jueves, 21 de julio de 2011

Estoy leyendo un libro

portada-n-saeko_grande

A veces te sorprende un párrafo, una frase, dos versos, cinco palabras… y sólo por eso, te dices: “Ya ha merecido la pena la lectura”.

En El año de Saeko de Kyoichi Katayama, me han golpeado de lleno un par de párrafos, tal vez porque mis últimos posts  tratan de la muerte, o tal vez porque esta semana [como otras muchas a lo largo del año] pienso en Quela.

El día 25 hace ya cuatro años. ¡Maldita sea!

Pero La vida es así, no la he inventado yo… que cantaba Sandro Giacobbe, en aquella canción tan cacareada: El jardín prohibido.

¡Que tiempos aquellos! Yo estaba febrilmente enamorada de Sandro [todavía conservo una carpeta forrada con su cara] y no pensaba en la muerte ni remotamente.

Ahora sí, ahora pienso en ella a menudo y por eso me golpean ciertas lecturas, directamente en el corazón.

 

“ El ser humano nace, se hace adulto, enferma alguna vez y muere. Por más que lleguemos a odiarlo, por más que lo temamos, por más apego a la vida que mostremos, cuando llega la hora, morimos. La evidencia es tan clara que está fuera de toda consideración. Además, considerarlo tampoco nos conduce a ninguna parte. Pero aun las cosas que nos conducen a ninguna parte es preciso, con todo, tomarlas en consideración. “La muerte es algo excesivo”, pensó Shun´ichi.

Desde el instante en que has tomado consciencia de la muerte, vivir centrado en ti mismo lleva consigo, inevitablemente, la soledad. Tal como dicen los filósofos, si partimos de la premisa de que la génesis del espíritu del hombre se halla en el miedo a la muerte, la soledad forma parte de la naturaleza intrínseca del ser humano. Auspiciado por el espíritu, el hecho de que el hombre, como especie, necesite un compañero y deje descendencia conlleva un valor añadido que se opone a la soledad hasta igualarla. Si a esto lo llamamos amor, el amor y la soledad quizá sean las dos caras que conforman el ser humano. En ambos casos, son un amor sin razones y una soledad sin razones. Shun´ichi amaba a Saeko. Tenía la sensación de que la amaba más que nunca. Al mismo tiempo, se sentía asaltado por una soledad terrible y anormal.”  

 

Si os gusta leer  algo diferente que golpee vuestros esquemas, tenéis que leerlo.

¿No hace mucho ya que no os digo que os quiero?

31 comentarios:

LittlePan dijo...

Cuánta razón. Pero yo pienso que tampoco es bueno vivir todo el rato recordando que vamos a morir. Sin embargo, siempre hay que tenerlo presente.

Respondiendo a tu pregunta, verás, no pongo títulos a la mayoría de mis post porque me resulta muy difícil, me lleva mucho tiempo elegirlo. Podría escribir un libro entero y lo que peor llevaría sería el título. De todas formas, lo intentaré...

Besos sirena!

mobtomas dijo...

La muerte, no sé, antes la veía como una mejor alternativa a la vejez. Es, simplemente es, here today gone tomorrow. En el ínter sólo nos queda vivir. No es falta de sensibilidad, no es frialdad, no es valentía ni cobardía. No importa qué diga, haga, omita o baile uno, allí está, y estará más que la puerta de Alcalá. Bueno pues no queda más qué hacer cosas en lo que ella no nos ve. Es un tema que me dispara Aldabra, disculpa mi divagación, pero no está tan disparatada. Un abrazo y gracias por la recomendación.

El Drac dijo...

estoy de acuerdo, la única razón de la vida es al parecer perpetuar la vida con la descendencia y el amor es sólo un mecanismo de defensa por el cual una pareja se mantiene unida hasta que la cría pueda valerse por sí misma. Por otro lado, es increíble la vida que derrochamos con las riñas y maledicencias; me pregunto si al llegar la muerte nos reprocharemos todo el tiempo que inutilmente gastamos en esas cosas. Un gran abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Que dos párrafos tan precisos y certeros.

Muerte y soledad.
Y el amor intentando compensar.

Si.
Así es la vida.

Besos.

Merche Pallarés dijo...

Ay, hija, trato de no pensar en la muerte porque se que la tengo a la vuelta de la esquina... De todas formas, por ahora, no me abruma ni preocupa. Es ley de vida. Besotes, M.

Dilaida dijo...

Non o lin e tereino en conta cando remate cos dous que estou a ler.
Bicos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Excelente propuesta. Siempre es bueno leer cosas diferentes.
Por cierto: nosotros también te queremos.

Belén dijo...

Me apunto el librito, guapa, que yo también te quiero :)

Besicos

galmar dijo...

un tequiero y un libro!! y dos rosas en la imagen de la entrada anterior :) cualquier día es un buen día para celebrar lo que los catalanes en San Jordi :)
gracias por la recomendación, me lo apunto también :))) biquiñoooosssss :)
PD: ya ha visto la peli? y Laura? se sabe algo...? :)

mariola dijo...

Habrá que leerlo, tiene muy buena pinta. Me gusta mucho la literatura japonesa, de hecho estoy leyendo a otro escritor japonés, Haruki Murakami, el libro se llama "1984".
Gracias por tu recomendación.
Me gusta cómo ha quedado la sirena y el poema. Yo también te quiero.

Milu dijo...

Vida y muerte y en elcentro de esto buscando un acomodo para no pensar aunque todos sabemos...
Me has hecho pensar.
Me anoto el libro.
besos

Maribel-bel dijo...

Al leerte, recuerdo el principio del libro "La flor del Norte", de Espido Freire(lo he terminado y me ha dejado escasas valoraciones positivas), pero hace una anotación de Marco Aurelio, Meditaciones que dice así:
Aunque debieras vivir tres mil años y otras tantas veces diez mil, recuerda que nadie pierde otra vida que la que vive ni vive otra que la que pierde. En consecuencia, lo más largo y lo más corto confluyen en un mismo punto. El presente, en realidad, es igual para todos, lo que se pierde es también igual y lo quelos separa es, evidentemente, un simple instante. Luego ni el pasado ni el futuro se podría perder,porque lo que no se tiene, ¿Cómo podrían arrebatárnoslo?.
Biquiños

Myriam dijo...

Me apunto el libro, también te quiero.

Besos y abrazos

Asun dijo...

Yo, últimamente, prefiero no pensar demasiado en la muerte, aue si lo hago me vengo abajo, y además no vaya a ser que la atraiga.

Un beso.

Chela dijo...

Me habían hablado de ese libro hace oco y lo dejé pasar, ahora después de tu post lo voy a buscar. Creo que me va a gustar. Los orientales son siempre muy certeros en sus pensamientos y saben llegar al corazón al rodear las palabras de poesía.

Un abrazo muy fuerte.

Abejita de la Vega dijo...

De verdad que esas líneas merecen que el libro sea tenido en cuenta. Cuesta leer libros distintos, hay que pisar terrenos desconocidos de vez en cuando. Lo apunto.

¡Qué triste lo de esa niña! Busqué tu entrada de entonces...

Besos, biquiños, también para Congo y para Ron.

zeltia dijo...

el amor y la soledad quizá sean las dos caras que conforman el ser humano
en esas reflexións ando...

interesante tamén a cita de Maribel

Titajú dijo...

Mucho, cariño.
Yo también te quiero.

ESTEVE dijo...

la vida es un libro sin letras, un árbol de hojas por caer, un camino sin explorar.....no me van las etiquetas previas, prefiero experimentar yo y aprender de ello.
así la vida se convierte en una aventura diaria.....
besos sirena llena de viajes por contar, que lo se!!! motera... jajajaj

Juanjo dijo...

Un beso muy fuerte, Aldabra y ¡larga y buena vida!

Es todo un privilegio ser querido por ti. Lo considero una pequeña batalla ganada a la muerte, que nos ganará la guerra pero nunca nos podrá quitar los buenos momentos.

Paco Cuesta dijo...

La inevitable soledad tiene un complemento imprescindible: la necesaria compañía.
Sabes (sabéis) que el cariño es recíproco.
Dos abrazos

pancho dijo...

Tienes razón, si de un libro te quedan dentro unos cuantos párrafos, ya cumplió la finalidad fundamental de la literatura: hacernos pensar para mejorar como persona.

Muy emotivo y penoso el recuerdo de la adolescente de la moto.

Un abrazo.

Alma en el verso dijo...

Con respecto a la muerte pienso que vivir teniéndola presente como punto de referencia da a mi vida el justo enfoque donde enmarcarlo todo, me costó verlo así pero hoy por hoy, es así como vivo cada uno de mis días.

Muy agradecida por la recomendación del libro, estoy leyendo ahora uno que está dejando mucho, lo recomiendo, se trata de "El salón de la embajada italiana" de Elena Moreno. Me encanta como escriben algunas escritoras españolas contemporáneas.
Saludos para tus seguidores y para ti, Aldabra.

beker dijo...

A veces tan lejana, de repente tan próxima, tan hiriente, tan egoista y posesiva... Tomo nota del libro

Abrazos

Chousa da Alcandra dijo...

Gústoume a portada do libro, pero non prometo adentrarme nos "excesos da morte". Teño un par deles abertos e non dou avanzado un carallo. Ando algo preguiceiro coa lectura ultimamente.
Bicos

Beatriz dijo...

Yo siempre la he tenido presente, incluso de joven me acongojaba un poco, ahora soy de las que creo que cada día hay que vivirlo todo lo a tope que se pueda (que tampoco es mucho, pero bueno), a disfrutar.

Carlos dijo...

En uno de los últimos reportajes que le hiceron a Wooddy Allen le preguntaron que opinaba acerca de la muerte y él respondió:

"Estoy totalmente en contra" :)

Hay que vivir pensando que tal vez podamos ser el primer inmortal sobre la tierra.

Un beso.

Maripaz Brugos dijo...

Varias cosas querida amiga: primero, decirte que Ron es precioso!! no he podido dejar un comentario en el blog, bloger me lo impide, ya veré como lo soluciono. Segundo,la muerte es algo que me produce angustia...si ya se que me llegará como a todo el mundo y que tendria que verla con mas naturalidad, pero amo la vida de tal manera, que me parece una mala jugada tener que pasar por semejante trance. Tercera cosa y la mas importante, yo tambien te quiero muchisímo!!

Tonet dijo...

Te quiero mucho :)

Besito

DANI dijo...

La muerte me da un miedo que no te lo puedes imaginar. No sabria estar sin los que quiero.

Me entristece todo esto :(

Besazos enormes

Toupeiro dijo...

Me alegra que te haya gustado una de mis recomendaciones. Muchas gracias por tu comentario.
Estoy casi de vacaciones blogueras durante un corto periodo, pero sacaré tiempo para "mis amigos"
Feliz Verano.