miércoles, 12 de octubre de 2011

Negro sobre blanco

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La foto es de aquí

 

En invierno la casa sudaba y los cristales lloraban a mares. En sentido metafórico, claro. La verdad era otra.

Mamá decía que era todo fruto de la condensación pero a mí tanta agua me inquietaba.

Lo primero que teníamos que hacer al levantarnos era secar. Secarlo todo con un montón de trapos, retales de sábanas y almohadones viejos. El algodón era lo mejor para absorber el agua. Eso decía Mamá, que lo sabía todo. O casi. 

Si eso ya era bastante penoso e insano, lo peor era lo que llegaba después: Los techos se teñían de manchones negros.

Esta vez Mamá decía que era por la humedad, consecuencia de la condensación.

Y eso que ella se preocupaba de airear la casa. Hiciera frío o calor, abría todas las ventanas de parte a parte para que el aire lo secara todo pero no había aire que fuera capaz de volver el techo a su color blanco original, así que a Mamá no le quedaba otra opción que proveerse de escalera, guantes, cubo, estropajos, lejía… y ponerse a frotar.

Frotaba hasta casi intoxicarse. Y eso que bebía leche a sorbos para que la lejía no le hiciera daño en la garganta. Yo no soportaba aquel olor tan penetrante pero Mamá decía que era necesario limpiar las manchas negras para que no agarraran en la pintura, año tras año.

Y era verdad, al final ella conseguía su propósito y el techo volvía a ser, no blanco blanco del todo, pero si casi blanco. 

Lo que ella no sabía, [ni siquiera se le ocurrió pensarlo, seguro] era que cada vez que abría las ventanas, mi alma se iba impregnando poco a poco de aquella corriente fría y cortante, que me acompañaría siempre, como una segunda piel.

Hasta hoy.

¡Pobre Mamá, si ella supiera!

 

Pensando en el título que daría a este texto me llevó a pensar en un libro que leí hace tiempo pero que es de esos que deja huella y por eso nunca lo olvido:
Blanco sobre negro, del autor y protagonista de la narración Rubén Gallego.

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La foto de Rubén es de aquí

 

En otro orden de cosas:
Tenéis que perdonar mi ausencia de los blogs; ocupaciones personales me han mantenido alejada del ordenador. Ahora que parece que vuelvo a estar más desocupada empezaré de nuevo a visitaros, aunque me temo que no podré ponerme a leer todas vuestras entradas antiguas porque ya llevo mucho retraso [aunque lo intentaré]. Biquiños y hasta muy prontito.

30 comentarios:

mobtomas dijo...

Esas memorias que explican -al personaje principal- mucho de su caracter actual. memorias que a veces suenan a sueños, otras que sobrepasan cualquier sueño. Manchas, la humedad y el frío. Extraño que lo menciones, porque lo que se asoma de tu caracter en las letras que escribes es muy cálido. Saludos Aldabra. Un abrazo.

Susana dijo...

Me ha gustado el relato (como de costumbre, vaya....).
Sobre las entradas antiguas, no te preocupes, con tal vayas volviendo a la normalidad, todo se perdona :-D

Besos.

José dijo...

Detallada narración, y admirable la constancia de esa mujer de quitar el negro sobre blanco. Posiblemente ella solo pensaría que herrumbré no es buena, y al final hace mucho daño…
Un abrazo

El Drac dijo...

Mientras no dejes de postear todo está bien querida amiga. Un fuerte abrazo

TORO SALVAJE dijo...

... la casa sudaba y los cristales lloraban mares.

Si es que puedo verlo!!!

Besos.

Merche Pallarés dijo...

Iba a decir más o menos lo mismo que TORO. ¡Me ha encantado esa frase! Qué trabajón se llevaba tu pobre madre...
Lo de estar ausente de los blogs no te importe con el mio porque creo que te habrás perdido dos posts... Besotes, M.

mariola dijo...

Un texto que se deja fluir muy bien. El principio me ha encantado, sobre todo los tres primeros párrafos.
El final "lo que ella no sabía..." muy bueno.
un bico.

claudia dijo...

Aldabra: lo último que diría de tí es que te impregnó una corriente fría.


Besos.

Abejita de la Vega dijo...

Leyendo tu relato me acordaba de "Las cenizas de Ángela". El autor describe lo que es vivir en un clima como el de Irlanda, todo chorreando, como diría mi madre, muy de tierra seca. Yo no he vivido en Galicia, pero viví doce años en el país Vasco. Recuerdo lo que tú dices, ventilaba pero salían esas manchas en la pared. Llevaba mi ropa en un bolso de viaje todos los lunes, lavada en Burgos, secada en Burgos, planchada en Burgos. No soportaba las sábanas ni la ropa interior húmeda.

Me da qué pensar esa corriente del final...

Biquiños,Aldabra.

Asun dijo...

Cuando no te impregna la corriente fría y cortante lo hace la humedad que se cala hasta los huesos.
No sé lo qué es mejor.

Un beso.

Lunática Shop dijo...

Bienvenida de nuevo al mundo bloguero!! NO importa que te pongas al día con las entradas antiguas...me importa más que tú tengas entradas nuevas!! Soy una adicta...

Dilaida dijo...

Un relato estupendo.
Bicos

Concha L. F. dijo...

Ese negro sobre branco lémbrame algo que tamén pasaba nun dos cuartos da casa da miña avoa. Cada pouco tempo había que limpar o pegote da parede e cada verán dábanlle unha man de pintura. Pero nada, no inverno, sempre acababa aparencendo o negrón...

Moi bo relato!

E en fin, o caso é que volveses por aquí e que as cousas vaian indo.
Bicos.

Belén dijo...

Una casa que suda... siempre me ha gustado mucho los relatos que transcurren en cuatro paredes :)

Besicos

DANI dijo...

Un texto precioso chica, de verdad, me ha parecido estar ahi :)

Besazos enormes

Ío dijo...

Mi tierruca cántabra no es tan diferente de la tuya, la humedad reina por todas partes, sobre todo cerca del mar, que es donde yo estoy.
Penetran en los huesos el agua y el frío, y luego no hay quien los eche, por mucho sol que haga y caliente.
Es el norte, me gusta su clima, y tu relato también, sirena Aldabra
Biquinhos

Ío

Gelu dijo...

Buenas noches, Aldabra:

Estupendo texto, lleno de imágenes, que casi nos humedece la piel.
Sobre el enlace de Rubén Gallego, me has recordado que hace años en un canal de televisión salía el reportaje de la búsqueda a su madre. No lo he encontrado para enlazártelo, pero fue muy emocionante.
Te dejo el link de su web que he encontrado: Rubén Gallego, autor del libro ‘Blanco sobre negro’.

He citado esta entrada tuya en mi respuesta a un comentario del profesor Ojeda. Mi entrada estaba dedicada a 'SON GALEGO'un librito de poesía de: Antonio José Francisco Rey.

Abrazos.

Paco Cuesta dijo...

La mamá, - ellas todo lo saben- hubiera curado también el frío del alma.

Gabriel Martínez dijo...

no te engañez, saben más siempre....


Sirena, buen estilo.... beso

zeltia dijo...

Lo de que "sudaba la casa" no lo habría entendido si yo misma hace dos inviernos no me hubiese levantado por la mañana en una casa donde el suelo estaba absolutamente "sudado" y hubo que secarlo, como si hubiera llovido.

Me ha gustado mucho el texto. Comenzando así, de pronto, como una continuación de algo que no sabemos.

Es un párrafo como un ejercicio literario? Si lo es, y no un desahogo emocional,
quizá te gustan las críticas constructivas. si?
Yo le quitaría el último renglón. Ese pobre mamá.
Dejándolo en "hasta hoy" el texto tiene más fuerza.
Y si no quieres prescindir de expresar lo que pobre mamá si ella supiera significa, seguro que lo podrías introducir con otra frase en medio del texto.
A mí también me sobra lo de "en sentido metafórico". No es necesario, ya se sabe, y le quita intensidad y dramatismo.

Bueno, perdona si me he pasado, pero como te conozco y sé que valoras las opiniones que te hagan mejorar, tómalo así, no como una crítica.
De hecho me ha costado bastante escribir este comentario, es mucho más sencillo dejarlo en que me ha gustado mucho, como así es.

Un abrazo y saludos a Ron!

:-)

O SuSo dijo...

Si la persistencia de las madres se pudiera transformar en electricidad sería una fuente inagotable de energía renovable.
Seguro que tú, en otras cosas, eres así de persistente con tu hija.

Lo del viento en la piel me suena a enfermedad reumática, muy gallega por otra parte, deseo que no.

Un abrazo

Chela dijo...

Querida Aldabra. Ya te dije muchas veces, y hoy lo repito, que tienes una facilidad asombrosa para hacer literatura de la nada. Y digo literatura, porque para mi es lo que tu haces, ser capaz de emocionar con cualquier relato de cotidianidad. Te admiro.

He buscado, además de tus enlaces, las referencias del autor y libro que citas y me ha motivado para leerlo.

Gracias por tus letras,¡tu literatura!
Un abrazo.

beker dijo...

Me gusta mucho esa manera de escribir tan descriptiva, que te llena de imágenes, de sensaciones vitales, que traspasan las palabras...

Besos

(lo se las visitas se de lo que hablas; yo este año con tantas clases soy como el Guadiana)

Maripaz Brugos dijo...

Has descrito muy bien esa sensación de humedad, de frio en el álma,jugando con los colores.
Bicos, y no te preocupes por no poder visitarnos, hazlo cunado puedas. Yo te habia echado de menos.

galmar dijo...

Una mañana, en Irlanda, en el 1999, en el Marina hostel, amanecí en la litera de abajo, levanté la mano y toqué la base de la cama de arriba, estaba empapada, la condensación era brutal! Estuvimos así (durmiendo cuatro chicas en camas de literas durante unos tres meses, en una habitación-despensa, mejor omito el mote que le pusimos:) pese a la condensación, lo pasé muy bien y fue una buena experiencia:)
No he escrito casi nada, así que te has perdido bien poco, el curso me sorbe el seso :)) biquiños y disfruta de estos días, antes de la lluvia (y cuando llegue la lluvia, a disfrutar de ella:)

Chousa da Alcandra dijo...

Mólame que uses a Maiúscula para aludir á MAMÁ!
:-)
Un Bico

LittlePan dijo...

Sabias madres...
Besos!

O SuSo dijo...

Dis-fruta mucho de esa isla maravillosa (a ver si encuentras la playa con arena blanca, ya me cuentas ya)

Voy viendo los link poquito a poco, pero de momento los niños cantando muy energéticos!

Abraços

Cinthia V - recetas faciles dijo...

Buen relato, me ha hecho pensar, y he traído a la memoria un recuerdo similar. Aunque donde vivo el invierno no es tan cruel, ella habría las ventanas de par en par sin importar cuanto frío o calor hacía. A veces, el golpe de aire frío, nos terminaba en gripe.

Saludos.

Susanna Goméz dijo...

Que detalles!! hasta me he imaginado como habrá sido.. Admirable lo de tu mamá..muy trabajadora y si que cuidaba la casa!!!
Saludos!!!