lunes, 16 de noviembre de 2009

Las cosas que aún no queriendo que pasen, pasan.

“El único encanto del pasado consiste en que es el pasado”
                                            - Oscar Wilde -

rejas 2

 

Días atrás y sin previo aviso, una parte del pasado de Martina entró otra vez por la puerta. Y aunque ya nada en su vida actual era como entonces (ni siquiera era la misma mujer), tenía que reconocer que psicológica y emocionalmente se vio afectada de lleno. Desbordada por los acontecimientos.

Recuerdos dolorosos que Martina creía tener ya sepultados, volvieron a revolotear por su cabeza como buitres hambrientos, impidiéndole conciliar el sueño de manera ordenada y sonreír con la tranquilidad de aquél que se sabe a resguardo.

Y con los recuerdos, llegó también ese miedo falto de cordura, absurdo e injustificado, que se pegaba a la piel de Martina como una sanguijuela.

Y se sentía como en una celda.
Enrejada.
Herida.
Dolida.
Desangrándose por instantes.

Si no fuera por Él...

Porque ahora estaba Él. Que la llenaba de fuerza y de coraje para plantar cara, para no dejarse vencer por el absurdo y la insensatez que pudieran acompañar al miedo.

Él.
Y sus abrazos.
Y todo su cariño.
Su fe incondicional en ella.

Porque...

¿Quién se lo iba a decir a Martina, después de tantísimos años?

 

(la fotografía es mía)

(la letra de la canción es el contrapunto al texto y va dedicada a Congo)

17 comentarios:

iliamehoy dijo...

Resulta reconfortante saber que se puede estrangular el miedo con una dosis de abrazos.
Abre todo un mundo a la esperanza, a las cosas que saben bien, las que aún sin querer, pasan.
Tu luz me llega blanca y directa.
Una sonrisa

guillermo elt dijo...

Y es que, el amor tiene su momento, su tiempo, no el que nosotros queramos.

Precioso.

Besicos.

galicia maravillas dijo...

una chulada!!! jejeje :)) vaya frase más adolescente que me ha salido :))
es que tengo sueño... :)))
pero llevo toda la tarde preparando las clases y me colé en el blogger y decidí pasarme por aquí antes de cerrar los ojos para dormir, quizás soñar :))
un biquiño!!! tu texto dan ganas de abrazar, y la música de bailar, y así me voy a dormir...zzzz :))
...feliz
...día :))

TORO SALVAJE dijo...

Sorpresas que da la vida.
Bien por Él.

Besos.

Belén dijo...

Yo soy de las que piensan que el pasado vuelve queramos o no, así que hay que estar preparados...

Besicos

Alegría dijo...

... Yo también soy Martina; más estos días... pero también cuento con él, que me rescata de la tristeza con su abrazo, con su mirada y su compañía...
Un beso, Aldabra.

Adolfo Payés dijo...

La vida que ns entrega lo inesperado muchas veces..

Siempre es un placer leerte.


Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos

EL Pinto dijo...

Lo que toca la fibra en la vida nunca desaparece, la vida y su presente lo que tenemos y la vida y sus momentos, su complicidad, cuando pasan es que no han existido.
En ocasiones merece la pena revivir una caricia, por ejemplo.

Carlos dijo...

Humm, siempre conviene tener cerrada esa puerta con doble llave.

Entre nosotros, él me cae muy bien, suerte que está cerca de ella, si lo ves o lo conoces, mándale un abrazo de parte mía y a Martina, el beso más grande del mundo.

A tí te digo que me encantó la foto y el el efecto de imágenes superpuestas que has hecho.

Si, para tí también hay un beso. :)

MUCHACHITA dijo...

Buenassssssss!!!! he llegado aquí a través del blog de penumbra...todavía no entiendo mucho tu blog pero me atrae y me resulta muy interesante. Voy a sumergirme en él y después te cuento.
bbbsss

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Pero sobre todo estaba ella.
Besos.

Alegría dijo...

Estaba convencida, de quién era Martina. Te contesto aquí, que mi blog lo tengo ahora un poco "abandonado", pero quería contestarte.
Un beso cómplice.

Juanjo dijo...

Cuando llegan estos momentos y vuelven las pesadillas, qué bueno es tener un Él, que importante contar con un Él.

Porque con él, Ella tiene más fácil ser Ella.

Besos.

irene dijo...

Me alegro por Martina, nunca debe perderse la esperanza.
Algunos presentes son muy buenos, no se puede esperar nada más.
Enhorabuna para ti, y para Congo también.
Muchos besos para los dos y mis mejores deseos de futuro.

Chousa da Alcandra dijo...

O pasado, para ben e para mal, é unha credencial. Pode ferir, doer, mancar...
Resulta inevitable en ocasións que nos "pille" o pasado. Por iso convén ter un presente "chupi-guai" para minimizar o impacto negativo que o pretérito poida ter...

Ñooooooo, como me puxen de philosófico hoxe!!!!. Agora volve darlle á Venegas para facer contrapunto.

Bicos de Antas (que non de antes)

Aldabra dijo...

Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios:

Iliamehoy: el miedo es un mal compañero y los abrazos son un buen antídoto.

Guiller: el pasado a veces... duele.

Galicia: una chulada es una frase preciosa, yo la digo bastante, y la adolescencia ya me quedó muy lejana.

Toro: si no fuera por Él, en serio...

Belén: también pienso como tú pero es imposible estar preparados... porque la sorpresa siempre es la sorpresa.

Alegría: como dije antes, refugíate en los abrazos y te sentirás mejor.

Adolfo: aprovecho tu abrazo para sumarlo a los de Él.

El Pinto: lo has explicado muy bien... el pasado golpea cuando de algún modo vuelve a tocar esas fibras.

Carlos: a mí también me cae muy bien Él, es un buen tipo.

Muchachita: gracias por tu visita... mi blog es muy sencillo de entender. Congo es un personaje de ficción y real al mismo tiempo: mi amante, mi amigo, mi amor, mi compañero...

Pedro: me gusta lo que dices, es verdad, ella es la que de verdad pone el empeño en salir adelante.

Juanjo: el miedo es muy traicionero, si yo te contara...

Irene: por eso digo incluí esa cita de que el mejor encanto del pasado es ese: que es pasado.

Chousa: meu presente e "chupi-guay" pero aínda así o medo xa sabes que e libre... e cando te pos filosófico tamén me gustas.

Biquiños para todos.
Y miles de gracias.

fonsilleda dijo...

A veces los pasados se hacen presentes de nuevo y es difícil lidar con ellos.
Bicos.