
¿y quién va a querer ayudarme a contar gaviotas?
pensarían que estoy loca y no es eso, solamente quiero hacerte un regalo.
ahora sólo hay una posada en un tejado, esa no cuenta, tienen que estar volando, es la condición.
se ha marchado.
acaba de pasar una tan cerca del cristal que parece que quisiera entrar dentro.
son enormes con las alas estiradas, majestuosas, blancas, planean haciendo círculos, recorren caminos que no conocemos y chillan.
¿quién sabrá a donde van las gaviotas cuando se alejan de aquí?
canda veñas, unha noite calquera, lereite desde a testa ata os pés, zunindo polo teu corpo versos longos e doces, como un salaio de ondas,
ata que se durman as miñas verbas, ata que xa non saibamos quén somos, por qué estamos xuntos, e acuruxados.
Cuando vengas, una noche cualquiera, te leeré desde la cabeza hasta los pies, susurrando por tu cuerpo versos largos y cálidos, como un murmullo de olas, hasta que se duerman mis palabras, hasta que ya no sepamos quiénes somos, por qué estamos juntos y acurrucados.
(Esta tierna ilustración pertenece a Leonor Pérez y está sacada de aquí)
ven y viste mi vientre de blanco y vida hazme esclava de tus principios geométricos y sana el miedo que cubre los huecos oscuros de mi cuerpo que intenta renacer
ven a devorar con tu boca felina todos los nombres tristes pasados y salva mis pechos que tienen cinco mares rodeándolos
ven, hay muchas tejas rotas, y árboles descalzos , y lápidas sin nombre esperando, y ventanas sin cortinas, y grúas gigantes que giran sin parar, y nubes de ceniza, y mis dientes... se caen fulminados por los faros lacerantes, de gatos rabiosos que cruzan la noche
ven, apapáchame, me estoy muriendo por dentro.
RAE: apapacho. 1. m. Hond. y Méx. Palmadita cariñosa o abrazo. apapachar. (Reduplicación de apachar). 1. tr. Hond. y Méx. Dar apapachos a alguien
en la mesa del ventanal está sentada una mujer que lleva zapatos azules, de tacón alto.
el resto, calzamos la normalidad, zapatos discretos y botas aburridas.
la mujer, la mujer que me gusta, no sólo lleva zapatos azules, su falda es azul, su bolso es azul es azul su abrigo y algunas de las rayas de su bufanda larga.
sólo su pelo es diferente, granate, aunque parezca mentira.
(La pintura pertenece a Bego Tojo y está sacada de aquí)
Los amantes mariposa o Liang Zhu es una leyendaChina sobre el trágico romance de dos amantes, Liang Shanbo y Zhu Yingtai, de quienes proviene el nombre de la leyenda en Chino. La leyenda se considera a veces el equivalente chino de Romeo y Julieta, ya que trata sobre el trágico romance de dos amantes a los que separaron unas convenciones sociales rígidas en extremo y un destino poco amable.
diecisiete días, dieciocho noches, infinitos abrazos y besos, multitud de caricias, algunos soplidos en mi pubis, dos docenas de coitos primaverales, y un te quiero disfrazado de domingo en la bañera.
-la medida exacta de nuestra separación-
apenas nada, comparado con todo lo que aún nos queda por delante
Ron ya tiene un blog, en el que nos irá dejando sus fotos y contando anécdotas de su vida.
[Lo he creado más bien a título personal, pero quiero compartirlo también con vosotros por si os apetece curiosear.]
Mi colección de sirenas
¿Quieres regalarme una?
Puedes enviarme la imagen de la sirena a mi dirección de correo electrónico. Me gustaría que fuese representativa de tu ciudad, o que te guste especialmente por algo.
He terminado de leer, por segunda vez en mi vida: "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", con el Grupo de lectura coordinado por Pedro Ojeda, en su blog: "La Acequia". Gracias Pedro, porque sin tu iniciativa no me hubiera animado a ponerme con esta nueva lectura y ahora que he llegado al final, siento una gran satisfacción. Si pincháis en la foto podréis visitar el blog de Pedro.
Si quieres saber más pincha en la imagen.
Lecturas 2013
24. El lejano reino de la Vía Láctea - Ramón Loureiro
23. Sobre el muro hasta que escampe - Alicia Freire Vara
22. Las lágrimas de San Lorenzo - Julio Llamazares
21. La tía Julia y el escribidor - Mario Vargas Llosa
20. Juntos, nada más - Anna Gavalda
19. Ayer no más - Andrés Trapiello
18. Bajo el magnolio - Marina Mayoral
17. Autorrerato con mar de fondo - Mila Martínez
16. Un milagro en equilibrio - Lucía Etxebarría
15. La química secreta de los encuentros - Marc Levy
14. Me llamo Lucas y no soy un perro - Fernando Delgado
13. Apuntes y memorias del peor estudiante del mundo - Manuel J. Díaz Vázquez
12. Esguevas - Pedro Ojeda Escudero
11. Diario de Greg. La cruda realidad - Jeff Kinney
10. El verdadero final de la Bella Durmiente - Ana María Matute
9. Te daba por muerto - Pete Nelson
8. Agua del limonero - Mamen Sánchez
7. Mi hermana vive en la repisa de la chimenea - Annabel Pitcher
6. Un corazón lleno de estrellas - Álex Rovira/Francesc Miralles
5. Parecía tan normal - Andrés C. M. Riveira
4. Te dejo es Jódete al revés - Señorita Puri
3. Ya sólo habla de amor - Ray Loriga
2. Ardalén - Miguelanxo Prado
1. Las sirenas del invierno - Barbara J. Zitwer
Lecturas 2012
24. Tiempo de Arena - Inma Chacón
23. La vida imaginaria - Mara Torres
22. La sonrisa de las mujeres - Nicolás Barreau
21. Otra idea de Galicia - Miguel Anxo Murado
20. La ribera de O Berbés. Elogio de marinero - Miguel Ángel Fdez. Fdez.
19. La luz en casa de los demás - Chiara Gamberale
18. Viaje al optimismo - Eduard Punset
17. Que la muerte te acompañe - Risto Meijide
16. Señal - Raúl Vacas
15. Casa de verano con piscina - Herman Koch
14. Un matrimonio feliz - Rafael Yglesias
13. Con el corazón en la mano - Chris Cleave
12. Cincuenta sombras de Grey - E. L. James
11. Siempre tuyo - Daniel Glattauer
10. La delicadeza - David Foenkinos
9. Mujeres - Marilyn French
8. La librería de las nuevas oportunidades - Anjali Banerjee
7. El sabor de las pepitas de manzana - Katharina Hagena
6. Si tú me dices ven, lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa
5. El bolígrafo de gel verde - Eloy Moreno
4. Elefantiasis - Raúl Ariza
3. 1984 - George Orwell
2. La muerte en Venecia - Thomas Mann
1. Cosmofobia - Lucía Etxebarría
Lecturas 2011
21. Los Ashtoin
20. 150 Vivencias. V Premios Orola
28. Maldito karma - David Safier
27. El club de la lucha - Chuck Palahniuk
26. La conjura de los necios - John Kennedy Toole
25. Juliet, desnuda - Nick Hornby
24. Verano y amor - William Trevor
23. Game over - Santiago Lopo
22. La gaviota - Sándor Márai
21. Dime quién soy - Julia Navarro
20. Cada siete olas - Daniel Glattauer
19. Contra el viento del Norte - Daniel Glattauer
18. La piel afilada - Josan Hatero
17. El año de Saeko - Kyoichi Katayama
16. La evolución de Calpurnia Tate - Jacqueline Kelly
15. El barón rampante - Italo Calvino
14. El filósofo y el lobo - Mark Rowlands
13. Sabor a chocolate - José Carlos Carmona
12. Tocar los libros - Jesús Marchamalo
11. Pasiones romanas - María de la Pau Janer
10. Viene la noche - Óscar Esquivias
9. El Palacio de la luna - Paul Auster
8. La ciudad del Gran Rey - Óscar Esquivias
7. El Camino de Santiago - Alejo Carpentier
6. Cuento de Navidad - Charles Dickens
5. Inquietud en el Paraíso - Óscar Esquivias
4. Una habitación propia - Virginia Woolf
3. Para tus ojos hice yo mi voz - Rocío Brage / Kólpez
2. El tiempo mientras tanto - Carmen Amoraga
1. La alargada sombra del amor - Mathias Malzieu
Lecturas 2010
30. Inquietud en el paraíso - Óscar Esquivias
29. Un padre de película - Antonio Skármeta
28. Frank Sinatra tiene un resfriado - Gay Talese
27. El tiempo entre costuras - María Dueñas
26. La muerte de Iván Ilich y otros relatos - León Tolstoi
25. Los ojos amarillos de los cocodrilos - Katherine Pancol
24. La mecánica del corazón - Mathias Malzieu
23. Sexualmente - Nuria Roca
22. Pesadillas al anochecer - Irene Castelos Cortizas
21. Compañeras de viaje - Soledad Puértolas
20. Leviatán - Paul Auster
19. El curioso incidente del perro a medianoche - Mark Haddon
18. Invisible - Paul Auster
17. Sin sangre - Alessandro Baricco
16. Los caracoles no saben que son caracoles - Nuria Roca
15. Fábulas y Leyendas de la Mar - Álvaro Cunqueiro
14. El libro del voyeur - Pablo Gallo
13. O Conto de Serea - Gonzalo Torrente Ballester
12. Cuatro hermanas - Jetta Carleton
11. Sonata de Otoño / Sonata de Invierno - Ramón del Valle-Inclán
10. Sonata de Primavera / Sonata de Estío - Ramón del Valle-Inclán
9. A praia dos afogados - Domingo Villar
8. Blogs de Papel - Varios autores
7. La calavera de Yorik - Manuel J. Díaz Vázquez
6. Así nacen as baleas - Anxos Sumai
5. Marcelo en el mundo real - Francisco X. Stork
4. El club de los viernes - Kate Jacobs
3. Firmin - Sam Savage
2. Inés del Alma mía - Isabel Allende
1. Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carrol
Lecturas 2009
30. Sol de Inverno - Rosa Aneiros
29. La vida nueva - Gustavo Martín Garzo
28. La claridad de la sombra - Cristina Prieto Solanoo
27. Os señores da terra - Ramón Otero Pedrayo
26. La soledad de los números primos - Paolo Giordano
25. Perdón imposible - Juan Antonio Millán
24. El hombre del Baobab - David Cantero
23. Ás de bolboreta - Rosa Aneiros
22. Una cuestión personal - Kenzaburo Oé
21. Quieto - Márius Serra
20. El frío modifica la trayectoria de los peces - Pierre Szalowski
19. La catedral del mar - Ildefonso Falcones
18. Chesil Beach - Ian McEwan
17. Amantea - David F. Cantero
16. Vida y destino - Vasili Grossman
15. El arte de perder - Lola Beccaria
14. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey - Mary Ann Shaffer y Annie Barrows
13. ¿Quién se ha llevado mi queso? - Johnson Spencer
12. Amarse con los ojos abiertos - Jorge Bucay / Silvia Salinas.
11. Los hombres que no amaban a las mujeres - Stieg Larsson
10. Tormento - Benito Pérez Galdós
9. Mi vida - Antón Chéjov
8. Galván en Saor - Darío Xohán Cabana
7. Podría hacerte daño - Luisa Castro
6. La maravillosa vida breve de Oscar Wao - Junot Díaz
5. Mil soles espléndidos - Khaled Hosseini
4. Abierto para fantoches - Patricia Esteban Erlés
3. Construcións - Eduardo Estévez
2. El callejón de los milagros - Naguib Mahfuz
1. Ocho islas y un invierno - Marta Navarro García
Lecturas 2008
33. O único que queda é o amor - Agustín Fernández Paz
32. Migracións - Rafa Villar
31. El ferrolano - Guillermo Fernández
30. Rebelión en la granja - George Orwell
29. Un grito de amor desde el centro del mundo - Kyoichi Katayama
28. La doctora Cole - Noah Gordon
27. La suma de los días - Isabel Allende
26. El amante discreto de Lauren Bacall - L. F. Comendador
25. A sombra das queirogas - Dulce Mª Chacón
24. Con permiso. Poemas para tontos - L. F. Comendador - Juanjo Barral
23. Lo que le falta al tiempo - Ángela Becerra
22. La elegancia del erizo - Muriel Barbery
21. El asombroso viaje de Pomponio Flato - Eduardo Mendoza
20. Mañana - Graham Swift
19. Nove - María Lado
18. Campo de amapolas blancas - Gonzalo Hidalgo Bayal
17. Dos mujeres en Prga - Juan José Millás
16. Escucha mi voz - Susanna Tamaro
15. Dª Rosita la soltera - F. García Lorca
14. Manderley en venta - Patricia Esteban Erlés
13. El libro de los abrazos - Eduardo Galeano
12. Pura anarquía - Woody Allen
11. La ladrona de libros - Markus Zusak
10. Antología mínima - Joaquín Ortega Parra
09. Al sur de la frontera, al oeste del sol - Haruki Murakami
08. Eume - César Antonio Molina
07. Siddhartha - Herman Hesse
06. Viaje al fin del mundo - Henning Mankell
05. Las mujeres inglesas destroan los tacones al andar - Almudena Solana
04. Platero y yo - Juan Ramón Jiménez
03. La hora silenciosa - José Silva
02. Pitín - Corona de Jesús García Otero
01. El corazón helado - Almudena Grandes
Reading
15. "The good Earth" - Pearl S Buck
14. "The last of the Mohicans" - James Fenimore Cooper
13. "The Isle of Voices // The Plague of Cellar" - Robert L. Stevenson
12. The legend of Sleepy Hollow // Little Britain - Washington Irving
11. The red pony - John Steinbeck
10. Anne of Green Gables - L. M. Montgomery
9. Lord Arthur Savile´s Crime and other stories - Oscar Wilde
8. A Scandal in Bohemia - Sir Arthur Conan Doyle
7. Mysteries of the Unexplained - Kathy Burke
6. The secret diary of Adrian Mole - Sue Townsend
5. The Phantom of the Opera - Jennifer Bassett
4. Dead Cold - Sue Leather
3. The call of the Wild - Jack London
2. Great English Monarchs - Gina D.B. Clemen
1.Great Expectations - Charles Dickens
Inquietud en el paraíso
Lectura colectiva Inquietud en el paraíso - Óscar Esquivias
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