viernes, 30 de octubre de 2009

Alicia en el País de las maravillas

alicia-en-el-pais-de-la-maravillas-tim-burton

En el País de las Maravillas
19 de agosto de 1999

 

Tu pregunta: "¿ Por qué lloraste?",  acudió a mi cabeza insistente, como pidiendo a gritos una contestación, justo cuando estaba sofriendo, hace un ratito, unas salchichas con tomate para la cena.

Fui al escritorio a por mi libreta y un bolígrafo. Y empecé a escribir, aquí, sobre el granito de la cocina, de pie, bebiendo una cerveza sin alcohol y comiendo encurtidos sabor anchoa: cebollitas, pepinillos y aceitunas. 

Las cortinas de la ventana están abiertas y desde donde estoy puedo ver que fuera, el tráfico a la salida del Centro Comercial, todavía es intenso. Intento escribir una respuesta sencilla. Y que difícil se me hace expresar con palabras un porqué. Podría extenderme hasta el infinito porque al final todo se resumiría en unas pocas líneas.

Porque ¿De qué sirve en este momento decirte lo que soñé entonces para nosotros? Los susurros. Los besos. Las caricias que recorrerían nuestros cuerpos. Hace ya tantos años de eso.

Tan solo puedo decirte que al leer tu relato de nuestra historia reviví cuanto te quise. Con esa intensidad que sólo se da en los amores que se saben imposibles.

Y lloré.

Lloré porque ahora sé que no fui un juego. Lloré porque sé que vivo en tu memoria como la mujer de silencios prolongados, de muebles rústicos y montones de libros en las paredes.

Pero lloré, sobre todo, porque al final me regalaste la verdad: Tú también me quisiste. A pesar de que no debías.

 

Alicia.

(la imagen está sacada de aquí)

18 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Lágrimas por los amores imposibles.
De pena y de dolor.
Como duelen.

Besos.

Ulysses dijo...

muy buen post, me conmovió.

Saludos amiga, un abrazo y un beso

iliamehoy dijo...

El amor no "debería" entender de deberes... nace en otro lugar, aunque a menudo se entretiene en un cerebro amaestrado que dicta justificaciones.
Y se nos vuelve imposible....
Suenas dulce, incluso en tus prolongados silencios.
Una sonrisa

Silvia dijo...

Ay, qué difíciles a veces son las relaciones. Quédate con lo que has vivido, los recuerdos son nuestra mejor herencia. Precioso, Aldi, me ha emocionado.
Un gran abrazo

Chousa da Alcandra dijo...

A min atragantóuseme o verbo "sofreir". E que como estabas buscando unha resposta ás bágoas, pensei que o que querías decir era "sufriendo". Tan axiña como me contextualicei xa me din conta que as salchichas con tomate non se sufren. Esas...cómense, igualiño que ás sardiñas!!!!

(Cecais ten máis valor o amor indebido?. Non sei; pero poda que cotice máis alto no mercado das emocións...)

Un bico marabillado

Mistral dijo...

Un abrazo

Carlos dijo...

A veces llorar y no saber porqué, forma parte del llanto mismo. llorar es dejar escapar un sentimiento, abrirse a una emoción, asumir lo vulnerable que somos. Lloras es en definitiva una manera de permitirse sentir.

Un besote.

(me gustaron mucho tus sueños-pesadillas, pero te despertaste en seguida y no me diste tiempo a comentar. :)

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

llorar es la expresión más pura del sentimiento...besos

Belén dijo...

Llorar es siempre algo muy sano, siempre y cuando se saque todo lo que hay dentro...

Besicos

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Aldabra, como me conmoviste y ostia que triste me quedo... Pues de amores rotos, perdidos, malditos, imposibles, repetidos, inútiles y dañinos se "un huevo"...Y me pongo fácilmente en situación. Amor aunque no se deba...Justamente el amor se rie de nuestros "deberes", de nuestras reglas, de nuestros lazos, de nuestro color, credo o rasgos...El amor es libre para elegir, tocar,martirizar, regalar o matar..Si te toca estás o mejor dicho estáis perdidos...

Me voy que me "apersiano" en mi rollo, pero antes déjame que de tu cocina pique también algo. Seguro que para mi catarro vendrá bien.

Bicos ¡¡

fonsilleda dijo...

Precioso tu texto hoy, cargado de sueños imposibles y de silencios (mis silencios) tan imposibles como los amores.
Ternura, evocación, dolor y verdad.
Bicos.

beker dijo...

LLoré porque se que sigo en tu memoria... excelente escrito, en el que los sentimientos brotan por todos los sentidos. Un saludo

Martín Bolívar dijo...

Un gran amor es un gran dolor, lo dijo Antonio Porchia.

guillermo elt dijo...

No es malo llorar, y menos cuando hay motivos de sobra... TGanto en la tristeza, como en la alegría.

Y sabes???... Los hombres, tb. lloramos, por si no lo sabías.

Venga, el próximo relato, visto desde el punto de vista del amor de un hombre.

;)

Besicos.

BIPOLAR dijo...

"la mujer de los libros y silencios prolongados"

un texto muy bello

(me encanta Tim Burton)

Aldabra dijo...

Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Gracias también por visitar los enlaces que dejo y escuchar las canciones porque también forman parte de la entrada, aunque ya comprendo que a veces el tiempo no da para todo lo que nos gustaría.

Por eso no me extiendo ahora más y aprovecho el tiempo ahora para leeros.

biquiños,

Juanjo dijo...

Me pregunto si sirve de algo saberse querido después de haber querido.
Las lágrimas son inevitables, y también cierta rabia.

Y sin embargo, tu relato deja un sabor final a descanso, a una paz de justicia.

Besos.

xenevra dijo...

Desde a miña alicia viñen buscar o teu Hopper, aínda non din con el, pero atopei este texto, case irmán, e esta fermosa imaxe que tería roubado de boa gana de tela encontrado antes ;)
Dende aquela Alicia, é un pracer ter chegado a esta, muller tamén de silencios prolongados.