jueves, 10 de abril de 2008

Tres eran tres


"Tres Gracias" - Rafael Sanzio - 1504


Cuando empezaste a hablar de ella te odié. Con todas mis fuerzas. Pero nada comparable a lo que sentí cuando supe que todavía quedaba otra mujer en tu vida. No más secretos. Te pedí por favor que me contaras. Y tú confesaste sumiso. Sin tapujos. Tu corazón repartido en tres partes iguales.

La tercera en discordia. Mi lugar. La tercera en la parrilla de salida. La última. La que habría de buscar un sentido al galimatías. Tu refugio.

Pero tampoco era nada nuevo para mí. Siempre tuve la sensación de llegar tarde a todos lados. Desubicada. En el momento inoportuno en el lugar incorrecto. La historia que se repite. Tal vez para mi no existiese una meta definida. Ser una trotamundos: mi destino.

Por eso cuando supe que te quería a pesar de todo lloré. Mis lágrimas amargas cayeron como cristales afilados. Y un pedazo de cielo grís se desplomó sobre mis hombros. Con los ojos empañados sólo podía ver los tuyos mirándome con ternura. Y películas. Películas de historias extrañas. Recuerdo una en especial: en la última escena los protagonistas se mueren trágicamente y una larga carretera sin fin permanece en nuestras retinas.

Por eso cuando supe que te quería a pesar de todo me clavé las yemas de los dedos con las uñas. Sangré. Después de las primeras gotas ya no dolía. Es cuestión de acostumbrarse. Alguien lo dijo. Además mi sangre es casi transparente. Asusta menos.

Las tres.

Un trabalenguas: Tres tristes tigres comían trigo en un trigal. Pero yo no estoy triste. Ni soy un tigre. Y apenas como. No siento hambre ¿Para qué alimentarme si mi sangre es casi transparente? Por eso no puedo hacer nada más que desesperar.

Las tres.

Un dicho popular. Tres eran tres las hijas de Elena. Tres eran tres y ninguna era buena. Sé que ellas son buenas aunque las odie. Tienen el mismo derecho que yo a quererte. Pero ellas no tienen la sangre casi transparente. Lo sé. Eso me hace diferente. Y tampoco saben volar. No olvides que yo vuelo a ras de suelo. Es importante.

No conozco a las otras dos. Pero también a ellas las odio. En realidad os odio a los tres a partes iguales. Y quiero alejarme. Mi corazón empecinadamente se niega. Dice que aún no es la hora de partir. En un intento desesperado quiero apagar su boom-boom. Quiero que se calle. Me golpeo con fuerza y rabia el pecho hasta que la piel adquiere un color morado. Y tampoco me duele. Porque nada es comparable a saber que somos tres.

14 comentarios:

TWO dijo...

Propones la eterna discusión, se puede amar a más de una persona a la vez? Y en su caso; se pude aceptar ser una persona amada sin exclusividad?

Nut

Nuk dijo...

El dicho popular creo que es: "tres eran tres las hijas de Helena. Tres eran tres, y las tres estaban buenas". Lo de helena con hache, lo entenderás, ya sabes que soy un admirador de las haches... aunque me gustan más intercaladas... en fin, cosas nuestras.... y como los amores a tres no me van, (prefiero los amores a cinco o seis) te anexo un papelico que me he encontrado esta mañana en el baul de los recuerdos...

Me dejaste, te dejé
me olvidaste, te olvidé
me quisiste… te querré.

Como dos adolescentes
jugando a los desamores.
Ahora el mundo es… diferente
sin burbujas de colores…
Mañana… tal vez mañana
cambie el matiz y el sentido
de ese amor, que no fue amor
que fue…. un sueño compartido

bicos... ¿por cierto "bicos es abreviatura de besicos"?

Aldabra dijo...

Two: sí digo que si se puede, puede que mienta, y si digo lo contrario puede que también mienta... venga, voy a mojarme... yo creo que sí se puede, no del mismo modo, evidentemente, pero creo que sí existe un modo de encajar las cosas... no sé... es un tema muy complejo... el corazón es un lío de mil demonios...

y respecto a la exclusividad, creo que es insana... uno tiene que querer a muchas personas de modos diferente para sentirse completo... hijos, hermanos, padres, amigos... pareja, expareja... hacer un cóctel con todo y bebérselo a sorbitos...

yo creo que somos infieles por naturaleza, sólo que a fuerza de cultura nos comportamos y nos comprometemos de manera más o menos fiel, la mayoría (que no lo tengo tan claro tampoco...)

bueno, no sé si me has entendido algo... espero que sí...

Nuk: gracias por dejarnos aquí tu poema tan honírico... y lo he escrito mal con "h" porque me has dicho que las haches te gustan...

bicos, son los besos gallegos... beso = bico


así que bicos a los dos,
Aldabra

guillermo elt dijo...

Hace un día gris por esos lares hoy???
Un beso y un abrazo... o al reves si lo prefieres.

Belén dijo...

Dices que llegaste tarde?

Bueno, al menos llegaste, yo aún estoy en la parrilla de salida...

Besicos

Wycherly dijo...

Hay que buscar al cuatro para quedar en pares.

Enredada dijo...

El ser distino, eso es lo que importa... ellas no tiene la sangre casi transparente...eso las hace diferentes...y digo... eso es lo que hace que ella se de cuenta y diga no.
Genial Aldabra de mi alma...
te quieroooo
mucho

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Las historias de amor son siempre extrañas y sorprendentes.

Carlos dijo...

Hace un tiempo atrás sonaba en la Argentina, una canción, cuyo estribillo, nunca pude olvidar y que cada tanto canto, tratando de hacerlo carne en mí, a pesar de lo difícil que es asumirlo y entenderlo.

"Porque te amo, quiero que seas feliz,
porque te amo, conmigo o sin mí"

El amor es siempre complejo.

Besos.

TOROSALVAJE dijo...

Estoy de acuerdo, creo que la infidelidad es genética, tanto para hombres como para mujeres, y que la cultura la va reconduciendo.

Buen post.

Saludos.

El Viajero Solitario dijo...

Desde el más allá, me detengo en estos lugares como agradecimiento a tu visita, porque los muertos también somos educados.

Ser la tercera al menos es algo, hay quien ni siquiera tiene el privilegio de optar a una plaza.
En cualquier caso, no deja de ser contradictorio esto que llamamos amor, capaz de devenir de la noche a la mañana en el odio que describes.

¿La fidelidad una convención? Más bien diría un pacto, ni mejor ni peor que el contrario, ni más ni menos natural (en la naturaleza de ser humana está la capacidad de pactar, así como la de romper esos pactos).

Saludos.

guillermo elt dijo...

yo solo quiero decir una pequeña cosa:

Por mucho que digamos y digamos y digamos y divaguemos y alegemos y filosofemos y nos empeñemos y... y tantas cosas, el cielo tiene su color y nadie puede cambiarlo.

Siempre querremos ser los primeros en ser amados. Siempre desearemos tener el amor más grande. Siempre seremos grandemente soñadores de encontrar el amor perfecto, la felicidad, la paz... Siempre desearemos que Congo venga a nuestras vidas.
Trios, cuartetos, bandas de gaitas???. Eso está muy bien política o coyunturalmente, secundado por los esnobs (de snob) y pudiera resultar muy progre, guay, super, laaa caaaña!..., pero después, en la soledad de nuestra habitación, nuestra alma llora amargamente... esa soledad. Porque saber, sabes que te quieren, pero no de la forma que tú necesitas que te quieran. Y es que, hay amores que no se comparten, por muy... por muy lo que sea.
La tan manida, vieja, chocha y trasnochada frase de "la media naranja", está ya pasada de moda???
Yo pienso que no y esta es mi opinión.

saludos, besos o abrazos... a elegir, a todos.
Bicos, aldabra.

Aldabra dijo...

Belén: si estás en la parrilla de saldida, ya quiere decir algo, quiere decir que estás en el buen camino porque otros ni siquiera se ponen en línea por miedo o complejo o qué se yo...

Wycherly: no sé si será buena idea porque sí, serían pares pero serían tres a uno... y así no mola...

Enre: coincido contigo plenamente... ese es el quiz del relato, ella es la que ganará porque es diferente a las otras...

Pedro: sí, existen tantos amores como personas, yo también lo veo así...

Toro Salvaje: me alegro de que pensemos lo mismo...

Viajero Solitario: ¿estás muerto?... no te creo, yo no creo en el más allá así que si estuvieras muerto no podrías estar aquí...

la fidelidad no se puede pactar, porque uno no puede pactar algo que no sabe si va o no a cumplir... y nadie es capaz de asegurar "no voy a ser infiel nunca"... porque además, al menos de pensamiento todos somos infieles...

Guillermo: no existen las medias naranjas ni las medias mandarinas ni los medios limones... pero me alegra que tú lo creas así y que eso te sirva, en serio... ya sabes lo que pienso sobre todo esto y más...

Buenas noches a todos y bicos,
Aldabra

Aldabra dijo...

Carlos, que te salté sin querer... sorry.... es difícil de asumir lo que dices pero es lo único que merece la pena... jamás querría alguien a mi lado que de verdad no quisiera estar conmigo... eso me parece tristísimo...

bicos,
Aldabra