martes, 27 de octubre de 2009

La otra vida








En mi habitación es donde todo tiene comienzo.


Estoy durmiendo cuando la cama empieza a temblar como si estuviese poseída, como si tuviese lugar un teremoto o como si estuviese siendo sometida a descargas eléctricas. Sola en casa me levanto muy asustada y marco un número de teléfono. Él, sin duda, podrá ayudarme y consolar mi miedo. Pero no consigo hablar con él. Tal vez no está en casa. Entonces tecleo el número de su móvil. Uno, dos, tres, cuatro… los nueve dígitos.


De repente estoy ya en un supermercado haciendo la compra con mi madre. Y sigo marcando el número de teléfono sólo que ahora, cada vez, me contesta una persona distinta. Las cifras se han vuelto locas y se intercambian unas con otras formando combinaciones diferentes a las que yo marco. Presa del desamparo le pido el móvil a mi madre para probar con el suyo. Por fín logro ponerme en contacto con él. Quedmos para vernos más tarde.


Mientras mantengo la conversación, el supermercado se convierte en el desván de la casa vieja de mis padres. Me pongo a planchar una camisa blanca que he comprado para regalarle. Pensando en lo guapetón que estará con ella puesta, hago desaparecer las arrugas amorosamente, y la doblo después con esmero. A mi lado hay una mujer joven sentada en una silla. Duerme. Me pongo muy nerviosa porque no consigo ver su cara. Incluso pienso si estará muerta en vez de dormida.


Después, como por arte de magia, estamos sentados los dos en una pequeña tasca al aire libre. Intercambiamos miradas cómplices. Nos acariciamos. Tengo tantas cosas que contarle… Desde el lugar en que nos encontramos se divisa un precioso faro rojo y blanco. Aprovechando que él lleva la cámara colgada de su cuello le pido que le haga unas cuantas fotos. El faro está situado en medio de una isla rectangular. Siento que es muy alegre.


Nos levantamos de la terraza para dar un paseo por el muelle. Entramos en una especie de lonja. Allí, en un recipiente de plástico enorme, tapado por una lona gris, hay un pez. La gente se agolpa para verlo porque es una especie muy rara. Nadie había visto nunca un ejemplar semejante. La lona tiene un pequeño agujero. Con la mano derecha empiezo a acariciar la silueta que se esconde por debajo y al llegar al agujero descubro un ojo. Un ojo humano. Con desesperación, grito muy fuerte: “Es un pez hombre”. Un dolor me desgarra por dentro. El ojo me mira con tristeza porque sabe que su muerte será inminente. Ha sido maltratado por los humanos. No puedo hacer nada por ayudarlo. Se lo hago saber con la mirada.


Y en este momento la alarma de mi móvil suena en la cocina.




Pincha aquí para escuchar la canción.


(La fotografía me la regaló Goyo "el dragón".)



17 comentarios:

fonsilleda dijo...

Esas vidas, que puede ser una o varias y que se encuentran, bajo llave, a veces en la memoria o en el cerebro y que son sueños o pesadillas, a veces nos asaltan y nos inquietan, incluso pueden alegrarnos y siempre son parte de nosotros mismos.
Preciosa canción, hacía tiempo que no la escuchaba.
Bicos

TORO SALVAJE dijo...

A que se deben las pesadillas?
Son traumas?
No sé.
A mí me arrean de lo lindo.

Besos.

carapuchiña vermella dijo...

Impresionante post.

Alegría dijo...

... tu sueño...

Un beso, grande eres...

iliamehoy dijo...

Yo me imagino las pesadillas como una descarga desde mi interior, aligerando peso de noche y con miedo.
Por suerte, la mayoría de veces no lo recuerdo.
Una sonrisa

guillermo elt dijo...

Con que... Goyo, El Dragón, eh?... Vaya, vaya... y vayaaaa. ;)

Hija, por Dios... qué trasiego de aquí p´yá... :))

Besicos.

Belén dijo...

Las vidas cruzadas de gente anónima de la calle... eso es lo que más morbo me da cuando olisqueo almas!

Besicos

galicia maravillas dijo...

cómo me gusta la canción!! no sabía de quién era!! y tu texto al final da como repelús!!! un ojo de un pez hombre... creo que lo sentimos todos más hombre que pez :))
un biquiño :))

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Amiga,

Te tengo que confesar que tu relato me ha turbado. Muchísimo. He sentido el agobio, la tensión, la incertidumbre y por fin el dolor ante la injusticia. Porque en ese "pez hombre" me he visto reflejado. A mi, a ti, a todo esta humanidad que sin freno se fagocita a una velocidad desmesurada encaminándose sin remedio a un final trágico. Sin embargo la canción, los niños haciendo figuras me ha vuelto, digamos, a un estado de semiesperanza...Pues cuando veo a mi hija veo inocencia, esa inocencia optimista que nosotros ya escaldados por mil latigazos en forma de años hemos perdido. Y pienso, "porqué han de perder esa inocencia"?. ¿Porqué los estropeamos? ¿Qué hacemos mal?
No lo se amiga mia, es demasiado. Demasiado para una noche de jueves anodino. Demasiado para pedir explicaciones a través de una pantalla conectada a un misterioso ciberespacio. Demasiado para una mente cansada..

Me quedo con la canción. Me quedo contigo.

Bicos dende iste outro lado¡¡

Aldabra dijo...

muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios y feliz noche a todos... imagino que muchos estaréis ya por el segundo sueño, yo también debería:

Fonsilleda: estas vidas oníricas tienen también importancia en nuestras vidas reales o al contrario.

Toro: Las pesadillas me asustan mucho, tanto que a veces me despierto llorando de verdad. Pero hace tiempo que no tengo pesadillas, Congo me sienta bien.

Carapuchiña vermella: a verdade que sempre tiven unha vida onírica moi imaxinativa e rica, dame para moitos contos.

Alegría: los sueños todos tienen explicación, hasta los más peregrinos, al menos como yo lo veo.

Iliamehoy: también creo que son descargas, un escape, lo que pensamos pero no nos atrevemos a decir o sentir, o vivir...

Guiller: ¿Qué pasa con Goyo El Dragón ¿le conoces?

Belén: las vidas anónimas son un buen caldo de cultivo de historias.

Galicia maravillas: la canción es de REM (no sé si originalmente), de hecho me gustá más por REM, sólo que puse esta versión (que me descubrió Senia) porque el vídeo es bonito.

Genji: ¿Sabes? Hace mucho tiempo de este sueño pero nunca lo he olvidado. A mí también me dejó muy tocada el hombre pez. O el pez hombre. Pensé mucho en el sueño hasta que lo escribí. Igual no lo soñé exactamente así pero la esencia sin duda es la misma. Y las emociones, como bien dices tú: la ansiedad, la tensión, la incertidumbre y la injusticia.

Puedes quedarte con la canción y conmigo, a este lado.

biquiños para todos... y ahora sí me voy a dormir ya.

Alegría dijo...

... yo también lo creo... ;)

Silvia dijo...

Hola, Aldi:
me ha encantado tu post. Me encanta el psicoanálisis y la interpretación de los sueños. La mayoría de ellos tienen que ver con cosas vividas durante el día, pero también nos dicen cosas que están en el subconsciente.
Yo también tengo a menudo sueños en los que intento hacer algo y todo son dificultades que me impiden llegar a mi fin. Eso se interpreta como inseguridad. Tal vez tengas miedo de perderlo. Soñar con peces significa energía. Tal vez esa energía que sientes al estar a su lado, y soñar con ojos, entre otras interpretaciones es el miedo que tienes a que te arrebaten a tu pareja.

Pero solo son mis interpretaciones, cada uno sabe lo que le quiere decir su mente "sólo hay que saber escucharla". Preciosa la canción, no la conocia. Biquiños

Juanjo dijo...

Me ha gustado el texto. Tiene un toque surrealista que me encanta. ¿Por qué nos dejamos el móvil tan lejos de la cama?

Besos.

Chousa da Alcandra dijo...

Pois unha serea tampouco debería verse tan turbada por un home-peixe.

Martín Bolívar dijo...

Muy interesante la entrada, para reflexionar en profundicad.

BIPOLAR dijo...

Una pesadilla bien entramada y relatada. El mundo de los sueños es fascinante.

Aldabra dijo...

Gracias por pasaros: Juanjo, Chousa, MArtín, Bip. Siempre agradezco vuestros comentarios.