sábado, 5 de septiembre de 2009

El valor que no se ve

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Sé lo que sientes en estos momentos.
A veces se hace difícil continuar ¿verdad?
Duele.
Sé cuanto duele tanta frustración y tanta rabia.

Esos números no son los que indican cuantos vales realmente.
Y menos derecho tiene una persona en concreto a juzgarte por ese número. 

Te ha tocado. Sólo es eso.
Todos nos tropezamos con piedras. 
Un amor. Un mal amigo. Unos malos padres.
Una profesora.
Esa es tu cruz.

Y me siento impotente para consolarte.
No alcanzo a decirte más allá de:
"Venga, no llores"   
"Venga, no te preocupes. Al menos no vas a repetir"
Y tú sólo dices:
"Mamá, un uno. Yo sé qué no tengo un uno"
Y me ofrezco a hablar con ella pero las dos sabemos que de nada servirá.
Lo hemos intentado durante el curso y sólo hemos recibido buenas palabras:
"Es mejor dejarlo correr porque sino puede ser peor"
"Es que ella es así"

¡Que mierda, joder!
Sabes que no me gusta decir tacos pero ahora me salen mientras me como las lágrimas.

¡Joder, joder, joder!
¡Que jodida injusticia!

Pero creo en tí. No lo olvides.
Al final sé que vas a conseguirlo porque yo no pararé de azuzarte para que sigas adelante.

Los números no van a poder con nosotras.
Porque somos dos.
Las dos.
Y yo sé cuanto vales.  

(La imagen está sacada del vídeo.)

19 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A veces se aprende más de estas cosas. Y a seguir adelante. Besos.

necora 56 dijo...

Evidentemente que hay que seguir adelante sin alimentarse de lo que puso ser y no fué; da igual el motivo... simplemente no fué.
El valor y capacidad personal, no se demuestra en una prueba donde estás sometida a todo tipo de presiones y miedos.
Se supone que para seleccionar a las personas y juzgar el resultado de un exámen el sistema "numerico" es el menos malo de los sistemas; siempre y cuando quien valora un ejercicio, tenga la capacidad profesional de extraer de lo escrito, todo lo que el alumno o candidato es capaz de dar de si. Si quien tiene la responsabilidad de juzgar a una persona, está mas pensando en irse a tomar los vinos y en lo "coñazo" que es corregir unos exámenes por los cuales les pagan suficientemente bien; pues tenemos el resultado que en ciertos casos se suele dar... que te juzgan como un objeto mecánico que funciona o no funciona (aprobado o suspenso) sin valoraciones intermedias.
Como ves me lio mas que un plato de spaguetis, pero bueno... solo animarte a seguir y que le des ánimo a la del "uno". Al final las cosas llegan a donde tienen que por lógica estar.
Un abrazo y perdona el "ladrillo".

galicia maravillas dijo...

yo pienso seguir, aunque hay días de esos como tú dices :) de peque yo saqué muy malas notas, y en el instituto muy buenas, ahora soy profe, y no se me ocurre juzgar a nadie por un número (aunque reconozco que a mí me gusta más lo de bien, muy bien... para mí dice mucho más:)
moitos biquiños :)

TORO SALVAJE dijo...

Me has hecho recordar una situación parecida.
Una profesora criminal. Una sinvergüenza que hacía pagar sus traumas personales a los alumnos que no le caían bien.
Una loca de atar.
Menos mal que luego enfermó y dejó de amargar la vida de muchos alumnos.

Besos.

Alegría dijo...

... tuve una situación, algo similar, durante el pasado curso, que si no llegóa prolongarse, totalmente, sí gue in justa, hasta el final... No se puede buscar una explicación, porque no la hay... Yo también opino, como Pedro Y Necora, que al final estas cosas, nos van enseñando... a ellas, aunque sea muy duro... Yo también estoy convencida, de que con trabajo, y perseverancia, se consigue lo que uno quiere, y ésto, es lo importante... Sentir que tú estás cerca de ella, y la comprendes y crees que puede hacerlo, será miuy importante para ella... no hoy, mañana...

Un beso, Aldabra que te acompaña a esa reunión...

fonsilleda dijo...

Difícil situación y todo por un número, pero, es cierto, sólo se puede seguir adelante.
Y además ese maldito número, dejará de tener importancia.
Bicos.

Mari Carmen dijo...

Si realmente hay una situación injusta, se debe recurrir a otra instancia superior. Un profesor, si el alumno demuestra que ha estudiado, que ha hecho un buen examen, no puede suspender a nadie por propio gusto, ya que el examen es la mejor prueba y permanecen en el Departamento durante cinco años, antes de ser destruidos. Y si algún profesor suspende a un alumno por, digamos, capricho, y a veces así ha sucedido, te aseguro, ya que trabajo para la Universidad, que se puede recurrir al Director del Departamento o del instituto.

Si ella está en esa situación, si se siente agredida por un profesor que no la ha evaluado como ella cree merecer, dile que lo haga, que recurra al Director. Estará en su derecho.

Un abrazo :)

Carlos dijo...

Aldabra, míralo de esta manera, dos es más que uno y uno está hecho de la voluntad de superarse un día tras otro.

Repite conmigo tres veces, ningUno podrá conmigo. :)

Vamos Senia, tu puedes.

Beso a ambas.

Adolfo Payés dijo...

Muy sentido tu escrito. recuerdos nacen la leerte..

Un abrazo
Saludos fraternos

Suerte para esta nueva semana que comienza.

guillermo elt dijo...

Desgraciadamente, siempre habrán valores que unos cuantos muchos, no los vean o no sepan apreciarlos... Pero lo más importante es, que siempre, siempre, habrán quienes sí lo vean... Ahí está la grandeza.

No existe el "mal educado", sino el mal educador.

Recuerdo aquel dicho de "la letra con sangre entra"... Sí, claro, por supuesto que estoy de acuerdo, pero esa sangre a la que se refiere, es la sangre del educador por dar su vida para la enseñanza.

Besicos y buenas vacançes. ;)

Chousa da Alcandra dijo...

Realmente o importante son os valores que non se ven; xa que máis cedo que tarde son os que fan valer.

Ánimo!!!. Esto non é máis que unha anécdota na axenda da sua vida

Belén dijo...

Es lo malo del sistema educativo, que solo nos miden por los conocimientos en un solo día...

Yo he suspendido la oposición... y sé mas fisio de lo que refleja mi nota.

Besicos

irene dijo...

De pequeño mi hijo sufrió una injusticia por culpa de una profesora.
Es triste que haya gente así, no se imaginan el daño que pueden hacer, menos mal que algunos tienen la suerte de tener madres como tú.
Muy bonito el vídeo.
Besos, Aldabra.

Titajú dijo...

Tuve una vez un uno en un examen, y ante tamaña injusticia, mi madre sólo me dijo:
"¿Pero un uno es el primero?"

Me alegró el día, y en el siguiente examen saqué un siete; para alegrar a mi madre, para joder al profesor.

Juanjo dijo...

Es una batalla más. Lo que importa es vencer en la guerra.

Yo apuesto por la victoria final.

Besos.

Silvia dijo...

Como todas las personas los maestros y profesores también nos equivocamos y como todas las personas hay buenos y malos profesionales. Yo siempre he optado por reforzar positivamente a mis alumnos, pues soy de la opinión que se consigue mucho más por las buenas que por las malas. Hasta que conseguí aprobar la oposición he recibido notas injustas, sabiendo que como profesora interina funcionaba bien. Cierto es, que un examen es una forma injusta de valorar a alguien pues inciden muchos aspectos: estado de ánimo, nervios... Solo le digo a tu hija que esta nota debe servir para que se levante y luche con más fuerza para demostrar a ese profe lo que vale y que su nota negativa no va a conseguir hundirla. Que no tire la toalla. Y teniendo una madre como tú, a su lado, seguro que lo conseguirá. Creo que algún dia será una muy buena profe de infantil. Mucho ánimo a las dos.

Vagabundo dijo...

Estoy de acuerdo con Silvia. En todos lados hay buenos y malos; y los colegios, institutos o universidades no se libran... pues a menudo no suspenden los que se lo merecen sino lo que les apetece al profesor/a en cuestión.
Hay varias salidas, la más constructiva (a mi opinión); luchar y no rendirse demostrar a todos qué nota se merece y la equivocación del otro. Luchar, sin pausa y sin prisa, hasta el fin.

En realidad, todos nos hemos sentido así alguna vez, la diferencia es cómo te lo tomes.

Aldabra dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios y por vuestros consejos.

Quise dejar constancia con este texto de un hecho que existe y que no siempre se resuelve de un modo sencillo.

Existen estos profesores que pretenden enseñar desde la amargura y los malos modos. Que se vanaglorian de ser los que más suspenden (para ellos es sinónimo de exigencia y profesionalidad). ¡Que equivocados están!. Juzgan a todos por el mismo rasero sin tener en cuenta las individualidades de cada uno, juzgan por los números sin ver a la persona que hay detrás.

Suspendes = Mal estudiante.
No siempre es así.

Hay alumnos que no llegan a pesar de su esfuerzo y no se les puede tratar del mismo modo que los que pasan de todo.

Otro hecho es que no sólo es un asunto de "nota", detrás suele haber un comportamiento un poco vejatorio por parte del profesor hacia el alumno que ha tomado de ojeriza, con lo cual la autoestima del alumno se ve doblemente disminuída, por la nota y por el "queme" emocional.

El tema de enfrentarse a un profesor en estas condiciones está complicado. El Jefe de estudios, el Director, algunos compañeros, saben que existe un problema pero nadie quiere ponerle el cascabel al gato. Es mejor dejarlo correr. Queda la Inspección pero ninguno te lo recomienda porque para el colegio es un "marrón".

Vamos, que no es facil. Así que la mejor lección y la que más refuerza a la persona es luchar contra corriente con la confianza de que al final prevalecerá la justicia, la razón.

biquiños,

BIPOLAR dijo...

De pequeña tuve experiencias muy nefastas. Mis notas eran excelentes pero me las rebajaban para que me superara ¿????. Así que de nueve bajaba a siete y me negaban pequeñas pijadas o recompensas que en su día me hicieron mucho daño. Es muy frustrante.