viernes, 8 de agosto de 2008

Fantasías animadas de ayer y hoy




Siento que tengo que escribir hoy la continuación de ayer, que tengo que volver a desnudarme ante esta página en blanco. Explicar los porqués que no me atreví a desvelar. Hacer borrón y cuenta nueva.

Es el miedo.

Siempre es el miedo el que ronda los días malos, las tardes apagadas, las noches insomnes, los momentos en que vuelven los demonios de la niebla.

Ayer fue eso, simplemente. Uno de esos días que pasan sin pena ni gloria. Bueno, con más pena que gloria, para ser sincera. Uno de esos días bacheados, donde todo se confabula a mi alrededor para situarme próxima al abismo.

Y tu ausencia, Congo.

Sé que no quieres que esté triste, que te prometí que no me dolería echarte de menos pero a veces las emociones son incontrolables. Como ayer. No te enfades conmigo, ya pasó. Hoy ya estoy mejor aunque el cielo siga gris y las nubes apelotonadas justo encima de este rincón del norte. Que parece que están disfrutando aquí de una concentración como esas a las que vamos nosotros en moto.

Sí, ya sé que el recurso del tiempo no es muy original y demasiado socorrido pero es verdad que influye en mi ánimo. Y no es que me lo esté inventado yo, está demosatrado. El sol es bueno, da vida, alegría, impulsa a las personas a salir de casa, a abrir las ventanas, a leer en una terraza… Pero así… así llega la melancolía de las castañas, de las hojas caídas, de la manta en el sofá, de la siesta en tu regazo.

¿Sabes?

Ayer fue la primera vez en mi vida que no hice la cama. No tiene importancia, nadie vino a casa a pasar revista. Ya te estoy oyendo decir: “Venga, tonta, ya iba siendo hora de que dejases de ser doña perfecta. No pasa nada”. Tienes razón, no ha pasado nada, incluso esta noche la he dormido toda seguida. Y Senia ni siquiera se enteró de que no la hice porque no pasó por la habitación. Así que es nuestro secreto. Aunque conociéndote igual un día para chincharme se lo contarás y yo haré como que me enfado contigo.

Nuestros juegos.

Ya faltan pocos días. Tan pocos que ya pronto empezaré a ponerme nerviosa, tal vez mañana o pasado. Ya me conoces. La risa floja. Los gestos exagerados. La mirada que no se atreve a buscar tus ojos. Hasta que nuestras bocas que saben más que nosotros, se atraen irremediablemente y se encuentran. Y la ausencia de todos estos días atrás se borra, se desdibuja en ese beso hasta quedar reducida a la mínima expresión matemática. Y el espacio que dejó tu ausencia al marcharse se llena con todas las fantasías que imaginamos en el tiempo que estuvimos separados. Y tú me cuentas las tuyas. Y yo te cuento las mías.

Y vuelve la complicidad.
Y empezamos a contar de nuevo.
Hasta la próxima vez.


...00... ...00... ...00... ...00... ...00... ...00... ...00...

Gracias a todos, biquiños.


12 comentarios:

Vantysch dijo...

Hola Aldabra, prometí volver y he vuelto.

No imaginas cuánto me has transmitido con tus palabras. En realidad soy el pénúltimo en haber llegado a tu blog y no puedo darle continuidad a tu historia.
Aún así, has evocado en mí el sentimiento de separación de un ser amado.
Por lo que deduzco de tu "otra vez" ya ha habido otras veces. En mi caso la separación dura desde siempre, porque amo a alguien a quien jamás he podido rozar.

Me ha encantado este texto, además estoy hipersensible y, créeme, me has emocionado.

Por todo... muchas gracias

Besetes ;)

Anónimo dijo...

eres la persona mas valiente que conozco . que sepas que describes sentimientos de todos. animo , la tristeza ----existe en funcion de la alegria------. lo sabes ?


GRAGIAS ALDABRA , de todo corazon



anonima una

TOROSALVAJE dijo...

Me alegro que el día de hoy esté lleno de esperanza.

Y deseo que el tiempo te vuele.

Besos.

Wycherly dijo...

Seguro va en motoneta a toda prisa
para llegar a tú encuentro.

Un abrazo.

jg riobò dijo...

Algo ocurrió.

Fortimbras dijo...

Veo que todo ha cambiado de ayer a hoy y me alegro. Los baches espirituales son algo consustancial con la vida y todos hemos de pasarlos. Lo importante es saber salir de ellos.
Y tu ya encontraste el camino.
Enhorabuena, y bicos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Cómo me suena ese sentimiento de culpa de la cama no hecha...

Eva Luna dijo...

aun no me acostumbro a este nuevo color, siempre fui mas de negro y grises. pero bueno... a ver si empiezo ahora una etapa mas colorida.
tengo que confesar que ayer la situacion me sobrepaso, y tuve que reencontrarme con la nicotina... no me veo animada para abandonarla todavia.
aun no termine el libro, soy un desastre para estas cosas... espero adelantar un par de cuentos hoy en la playa.
no sabria explicarte porque me recuerda a ti... quizas sea esa manera "excitar" con las palabras exactas y de hacer ver esa excitacion como algo positivo y casi adictivo...
bah, hoy no se explicarme; los ronquidos de Senia casi no me han dejado dormir :)

y por que no somos capaces de transformar ese miedo en simple curiosidad por lo que pueda pasar? por que ser cobardes en lugar de convertirnos en simples curiosas?

en cuanto a la ausencia... de momento no se de nada capaz de combatirla...

un beso

Enredada dijo...

Aldi, hay días y días
Los míos son muchas veces oscuros, y otras más claros.
Días en los que no quisiera levantarme (como el de hoy) y otros en el que me cuesta dormir.
Hoy tu día es claro.
Disfrutalo mucho.
La canción para las chicas, ese video es hermoso... lloré mucho al verlo.
Ellas están bien... lo siento.
Tenemos que ser fuertes porque Senia y Agos están acá, a nuestro lado.
Te quiero

Kiri_dido dijo...

Bien...algo ha cambiado no? Me alegro.

tertulias para perogrullos dijo...

Todos tenemos días peores y días mejores, es normal. Saludos y perdón por un comentario tan corto, si puedo vuelvo y acabo de explicarme.

horabaixa dijo...

Hola Aldabra,

Oye, me has impresionado con lo de hacer la cama. Solo la has dejado un dia sin hacer? no puedo creerlo.

El resto, espero que todo se disipe poco a poco.

Bicos