miércoles, 5 de enero de 2011

Roma no se hizo en un día

img001   

Un día fui pequeña.

Por eso de vez en cuando me gusta abrir las cajas de latón donde aún conservo un montón de fotografías en papel.

Fotografías de todas mis épocas: con melena larga, gordita, muy delgada, embarazada, de excursión, con pelo rizo corto, en vespino, en blanco y negro, en color, con mis amigos de entonces, con los perros…

Del tiempo en que fui pequeña es del que menos fotos tengo en casa. Todavía las guarda mi madre, abigarradas en álbumes desgastados, de tapas agrietadas. Y apenas recuerdo cosas de mi infancia fuera de las escenas que me muestran las fotos. Tampoco me reconozco en esas caras, sobre todo en la imagen en que estoy con esa muñeca diabólica. Tal vez fue un regalo de los Reyes Magos. Miro los ojos de la muñeca y siento miedo. ¿Quién me la pudo haber regalado? Es horrible, aunque a mí seguro que me gustaba porque era una muñeca alta, y delgada. Y yo era pequeña. Y gordita.

sombrero

Un día fui pequeña.
Y tuve ilusiones.
Y creí.
Creí lo que me contaban los mayores.
Que los Reyes Magos existían.
Y el ratoncito Pérez. Todavía no había Papá Noél.
Y sentí miedo.

Miedo de un ratón devoradientes.

Miedo de que unos señores con barbas, y además, uno negro, entrasen en mi casa por la noche a dejarme regalos. Y si matizo: “uno negro” es porque ese hecho era algo insólito en mi infancia.- Era ya mayor cuando vi, por primera vez, a una persona de raza negra. Y me gustó la sensación- Seguro que fue ahí, de pequeña, cuando empezaron alguno de mis traumas. En esos lugares donde se podían esconder los juguetes. Detrás de las cortinas del desván, donde también se guardaban las patatas. O debajo de las escaleras del portal que subían hasta el piso, donde se guardaban las conservas que hacían mi madre y mi abuela. Demasiados rincones para buscar, para esconder. No hacía falta tanto espacio.

Yo era pequeña.
Y tenía sueños.

2

Pero crecí.

E inversamente proporcional, mis ilusiones de pequeña y mis sueños de pequeña se fueron desvaneciendo a medida que me hacía mayor. Por eso ahora muchos días, y en todas las noches como las de hoy, de Reyes, sólo puedo pensar en el derroche. En este mundo en que casi todos tenemos de todo. Ya no hay ropa por estrenar. Ya no hay libro que desear. Ya no hay regalos por descubrir encima de los armarios. Y es que la magia no está hecha para los adultos que tenemos el corazón recompuesto. Lo sé. Porque un día fui pequeña. Lo certifican las fotos.

tarzanito 1

Nadie me habló entonces, de pequeña, acerca del amor.
Porque ni se puede comprar, ni lo traen los Reyes Magos.

Y aún así, pequeña, 
y sin saber a ciencia cierta como serías,
te intuí, Congo.

Siempre supe que vendrías.
Y te esperé.

Y llegaste un final de Enero. 

Nada ni nadie fue capaz de matar mi espera.
Aunque todo lo demás: la magia, los Reyes, el Sr. Pérez,
se fuesen diluyendo a medida que crecía.

Sólo tú Congo, has permanecido en mi corazón recompuesto pero obstinado,
como una constante matemática.

De aquellos días, de cuando era pequeña,
ya no queda nada,
sólo las fotografías, viejas, en blanco y negro.

 

Roma no se hizo en un día,
y nosotros tampoco.

55 comentarios:

rubo dijo...

Bonita entrada. Al menos algunas ilusiones llegan, aunque tarden un poco. Que te vengan muchos Reyes.

claudia dijo...

Oh el amor, ya decía yo que hay que creer.

La muñeca es realmente diabólica.

besos.

plinnn... dijo...

qué linda la canción!!! y la muñeca no, pero tú sí :)) feliz noche de reyes :)) biquiñosss

Merche Pallarés dijo...

Ay, Aldabriña ¡qué pena haber descubierto tu blog tan tarde! Me ENCANTA lo que escribes y cómo lo escribes. Esas fotos tuyas de pequeña son adorables, incluso la de la muñeca diabólica... y lo que dices de CONGO... ¡Emocionante! Muy, muy bonito. Felices Reyes y muchos besotes a ti y a Congo, M.

TORO SALVAJE dijo...

Hoy te has pasado de ternura Aldabra.

No sé ni que comentar.

Besos.

Ío dijo...

ummmm ... me has aflojado algunas lágrimas, Sirena; que hermoso ha sido leerte y conocerte de pequeñuela, con esa muñeca que, si, da un poco de miedo mirarle a los ojos uffffff
Me encanta en la que apareces con trenzas, que guapa¡¡¡¡
Voy a releer, me ha gustado mucho la ternura que he sentido.
Bicos, Aldabra

Ío

Ele Bergón dijo...

Si algo merece la pena en esta vida es el amor. ¡Que orgulloso debe estar Congo de tenerte como compañera! Bonito homenaje.

Besos

Luz

fonsilleda dijo...

Seguro que algo más queda, aunque sea mezclado con algún recuerdo triste.
Aquella amiga, una caricia, el primer niño que hizo cosquillas en el estómago, la muñeca...
Bicos preciosa.

Silvia dijo...

Precioso lo que dices, Esther :). Además eras una niña riquísima!!. Pero las experiencias de infancia siempre quedan almacenadas en nuestra mente, porque el tiempo pasa demasiado rápido. Así que soy de la opinión de que todos llevamos un niño dentro que se sigue ilusionando con pequeñas cosas. Y que nunca muera. Precioso texto :). Un abrazo

El Drac dijo...

Me encanta ver eschucar a las personas enamoradas, las veo embelesadas; para mí tocadas por la mirada de Dios (amor)

Dilaida dijo...

Qué bonito!Aquella niña gordita de hace años, quien lo iba a decir, hoy es una sirena, que escribe maravillosamente.
Feliz día de Reyes, bicos.

Titajú dijo...

Pues ¿sabes qué? Que yo sigo creyendo, porque fui hoy a la calle y me encontré a los Reyes. ¡Los he visto! ¿Cómo que no existen?

Titajú dijo...

Por cierto, mi hermana tenía una muñeca igual, no sé que habrá sido de ella.

LittlePan dijo...

¡Que bonita entrada! Y las fotos... Entrañables!
No sé por qué todas tuvimos una de esas muñecas en la infancia, pero nunca sabemos quien nos la regaló...Yo creo que después de darnoslas huyen, o algo asi!
jaja Felices Reyes!

Susana dijo...

Hoy estoy especialmente sensible. No sé porqué, no hay ninguna razón, pero estoy blandita.

Y llegas tú con esta preciosa entrada y me entran ganas de llorar, pero no es cuestión porque entonces habrá quien se asuste y no es plan de asustar al amor.

En fin, Aldabra, que con la entrada de hoy te has ganado un sitio aún más especial en mi lista de blogs seguidos. Me has emocionado y eso no es especialmente fácil.

Un abrazo muy fuerte, y otro para Congo, que también se lo merece.

Maripaz Brugos dijo...

Que entrañables fotografias, Aldraba... eras una monada de pequeña.

Una bonita entrada para el dia de Reyes,donde la ilusion se renueva cada año.

Biquiños

Myriam dijo...

¡Qué ternura de fotos! y ¡¡¡ni se diga de ese amor cOngolero intuido!!!

Besos

Alís dijo...

De esa niña queda mucho más, seguro. Porque es cierto que no nos hacemos en un día, pero todos cuentan. Y los primeros años marcan cómo seremos.
En todo caso, intuyo que queda mucho bueno de esa niñita.

Biquiños

Albino dijo...

Yo ya se poco de los primeros años, pero recuerdo que, ante mis padres, segui creyendo en los reyes por lo menos hasta los 15 años. Era un buen negocio.
Besos

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Que la ilusión que un día nos inculcaron, no se pierda.... Es como la esperanza que es lo último que se pierde... Debe de permanecer.... Ah!! aún conservo tu bolsita, es algo que me hizo ilusión al hacer a una bloguera presente, tangible un abrazo para ti y para Congo.

Belén dijo...

Perdona que discrepe... pero si que creo que queda algo de esa niña cuando escribes... lo leo, lo intuyo...

Besicos

guillermo elt dijo...

Es que, lo peor que uno puede hacer, es que en determinadas fechas, o momentos, o eventos, uno piense como un adulto... No, no se trata de creer en los RRMM... se trata de vivir una ilusión, que bastante jodido está el mundo y en ocawsiones nuestras vidas, como para que encima le echemos mas porquería.

22 y 17 años... y si vieras cómo vienen a la habitación a despertarnos, para que vayamos todos juntos a abrir los regalos...

Besibrazos Grandes Grandes para tí.

Concha López Fernández dijo...

Cada foto, cada papel rescatado das cixas de latón ten unha historia, unha parte da tú propia, coa que fuches construíndo o día de hoxe.

Fermosa entrada.

Feliz Aninovo.

zeltia dijo...

Mejor no te digo lo que pensaba yo de los cabrones de los reyes magos,
que le dejaban todo al vecino rico que total ya tenía montones de cosas y a mi me dejaba una libretita, con suerte.
y elratón resultaba caro, así que ya se me aclaró que los ratones esos eran un invento para "señoritos".

Con un Congo sí que soñé:
Toda la adolescencia soñé que existía.
También luego del divorcio pensé que podía existir.
Incluso una vez creí que lo había encontrado, milagrosamente, de unmodo tan circunstancia que solo la magia podía habermelo traído. Pero no, resultó más falso...
es que... la magía solo existe la que nosotros le ponemos.
Siento mi comentario contrastanto con la ternura de tu post.

Es como si yo viviera en otro mundo distinto del tuyo.
Muchos besitos Aldabra, pequeñita, bonita y feliz. Aunque ya s´ñe que luego la vida te hizo perder algunas fes a tí también... más, de algún modo has sabído conservar ese halo que te hace permanecer a salvo.

Asun dijo...

Desde luego que estás irreconocible en esas fotos, pero estás muy rica en ellas.

Dichosa tú, que creíste en tu intuición y confiaste en ella y esperaste sin desesperar hasta que Congo llegó.

ENHORABUENA a los dos.

Besos

Allan Smithee dijo...

sólo me sale decir (aunque suene simple): qué bonito

un abrazo, aldabra, que pena que se pierda todo lo que éramos cuando fuimos más jóvenes...

Chousa da Alcandra dijo...

Nos Reis Magos non debes creer; pero no rato Pérez si eh. Os ratos son sempre reais, aínda que non pertenezan á nobleza...

Bicos de neno

Milu dijo...

Me ha emocionado tu entrada, permites compartir con nosotros dos etapas de tu vida que destilan ternura.
Bellísima entrada que muestra un corazón recompueston pero con un ritmo maravilloso.
Precioso, Aldabra

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Esas muñecas tan altas, esos vestiditos me son tan familiares. La muñeca tiene cara de mala leche, pero eso nos lo parece ahora...Así éramos los niños de los ...

Congo suertudo, un bico, muchos biquiños.

Mariona dijo...

Un día crecimos...


Quiero volver a ser pequeña.
:)

Cornelivs dijo...

Preciosa entrada y bellisimos sentimientos los que describes.

Me ha encantado.

Besos...!

oliva dijo...

Es una delicia de publicación, igual que la niña de las fotografías, igual que la niña de los sueños, con miedo al rey Baltasar, con traumas incipientes, como todas las personas (¿quien no tiene algun miedo sin cerrar?), haciendose mayor y manteniendo algunas de las ilusiones imprescindibles para continuar...

Congo ya es uno más, forma parte de ti, al igual que tus letras que te identifican entre todos los que leemos y nos alegra.

También me gustó la canción.

un abrazo.

beker dijo...

No se puede superar la magia de la inocencia y de la ilusión con la que se vivían estos días de pequeño. Ahora le cuento a mis hijas que ya son grandes las cosas que pasaban y que diferentes las ven. Yo sigo recordando en blanco y negro la noche que me regalaron un monito de cuerda que tocaba los platillos... Un abrazo

Francisco Mendez dijo...

Que bella entrada, me ha alegrado la noche


saludos

muxica dijo...

Sabes cómo pienso de tu forma de escribir. Lo más triste, porque yo hoy veo triste este post, lo cuentas de tal forma, que parece de color rosa, le pones romanticismo y ternura.
Un biquiño lleno de admiración

Maribel-bel dijo...

Rescatar a túa memoria a través da paisaxe que recrea ten que ser novedoso e sorprendente. Estabas moi bonita e sigues a ter esa ternura na escrita, tan necesaria para non medrar nunca. Bicos

El Pinto dijo...

problema de los reyes es que pasan de ilusión a trauma, por eso de descubrir que alguien nos miente.
Luego con el tiempo, cuando se repsan las fotografias en sepia de la vida, retorna la ilusión y uno se siente feliz cenando en casa de su hija y rompiendo el papel de ese regalo que asoma repleto de cariño.
Un fuerte abrazo

Abedugu dijo...

Después de la parada navideña vuelvo al mundo bloggero y me encuentro en tu casa con esta historia preciosa de cuando eras pequeña que está bien que no la olvides aunque para ello sólo puedas recurrir a esas fotografías.
Un abrazo

Carlos dijo...

Seguramente los Reyes Magos (que son magos y sabios, también lo sabían) y decidieron entonces esperar para que Congo llegara a tu vida, como un regalo, en el momento exacto de estrenar el disfrute del amor.

Nunca es tarde...

Un beso.

Ojosnegros dijo...

No se por qué, pero a mí me sigues pareciendo una niña.
Que fotos más preciosas, dan ganas de comerte.
Besos.

Tonet dijo...

Que pasada de entrada...me encantan los finales felices :)
1) El título enlazado a esas dos últimas frase del final , incluido con el título de la canción, lo hacen redondo :)
2)Esas fotos entrelazadas con los sueños de aquel momento lo llenan de ternura y melancolía
3)Las matemáticas tan racionales las conviertes en fenómenos sobrenaturales que empapan el texto de magia
4)Y como siempre el increible Congo devuelve la vida y la esperanza a la sirena de corazón recompuesto y ella canta ...canta como los ángeles.

Me has emocionado muchísimo, de verdad.

Besote linda sirenita

Antonio Aguilera dijo...

Cuando entro en mi antología de fotos, pienso, al contrario de lo que debiera que "cualquier tiempo pasado fue mejor".
Tú has estado siempre estupenda.
Qué suerte tener tantas fotos. En casa éramos menos "afoteros".

Feliz premonición la de encontrar a Congo (y no Cosmo, que ya aprendí jajaja)

Besossss

Gaya dijo...

Te echo de menos.
Yo también siento que mi corazón está recompuesto y también me aferro a tu sueño hoy cumplido. A veces desespero y algunas lágrimas asoman por mi rostro. Pero como conservo mi alma de niña sé que los Reyes magos estarán esperando a que llegue mi momento.

Gracias por escribir tan lindo
Un beso desde el alma

Gaya dijo...

Te echo de menos.
Yo también siento que mi corazón está recompuesto y también me aferro a tu sueño hoy cumplido. A veces desespero y algunas lágrimas asoman por mi rostro. Pero como conservo mi alma de niña sé que los Reyes magos estarán esperando a que llegue mi momento.

Gracias por escribir tan lindo
Un beso desde el alma

semilla negra dijo...

La muñeca es horrenda pero tu monísima. Me gusta y envidio en este momento difícil por el que paso(no antes porque sentía lo mismo) el amor que sientes por Congo, la media naranja existe de verdad lo difícil es encontrarla y que te encuentre...¡enhorabuena!

muxica dijo...

Paseando por la poesía de Benedetti
Me encontré esto, y ¡claro! pensé en ti:

Sirena
Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.
Benedetti

paideleo dijo...

Supoño que se mantemos algunha ilusión seguiremos sendo nenos para sempre.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué entrada más hermosa. Este año no me han traído nada...

Pau dijo...

Preciosa la entrada. Me encanta. Pero… es que uno sigue creyendo en los reyes magos. En la magia de esa noche. Antes yo era del gordo, mas republicano y sobre todo porque llegaba antes, pero el me enseño a creer en una noche distinta a todas, es muy nuestra…. Algún día hablaré de ello, pero eso, que yo, que todos los amigos aun creemos en una noche que hacemos distinta… Un beso

susana moo dijo...

Algo queda seguro, seguro y posiblemente lo mejor.
Muy bonitas fotos.

Chela dijo...

¡Que hermoso post!

Dices que de aquella niña, de aquellos días de tu infancia ya no queda nada, tan solo las fotos en blanco y negro...

Te equivocas Aldabra, de aquella preciosa niña, sonriente, con trenzas o con melenita,queda toda la belleza de un corazón capaz de ilusionarse y de ilusionar a los demás. Todas tus palabras, tus poemas, tus relatos, rezuman realismo pero también magia, ilusión... Tienes, como cuando eras niñas, capacidad para embobarnos.¡Eres mágica Aldabra!


Llevo una hora en tu blog, leyendo y releyendo hasta donde lo dejé el último día que te visité. Y me fascina.

Un fuerte abrazo.

irene dijo...

Eras preciosa, espero que conserves algo de esa ternura e inocencia de los niños, estoy segura que así es.
Tuviste suerte con encontrar a Congo en tu camino.
Os deseo todo lo mejor a los dos.
Biquiños, Aldabra.

mariola dijo...

Me ha gustado la ternura que pones en todo el relato y como terminas después con el poema o relato que quiere ser poema.
Pero creo que te equivocas en una cosa y es que eso que dices que de pequeña ya no queda nada es mentira, prueba de ello es que tú estás aquí con esa mirada de niña y esas ganas de amar y aprender siempre.
un abrazo.

Juanjo dijo...

Yo me quedo con ese amor esperado que al final llegó. Roma no se hizo en una hora, pero todas las horas cuentan. Las primeras, duermen en los cimientos y son las que permanecerán más tiempo aunque no se vean.

Besos.

Chus dijo...

Que razón tienes, poco o nada queda de aquellos días, que con toda la ilusión esperábamos a los reyes magos, yo también revolvía buscando los regalos escondidos, "el maletín de costura de la señorita Pepis", pero lo que mas ilusión me hacia era el día de reyes cuando mi padrino aparecía por la mañana, con el mayor de los tesoros, 3 ó 4 libros, gracias a él me hice con todas la colecciones de Enid Blyton, que luego cedí gustosamente a mi ahijada, ya que a mis hijos no les gusta leer, le siguieron los Hollister, PucK.
Bueno la ilusión de los Reyes magos la verdad es que no la he perdido, aunque aveces se olvidan de mi o me repiten los regalos del año anterior.
Un Beso, me voy hacer la cena que me están atosigando las dos fieras que tengo en casa, mañana vuelvo