Cuando el astro rey brilla dan ganas de lanzarse a la aventura, a descubrir nuevos paraísos. Ayer, sin ir más lejos, me decidí por fin a explorar la playa de Campelo ¡Pensar que la tengo tan cerca y que nunca había ido! Menos mal que ayer puse fin a ese hecho tan imperdonable. Porque fijaros si no tenía delito la cosa...
Voy a acompañar mis fotos con el poema de Alfonsina Storni que se titula "Frente al mar":
Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.
Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».
Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.
¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.
Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.
Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.
Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.
Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.
Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!
Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele
Considerada la poetisa del posmodernismo argentino, nació en Sala Capriasca (Suiza), el 22 de mayo de 1892, trasladándose con su familia a la Argentina, a muy temprana edad. Padeció una niñez con estrecheces económicas.
Se recibió de maestra rural en Coronda, fue profesora de arte dramático y colaboró con varios grupos de teatro juvenil.
En 1911 se mudó a Buenos Aires.
En 1912 nació su hijo Alejandro, de padre desconocido.
En 1916 comenzó su carrera literaria con “La inquietud del rosal" y no la abandonó hasta su muerte.
Toda su obra refleja dramatismo, lucha y una audacia inusual para la época. Su temática es, sobre todo, amorosa, feminista y profunda, en donde se refleja un carácter singular, marcado muchas veces por la neurosis.
Su muerte, continúa la huella de su transgresora personalidad. Su trágico suicidio, en las aguas de la playa “La Perla”, de Mar del Plata, el 25 de octubre de 1938, le permitió huir de una penosa enfermedad oncológica y de la soledad que la invadía.
