miércoles, 12 de agosto de 2009

Frente al mar

Cuando el astro rey brilla dan ganas de lanzarse a la aventura, a descubrir nuevos paraísos. Ayer, sin ir más lejos, me decidí por fin a explorar la playa de Campelo ¡Pensar que la tengo tan cerca y que nunca había ido! Menos mal que ayer puse fin a ese hecho tan imperdonable. Porque fijaros si no tenía delito la cosa...  

Voy a acompañar mis fotos con el poema de Alfonsina Storni que se titula "Frente al mar":

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Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.

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Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».

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Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.
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¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.
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Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.

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Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.
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Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.
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Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.
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Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!
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Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele

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Considerada la poetisa del posmodernismo argentino, nació en Sala Capriasca (Suiza), el 22 de mayo de 1892, trasladándose con su familia a la Argentina, a muy temprana edad. Padeció una niñez con estrecheces económicas.

Se recibió de maestra rural en Coronda, fue profesora de arte dramático y colaboró con varios grupos de teatro juvenil.

En 1911 se mudó a Buenos Aires.

En 1912 nació su hijo Alejandro, de padre desconocido.

En 1916 comenzó su carrera literaria con “La inquietud del rosal" y no la abandonó hasta su muerte. Alfonsina Storni

 

 

 

 


Toda su obra refleja dramatismo, lucha y una audacia inusual para la época. Su temática es, sobre todo, amorosa, feminista y profunda, en donde se refleja un carácter singular, marcado muchas veces por la neurosis.

Su muerte, continúa la huella de su transgresora personalidad. Su trágico suicidio, en las aguas de la playa “La Perla”, de Mar del Plata, el 25 de octubre de 1938, le permitió huir de una penosa enfermedad oncológica y de la soledad que la invadía.

martes, 11 de agosto de 2009

Querido Nico, dos puntos.






Querido Nico:

Esta es mi despedida. Sí. Es la última carta que te escribo.

Durante meses albergué la loca ilusión de que podías llegar a quererme. Y así, alimenté cada día con ahínco, los sentimientos que habían nacido en mí. Tenía que intentarlo hasta que no me quedase ni la más mínima duda. Esperar la oportunidad definitiva y jugar la última carta de la baraja.

Pero las cosas no siempre salen como planeamos o como nos gustaría.

No puedo decir que nuestra noche, la única, no haya sido bonita (y digo la noche, no el sexo, que fue un desastre, para ser sincera), la recordaré siempre a pesar de que no hubo palabras de amor: las que tú no dijiste porque no las sentías y las que yo me callé por pudor. Simplemente dejamos que nuestros deseos dispares confluyeran en un único camino durante unas horas.

Me levanté temprano, tú todavía dormías (el descanso del trabajo bien hecho). Me duché despacio y volví a la cama. Cuando despertaste descubrí en tus ojos y en los gestos de tu cara aquella sombra de despedida. Y te pedí la verdad. Con ella llegó aquella palabra que destacó entre todas, la que hizo que la ilusión que quise haber atrapado se deshiciese de repente, como se despedazada una nube a causa de un viento que se levanta repentino y con fuerza. Al fin hablabas claro.

No pude evitar aquellas lágrimas que me dolieron pero también decidí, en aquel instante, que serían las últimas. Esa palabra no era lo que yo me merecía. Entre nosotros: caíste un poco bajo, reconócelo. Jamás lo hubiera esperado. Pero así es la vida, llena de sorpresas.

Conseguí reponerme y salir airosa y elegante, dejando en tu casa el rastro de mis mejores sonrisas. Así me gustaría que me recordaras en el caso de que mi imagen vuelva a ti por sorpresa (aunque no lo creo vistas las circunstancias). Yo ya te he grabado muchos días atrás y así es como vas a seguir perpetuo, olvidándome de esa palabra que me gustaría no haber oído. Espero que no te encargues de destruir también mis recuerdos.

Sabía que era un reto difícil, que al final no pude conseguir. Por eso no volví a casa decepcionada. Al contrario. Me inundó una especie de alegría incontrolable porque supe que me había entregado por entero aunque con ello no pudiese conseguir que me quisieras. Yo sí te he querido sinceramente. Y eso, es lo único que me importa.

Adiós. Sin más.



domingo, 9 de agosto de 2009

On the beach

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Congo no sabe.
Nunca le he confesado que, a veces,
cuando él no está a mi lado, entreno a mis pensamientos.
Sí.
Comienzo a imaginar que vuelvo a estar sola.
Como antes.
Y por unos instantes, llegan las punzadas en el estómago.
Y las lágrimas se agolpan en los ojos a punto de estallar en un torrente caudaloso.
Lo hago por miedo. 
Para estar preparada
por si un día sucediera.
Pero es tanto el vértigo y la angustia que no puedo continuar más allá de unos segundos.
Mi paraíso verde y mar se convierte de repente en un infierno.  
Y no soporto la visión,
el dolor.

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Esta tarde en la playa entre la lectura y los baños, pensé en este poema.
Cuando volvía en el coche de regreso escuché esta canción.
Y todo encajó.
 

Las fotos las hice en la playa de Insua.

viernes, 7 de agosto de 2009

Los muñecos también lloran

Me gusta establecer lazos.

Creo que todos los que me leéis desde hace un tiempo lo sabéis. Y "me da el alma" (expresión muy nuestra donde las haya) que a El Pinto, del blog "Opiniones de un paleto" también le gusta establecer este tipo de lazos bloguero-afectivos. Porque le gusta tener presente el origen de las cosas.

El Pinto llegó hasta mí hace unas semanas, cortésmente me pasé por su casa para devolverle la visita y ya me quedé. Porque me gusta como cuenta las cosas y sus fotografías.

En su blog "Opiniones de un paleto" podréis leer sobre temas variados de actualidad y de política pero todo narrado de un modo fluído, natural y con un toque de humor. Y es que si no ¿quien soportaría leer, por ejemplo, las historias tan surrealistas de todos esos SEÑORES y SEÑORAS (con retintín) "trajeados", que ocupan los diferentes sillones a lo largo y ancho de toda nuestra geografía nacional?

Y sin más, os dejo con esta fotografía tan particular que me envió El Pinto para la serie de Fotografías y por la que desde aquí le doy las gracias. Espero que os paséis por su blog y comprobéis vosotros mismos todo cuanto os he dicho. Y también espero, que el texto que escribí para la imagen y la música sean de su agrado... porque si no, pues otra vez será. Que ya sabéis que soy "casiperfecta" pero a veces también lo hago muy mal  :-))

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- Qué te parece esta foto Senia?
- Me da mucha pena ver a esos muñecos ahí tirados de cualquier forma en medio de esa basura.
- Lo cierto es que sí. Es una foto triste.
- Yo no podría tirar nunca a Rosiña, por ejemplo ¿Dónde está, mamá?
- Está medita en una caja de cartón, en el desván del piso viejo.
- Era muy fea pero la quería mucha. Recuerdo que no me podía ir a la cama sin ella.
- La llevabas a todas partes.
- Y te acuerdas de mis otros muñecos y peluches favoritos?
- Claro, si hasta escribí un pequeño relato con ellos.
- Es verdad, ya no me acordaba ¿Dónde lo tienes?
- Espera que lo busco. Mira, aquí está.
- Venga, léemelo en voz alta, anda.
- Pero no seas tonta, Senia, léelo tú si quieres.
- Venga, Ma, por favor, no te hagas de rogar.
- Vaaaaaale, está bien.

“Cada verano, María se subía a la escalera de tres peldaños para coger todos los muñecos y peluches de encima del armario. Sus caras se ponían tristes en cuanto la veían porque ya sabían lo que se les avecinaba. No les gustaba demasiado el agua y el detergente. Aunque era sólo al principio porque después cuando estaban limpios y esponjosos sus caras demostraban felicidad y contento.

María abría la puerta de la lavadora y los iba metiendo de uno en uno: el oso de navidad, Kitty, tremendamente presumida con su lazo rosa sobre la cabeza, el elefante y el conejo rosas, Anita Bibiana, la muñeca repollo, a la que metía dentro de una bolsa para que no se le enredara demasiado el pelo, Serpi, la serpiente de listas de colores, el perro pequeño amarillo y Negrito, el oso panda.

Lo que más entristecía a María era tener que tenderlos en el cordón de la ropa por las orejas o por donde podía (a Serpi siempre le hacía un nudo) y ver como el viento los mecía sin compasión.

Cuando los descolgaba porque ya estaban secos, repasaba sus heridas con aguja e hilo, les colocaba bien los lazos del cuello, los acercaba a su cara para olerlos y se acariciaba con ellos la nariz, sobre todo con Negrito, su preferido, sus ojos brillantes parecían como si de verdad la miraran desde su mundo de juguete.

Y, María, una vez cumplido el ritual del verano, volvía a subir de nuevo a la escalera de tres peldaños y los colocaba otra vez sobre el armario, para que vigilaran desde su atalaya, otro año más, los sueños de su pequeña Inés.”

 

Me resultó difícil buscar una canción para este texto. Escuchando unas y otras, tropecé con este tema de Robbie Williams, "Ángeles", que me gusta mucho. Y por asociación de ideas, pensé que los muñecos son también una especie de "ángeles" de la guarda para nuestros hijos porque se aferran a ellos tratando de  mitigar sus miedos, su dolor, sus tristezas o buscando ser tan valientes como se supone que somos las personas mayores.

Diálogo 22 (una de las entradas que borré sin querer, no leer)

Diálogo 22

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- ¡Chica! ¡Chica
- ¿Qué quieres?
- Que me desates
- ¿Estás loco o qué te pasa?
- Quiero caminar contigo
- Ni lo sueñes
- ¿Por qué?
- Me das miedo. Todos los que sois como tú me asustáis
- No seas tonta, yo soy diferente ¿Algún otro te habló antes como yo?
- Tengo que reconocer que no
- ¿Te das cuenta? Debes confiar en mí
- Mira, olvida que he pasado por aquí y busca otra pesoona que te ayude
- No quiero a otra persona
- Pues entonces lo llevas claro porque no pienso ni acercarme
- Estás perdiendo la oportunidad de concocerme
- Puede ser. Bueno, me voy. Adiós
- Sólo una cosa
- Dime. No me entretengas más que voy a enfriarme. Venía sudando
- Está bien. Seré rápido. Puedo darte lo que buscas
- ¿Tú que sabrás de mí?
- Soy un gran observador. Es lo único que puedo hacer aquí atado todo día. Eso y comer
- No intentes ablandarme. No tengo la culpa de que hayas nacido con cuatro patas y yo con dos
- A mi me gusta ser caballo
- Y a mí mujer
- Anda, por favor, ayúdame
- Vas a cocearme, lo sé. Siempre voy de ingenua por la vida y después… Así me va
- No te cocearé ¿Por qué habría de hacerlo?
- Lo has conseguido, me arriesgaré. Voy a empezar a caminar hacia ti despacio
- Vale… Me gusta como hueles
- Esta cuerda está demasiado bien clavada. Imposible que te escaparas
- ¡Ya te digo!
- Bueno, pues esto ya está
- No te arrepentirás. En serio ¿Hacia dónde ibas?
- Volvía a casa. Hago todos los días el mismo recorrido
- Lo sé. Te dije que era muy observador
- ¿Por qué me has hablado hoy y no otros días?
- Quería que fueras tú quien me diera la libertad y estar seguro de que lo conseguiría
- Gracias. Bonito cumplido
- Me gustaría enseñarte un lugar
- Pronto anochecerá
- No importa. Súbete a mi lomo
- Tienes una bonita crín
- Y tú no pesas nada
- ¿Estoy bien sentada?
- Sí. Perfecto
- Me gusta ir aquí arriba. Todo se ve de otro modo
- Agárrate fuerte y no te caerás
- No corras demasiado, por favor
- Hecho

12.07.91 ¡¡Mayor de edad!! (una de las entradas que borré sin querer, no leer)

Parece que fue ayer

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y mírate hoy: celebrando tus 18 años en Barcelona
rodeada de todos tus amigos y "algo más".

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Ojalá que este año sea muy feliz para ti, cariño"

Venga, pide un deseo... y ahora...

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Sopla las velas. Fuerte.

Villa Traful (una de las entradas que borré sin querer, no leer)

Villa Traful- Marcela

Esta fotografía que os dejo hoy me la hace llegar Marcela desde Argentina. No tiene blog propio pero es asidua lectora del blog de Pedro Ojeda; en él me descubre y es así como llega hasta Congo y yo.

El mundo,
una tela de araña gigantesca.

La fotografía fue sacada en un viaje que hizo con su familia desde Buenos Aires hasta Bariloche y pertenece a Villa Traful, una villa turística perteneciente al Corredor de los Lagos, situada en el extremo Sur de la provincia de Neuequén, Norte de la Patagonia, enclavada dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi sobre la margen sur del Lago Traful. El nombre de la villa es de origen mapuche y proviene del topónimo “Travül”, que significa junta o unión, haciendo referencia a la junta de los ríos Traful y Limay.

Fue fundada oficialmente por Parques Nacionales en 1936. Sin embargo sus orígenes se remontan a fines de 1800, cuando, pobladores en su mayoría de origen mapuche y algunos norteamericanos, habitaron el valle con la finalidad de criar ganado y cultivar la tierra.

Marcela me cuenta en su correo que se sintió impactada por lo silencioso del lugar, los colores del paisaje que parecían un lienzo de Van Gogh y que de los indios casi no hay rastro ya que la mayoría fueron diezmados en la Campaña al Desierto. Me escribe un pequeño esbozo de este episodio pero quiero saber más y busco por la red.

Las historias se repiten en todos los lugares.
Los fuertes derrotan a los débiles por la fuerza.

A grandes rasgos, la Campaña al Desierto fue una campaña militar llevaba a cabo por el gobierno argentino contra los pueblos mapuche, tehuelche y ranquel, con el objetivo de obtener el dominio territorial de la Pampa y la Patagonia oriental hasta entonces bajo control indígena.

Después de que en 1877 Adolfo Alsina muriera, el general Julio Argentino Roca fue nombrado Ministro de Guerra y prosiguió su trabajo. En contraste con Alsina, Roca creía que la única solución contra la amenaza de los indígenas era exterminarlos, subyugarlos o expulsarlos. Se estima que en la campaña murieron más de 1.000 indígenas

Las tribus que sobrevivieron fueron desplazadas a las zonas más periféricas y estériles de la Patagonia. Unos 10.000 nativos fueron tomados prisioneros y unos 3.000 enviados a Buenos Aires, donde eran separados por sexo, a fin de evitar que procrearan hijos. Las mujeres fueron dispersas por los diferentes barrios de la ciudad como sirvientas mientras una parte de los hombres fueron enviados a la isla Martín García, donde murieron, en su gran mayoría, a los pocos años de reclusión.

Cada país tiene su propia vergüenza.
Recordar esos muertos inocentes,
una forma de honrarlos
de darles el lugar que se merecían.

Hoy y en el futuro.

jueves, 6 de agosto de 2009

Al mal tiempo buena cara




Sí, aunque no lo parezca esta foto fue hecha ayer. Agosto 2009. Verano. Es el bonito paisaje cotidiano que veo desde la ventana de mi oficina. Un taller de un astillero. El paraguas que véis en la imagen es de verdad y el obrero no lo lleva porque le moleste el sol, no, lo lleva porque está lloviendo.


Y esta otra fotografía acabo de hacerla hace menos de una hora. Sigue lloviendo y está todo cerrado de una niebla espesa. Ya véis que límpido y claro luce el cielo que enmarca mis queridas grúas grises. Y que luz tan especial tiene el día, ¿verdad?


La vida es así no la he inventado yo.


Hoy no iba a escribir este post. Es más, tenía ya uno preparado para publicar esta tarde (quedará para mañana) pero es que hoy estoy un poco de los nervios y verter aquí todas mis "desdichas" seguro que me hará bien.

Por esta esquinita del mapa estamos acostumbrados al grís. Nos ha tocado y nos ha tocado, ajo y agua, pero no creo que me queje de vicio: lo de este verano es demasiado. No soy una forofa fanática del sol, no, pero es que el sol es beneficioso. Sobre todo pienso en mis depres y tristezas, que menos mal que el antidepresivo que me zampo cada mañana es eficaz porque sino ¿qué sería de mí? Grís, grís, grís y más grís por si no había bastante.

Suspiro cada otoño y cada invierno pensando en la arena cálida acogedora de la playa y en esos baños de mar que tan bien le sientan a los espíritus maltratados por la vida... ¡Ay, dónde irán aquellos veranos de mi infancia y de la de Senia, aquellas tardes de playa de bocadillos de nocilla o chorizón!

Y ahí no queda la cosa.

Todos los que me leéis asiduamente, sabéis que me gusta cuidarme y hago ejercicio con regularidad. El caso es que desde hace un tiempo he empezado a cuidar mi alimentación un poco más de lo habitual porque en diciembre de 2007 dejé de fumar y cogí unos tres kilos. Como mínimo voy al gimnasio tres día por semana y si tengo ganas y puedo voy los cinco. Procuro que las cenas sean livianas: fruta, tostadas con jamón cocido, fruta, un yogurcito... y durante el día intento no pasarme y beber mucha agua. Tarea difícil, no penséis, porque siempre estoy imaginándome grandes bacanales de helados y pastelería varía (a veces también pienso en salado: aceitunas, banderillas picantes, cacachuetes salados... y cerveza).

Y todo para nada. El peso que marca la báscula no decrece. No consigo bajar de los 53 kilos. Esta mañana 53,700. Dicho así estos kilos parecen muy poquita cosa pero es que sólo mido 1,55. Sí, ya sé que todos habíais imaginado que medía por lo menos 1,75 y que mis contornos eran 90-60-90. Pero no, soy una mortal normal. Con una lorcita (todavía es muy pequeña y no tiene la categoría de lorza) en la zona del ombligo. Congo dice que me sienta bien pero claro, él qué me va a decir. El me mira con cariño. Mi espejo, en cambio, no dice lo mismo.

En fin. Parece que ya me encuentro un poco mejor. Quiero que sepáis que este post no es una queja, no quiero que lo leáis de ese modo, es sólo una simple constatación de los hechos. Así son y así os los he contado.

Así que "Al mal tiempo buena cara". Yo sigo con mi sonrisa puesta, refugiada en mi mundo particular, el que sí me he inventado yo, mandando al tiempo a paseo, y a mis kilos de más también por el mismo sitio. Porque voy a ser feliz: llueva, nieve, con lorzas o sin ellas.


Porque yo lo valgo.


martes, 4 de agosto de 2009

Hibernación

Aquel año el invierno llegó con puntualidad religiosa.

Aldabra apenas si tuvo tiempo de guardar en la alacena los rayos más tibios del otoño; dobló prolijamente al medio aquella última tarde del 20 de julio y se encerró en su cama.

Después de todo, pensó, qué son tres meses de ausencia.

Dibujo

Este texto y la fotografía que lo acompaña son obra de Carlos Casellas del blog "Apenas Penas". Carlos es un amigo bloguero de larga distancia, por el tiempo que hace que nos leemos y por los kilómetros geográficos que nos separan, ya que vive en Argentina. Siempre ha sido muy gentil y caballeroso y de vez en cuando me agasaja con unos estupendos regalos, que no sé si mereceré del todo.

Desde aquí te doy mil gracias, Carlos y te envío mis mejores de deseos de salud y suerte.

Como es un hombre que lleva la poesía en la sangre tiene más blogs: Mundo Gato, Fotogravida, Benditos (en el que me dedica también un poema, que ya había dejado anteriormente como comentario en mi blog en el post "A contracorriente".

Este post lo incluyo en la etiqueta "Entre amigos", un espacio que creé en el principio del blog para que si a alguien le apetecía escribir en mi espacio pudiera contar con un hueco donde hacerlo. Me alegro que resurja de nuevo este rincón porque hace mucho que nadie lo utilizaba (Golem 11.06.08). Así que ya sabéis, estáis todos invitados a venir. No hay temas, ni reglas. Sólo han de ser textos, poemas, fotos... que encajen con la estética de este blog.

Y para que no cunda el desánimo os dejo esta canción invernal interpretada por Modestia Aparte y David Summers. Es muy alegre y muy romanticona (algunos que yo me sé dirán ñoña, pero qué importa). Preferiblemente escucharla con la voz alta y si os apetece sería estupendo que la cantáseis, que para eso os he dejado también la letra.

Sólo quiero un beso eterno en una habitación sin luz, encenderla y que aparezcas tú, un amor de ultima hora,una habitación y tú, un te quiero en una noche azul, una foto en mi cartera, sólo para ver quien eras, un cabello tuyo sobre mi, una mano entre mi mano ,entre los árboles nevados, una silla fría en el jardín, una última hora, en la que tú me perdonas, que el viento te arrastre hasta mí.

Que tú vengas a verme, un día en diciembre y que ya no te vuelvas a ir.

Sólo quiero un día de lluvia para protegerte a ti, una historia que pueda escribir, tu sonrisa en mi mesilla y dormir sin mas pastillas, quiero no pensar ya más en ti, sólo un sábado a tu lado, ver la tele entre tus brazos, un paseo frío por Madrid, una luz para mirarte, y ya no parar de besarte y que te quedaras a dormir, volver a empezar junto a ti.

Que tú vengas a verme, un día en diciembre y que ya no te vuelvas a ir.

Sólo quiero encontrar de nuevo lo que he perdido en este tiempo, que mis días en blanco y negro los pintes todos tú, en diciembre...en diciembre.

domingo, 2 de agosto de 2009

Congo y yo

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"After the thrill has gone" - Jack  Vettriano

 

Y Congo vino.

Y tuvo que contarme algunas cosas que me causaron dolor
porque entre nosotros no existen los grandes secretos.
Y hablamos de las verdades y del amor nuestro,
que no sigue ninguna regla establecida
porque hace tiempo que descubrimos que dos y dos no siempre son cuatro.
Y para compensarme Congo me amó,
despacio y entregado, sobre el sofá anaranjado del salón,
mientras mi té rojo se enfriaba encima de la mesa,
porque me gusta el té frío sobre todo en el verano.
Y cuando terminamos nuestro encuentro,
mientras me bebía el té a pequeños sorbos,
Congo me miraba, saboreando el milagro de mi cuerpo entre sus dedos,
y yo, sirena, le sonreía.

 

Jack Vettriano.- Nacido en Escocia en 1953. Abandonó la escuela a los 16 años para empezar a trabajar en la mina. Descubrió su don artístico cuando, a los 21 años, su novia le regaló unas acuarelas y desde entonces se dedicó a la pintura.

Las obras del artista se encuentran en muchas colecciones privadas y nacionales en todo el mundo. Sus cuadros tienen magnetismo, de modo que mirándolos, nos distanciamos de la realidad. Entramos en un mundo de sueños donde, en varios escenarios, esforzados por escenas de viejas películas, novelas o sus propios recuerdos, suceden los dramas inmemoriales de las mujeres y de los hombres. El artista solamente pone la escena ante nuestros ojos para animar a los personajes y nosotros mismos tenemos que escribir la historia.