viernes, 15 de mayo de 2009

La Torre...


"De Hércules", así es como titula Luís Lorenzo Leira esta foto, poco común y muy original, de La Torre de Hércules, que os dejo hoy siguiendo mi Serie de Fotografías.

Luís Lorenzo plasma unas imágenes estupendas pero se prodiga poco y se hace menos publicidad todavía; una pena, porque tiene una visión de la realidad muy interesante. Desde aquí le doy las gracias por esta instantánea, aunque lo haré en breve, en vivo y en directo, pues somos compañeros de trabajo.

Os invito a que pinchéis los enlaces y disfrutéis de otras fotografías suyas, algunas de las cuales captan lugares cercanos y queridos para mí: "al lado", "San Cibrao", "Ortigueira", "Compostela", "Segaño", "Couto"...

Y si sólo quisiérais ver una de sus fotos, por favor, mirar ésta, una de mis preferidas: una de las playas maravillosas de nuestra comarca: "Sta. Comba".




Viajábamos en un coche descapotable. Llevaba un pañuelo en la cabeza, como en las películas antiguas y unas gafas de sol negras. Ibas tarareando una canción y conducías de prisa. Aparcaste, al llegar, al lado de la Torre. Y subimos. Era muy alta y casi nos asfixiábamos del esfuerzo. Estábamos en aquella ventana desde donde se divisaba todo el mar. Era una vista que impresionaba.

Me sacaste las gafas de sol, desataste el pañuelo y me despeinaste. Hundí la cabeza en tu hombro y te abracé. Correspondiste a mi abrazo mientras me besabas el pelo. Llegó junto a nosotros una excursión de niños pequeños. Había uno pelirrojo que se acercó y nos dijo: “Señores, ¿me pueden dejar ver por la ventana?”.

Comenzamos a bajar cogidos de la mano. Despacio. Cuando faltaban tres escalones, me dijiste: “Salta desde ahí”. Cerré los ojos y caí en tus brazos.

De repente estábamos en el coche de regreso. Al pasar cerca de un edificio acristalado te pedí que detuvieses el coche. Me bajé corriendo y me situé en frente de él. Podía verte a través del cristal agarrado al volante.

En unos segundos y como por arte de magia estabas justo detrás, agarrándome por la cintura. En el espejo se reflejaba la imagen de los dos. Pero no éramos nosotros, los de ahora. Teníamos veinte años menos. Y un futuro por delante.




15 comentarios:

Juan Luis G. dijo...

Preciosa foto acompañada de una menos preciosa historia.

Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Siempre hemos tenido veinte años menos...

TORO SALVAJE dijo...

Siempre hay vida por delante, lo que cada vez más pequeña.

Besos.

guillermo elt dijo...

El cuerpo pudes envejecer, pero la mente...

Y que voy a hacer mi cerebro en un cuerpo de 80 años... si llego, claro... jeje.

Qué bonica historia!

Besicos.

mariona dijo...

lo de veinte años menos,no sé porque me ha llevado a una canción del sabina..


besos nostàlgicos de findesemana de estudio intenso.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Huy¡¡¡ o es que queremos tener 20 años menos....o no tener 20 años más...la foto de la ría (si lo es) preciosa. besos

Juanjo dijo...

A mí me gustaría tener 20 años menos, claro, pero con la experiencia que tengo ahora.
La historia que cuentas es sugerente. A mí, por ejemplo, me llama mucho la atención el niño que pide paso para asomarse a la ventana. Si la subida a la torre puede simbolizar la vida, ese niño significaría la juventud que pide paso, se cruza en nuestro camino y ve la vida con ojos diferentes.

Me perdonarás el rollo.

Besos.

Aldabra dijo...

Buenas tardes a todos. Voy a ir comentando (esta vez) porque quiero contestaros ya.

Juan Luís G.: Cuanto me alegra verte de nuevo por mi blog, yo te he seguido leyendo aunque publicas muy poquito, es lógico. Cuando era mi hija pequeña tampoco tenía tiempo pa ná.

Pedro: ¿Tú crees? En mi caso te puedo decir que soy ahora más joven que antes, en serio. Es mi mente, ha cambiado, tiene más fuerza y se siente más joven.

Toro: Toda la razón, pero toda toda. ¿Y a saber cuánto de pequeña?.

Guiller: ¿Tu cabeza en 80 años? Espero no verlo... je je je.

Mariona: No recuerdo ahora mismo esa canción de Sabina que mencionas aunque de seguo ya la he escuchado. Suerte en los exámenes.

Manuel: El relato habla de una pareja que ya no son jóvenes por eso al verse en el espejo la mujer quiere ver a los jóvenes que ya no son y con otro futuro.

La foto no es la ría, es una playa, la de Sta. Comba. Si vuelves a mirar la foto descubrirás que hay una ermita en un montículo a la derecha. Está en medio del mar y sólo se puede acceder a ella cuando la marea es muy baja. Y está en el lugar de Cobas, que pertenece al Ayuntamiento de Ferrol. La playa es bastante batida (con olas grandes) sólo que la fotografía recoge un día de mar en calma. Me alegra de que la hayas visto.

Juanjo: De rollo nada, me encanta que te dejes llevar por la simbología. Efectivamente es como dices, el niño es la juventud porque los protagonistas ya no son jóvenes, ya no tienen el mismo futuro por delante como si tuvieran 20 años menos.

Y a mí ya no me gustaría tener 20 años menos. Creo que he cumplido unos ciclos y que estoy en el lugar que debo y quiero estar.

Biquiños a todos y feliz noche de viernes.

Carapuchiña Vermella dijo...

Tiña pendente visitar a túa casa. Hoxe viñen. Sen permiso entrei en tódalas habitacións, rebusquei con avidez nos caixóns, gozei das marabillosas vistas.

E logo, mentras tomaba café na cociña identifiquei, por fin, o perfume que me engachou dende que puxen un pé dentro: a maxia.

Deixa algunha fiestra aberta, volverei a miúdo.

Aldabra dijo...

que comentario mais bonitiño, Carapuchiña Vermella, vola cando queiras, gústame sempre a tua visita.

maxia... ogallá a teña para ter sempre a Congo perto de mín.

biquiños,

Albino dijo...

Muy bonita la foto y muy bonita la historia. Me gustaría ser el protagonista, pero en mi caso necesitaria tener 40 años menos.
Un beso

vazquez74 dijo...

Es tan bello regresar a los lugares que atesoran nuestros recuerdos más añorados...
Bonita foto, de un lugar sin adjetivos suficientemente dignos para su espectacularidad.
Mis padres fueron hace treinta y siete años de viaje de novios a ¡La Coruña! y siempre recordaron con cariño la Torre de Hércules y las galerías acristaladas.
Eran otros tiempos.
Besinos.

fonsilleda dijo...

Gracias neniña. No sé por qué motivo no había enlazado tu blog. Una que cumple años sin piedad, no en vano mañana es el "Día das Letras Galegas".
En fin error subsanado, lo que quería, aparte de darte las gracias en mi nombre y el de Anabel, es comentar tu entrada.
Reflejos de sueños en esos cristales. Miradas al pasado con nostalgias consentidas. Me gustó.
Bicos

Lobadiz dijo...

La foto de Santa Coma es preciosa! Y la de Ortigueira!
Pero Santa Comba aún más! Me trae geniales recuerdos el recunchito de la fotografía, en el que solo hay playita si está la marea baja :)

Me dio un escalofrío leer el texto! Como si fuese yo la que escribía! Lo describes todo tan al detalle que lo haces tan tan creible! Es facil meterse en el papel. Suena a hombres G , no sé por qué. Me gusta esa sensación! :D

Saludos

Aldabra dijo...

Buenos días de domingo para todos:

Albino: Al leerlo ya has sido el protagonista, esa es la magia de la escritura.

Rubén: Estos días estarás más nostálgico que de costumbre, es normal cuando se nos va alguien querido.
El viaje de novios... antes era todos de otra forma. Yo también tuve un viaje de novios a Oporto... je je je. Ahora da risa pero entonces me parecía un viaje extraordinario.

Fonsilleda: No sé ni en que día vivo, es verdad que ya llegó o día das Letras Galegas...
En fin, no darme las gracias por nada, por favor, es un placer contribuir. Imagino las luchas y el dolor cuando oyes hablar de ese modo de un hijo tuyo.

Lobadiz: Me alegra mucho que hayas visto esta foto, además tú eres una amante, amantísima de Cobas, si no me equivoco, la conocerás mucho mejor que yo.

Creo que tu sensación de Hombres G es porque quise hacer una imagen como de pelicula antigua... descapotable, gafas de sol, pañuelo en la cabeza, algo retro para hacernos pensar en el pasado...


Biquiños a todos.