lunes, 5 de marzo de 2012

La historia de Panchita y la caracola verde

 

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Panchita, tengo que pedirte algo.

Si te pones así de solemne tiene que tratarse de algo muy gordo.

No, que va, para ti es muy fácil, ya verás. Tú tienes mucha imaginación.

Dime.

Quiero que escribas un cuento para la caracola del abuelo.

Pero qué me estás contando. Estás de broma… pero si yo ni siquiera conocí al abuelo.

No importa, tú puedes hacerlo.

A ti te parece que uno puede escribir lo que quiere ¿no? Pues no es así.

Bah, tonterías. Por cierto ¿quién pintó la caracola? ¿Te acuerdas si fue papá?

Sí, creo que fue papá pero podemos preguntarle a ver si él lo recuerda.

Sí, yo creo que fue tu padre.

Que por cierto, vaya color. ¡Qué horrible! Con lo bonitas que son al natural…

Pues eso, quiero que cuentes que la caracola la encontró tu abuelo en La Graña. Que la trajo con la carne de dentro, no vacía, porque por aquellos tiempos se comían. Quiero que cuentes que la encontró en La Graña porque tu abuelo trabajó en la construcción de los túneles. Y quiero que cuentes que desde siempre ha estado en casa, en nuestra familia. Y quiero que cuentes por último el cariño que le tengo y que no me desprendería de ella por nada del mundo.

Pero mamá, ¿cómo me pides esas cosas, mujer?

Ah!, y que no se te olvide contar que de pequeña te gustaba mucho ponértela al oído y escuchar el mar.

Sí, es verdad. Lo recuerdo.

Venga, que ya verás como te sale una historia bonita.

Te voy a defraudar, seguro. No sé escribir por encargo, yo escribo lo que me sale, no lo planeo. Y no te lo digo por escaquearme.

Anda, no puedes negármelo…

Vale, está bien. Lo intentaré pero no te prometo nada.

Y también puedes escribir otro día sobre el Monasterio del Couto, donde estuvo enterrado tu abuelo, ya que escribiste un día sobre el Monasterio de Caaveiro

Para el carro, eh. Vale con la caracola pero del resto… Ya hablaremos.

Si es que me tienes emocionada, de verdad, jamás podía yo imaginar que escribieras con tanto sentimiento. Me haces reír y luego llorar. Ya le digo yo a tu padre: Panchito, tenemos una hija increíble. Porqué no sé a quién saliste, hija. A nosotros no, desde luego, que ya sabes que no aprendimos más que las cuatro letras.

Será que como papá fue ebanista de joven, me puso en el molde buena madera.

Será eso.

MORALEJA: Si no queréis arrepentiros después, no dejéis que vuestra madre lea vuestro blog.

[Mientras pasan los días, sigo pensando en cómo escribir el relato de la caracola verde. Se admiten sugerencias. Gracias.]

…………oooooooo…………

Poema "Caracola” de Federico García Lorca del libro Canciones (1972):

Me han traído una caracola.

Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua
con pececillos
de sombra y plata.

Me han traído una caracola.

33 comentarios:

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Como siempre me has hecho recordar aquellos meses que pasé en Ferrol, de manera accidental, haciendo la famosa mili...
Cuantas veces habré pasado por el tunel de la Graña...Largo, muy largo como un agujero negro, como un viaje a otro planeta...

Hace ya tanto tanto tiempo...

Prefiero ayudarte a tejer la historia de la caracola verde, seguro que me sale más a cuenta.

Has probado a empezar con un...

"Erase una vez una caracola verde..."

Es broma

Biquiños desde este otro extremo.

Dilaida dijo...

Seguro que ti non tes necesidade da nosa axuda porque o fas moi ben ti soliña, só tes que esperar o momento, que chegará, e seguro que o resultado será estupendo.
E despois segues co mosteiro do Couto, eu prometo ir a coñecelo a próxima vez que vai a Narón.
Bicos

Myriam dijo...

me lo pienso y después te digo... quizás sueñe con mares verdes y caracolas azules.....

Besos
( es que es tardíiiiiiiiiisimo (1.35 de mañana), y ahora me voy a las caracólas blancas, digo a las sábanas a ver si Tritón me ayuda, digo Morféo)

Soros dijo...

En mi casa (bueno, en casa de mi madre) hubo siempre dos caracolas. Las trajo mi abuelo. Si te apetece leerte la historia, por si te sirve, está aquí:
http://sorozs.blogspot.com/2007/10/ambrosio.html
Bicos.

Soros dijo...

También en otro relato aparece la caracola pero, en este caso, no es mía sino, como en tu artículo, también de García Lorca:
http://sorozs.blogspot.com/2007/12/amor.html
Bicos.

El Drac dijo...

Es una entrada muy cálida y los versos de García Lorca simplemente tienen magia ¿qué significa cuando a uno le dicen caracola?

A nena do paraugas dijo...

Muller, escribir si que sabes, por encarga ou non...

García Lorca era un xenio da poesía. Cada pouco retomo unha antoloxía poética del, que atopei unha tarde debaixo dun banco do parque de San Lázaro. A quen se lle ocorre deixar unha xoia así, abandonada debaixo dun banco?

Bicos.

TORO SALVAJE dijo...

Estoy convencido de que lo harás muy bien.
Y tú lo sabes también.

Besos.

violeta dijo...

Estoy segura que escribirás una historia preciosa.
Recordé cuando era niña y jugaba en las playas de Coruña con las caracolas porque antes había caracolas en las playas. ¿A qué si?

Un beso sirena

Chus dijo...

¿Quien mejor que una sirena para contarnos la historia de una caracola?.
Tu y solo tu percibirás, como nadie, su intenso olor a mar, su magia interior, el palacio donde de sirenas y caballitos vivirán sus fantasías mas profundas, animo, esperamos tu historia

pancho dijo...

No te va a quedar más remedio que hacerle caso a tu madre. Si ella te lo pide es porque sabe que puedes elegir las palabras precisas entre la inmensidad de la arena de la playa. La misma imaginación de la naturaleza para hacerle la casa a la caracola te ayudará.

Un riesgo tener madres que saben cómo usar estos aparatos. De Sanchos salen Sanchicos.

Un abrazo.

Asun dijo...

Ay, Panchita, que te veo devanándote la sesera para darle el gusto a tu madre.

Ya verás cómo se te acaba ocurriendo algo, y seguro que como siempre ingenioso.

Besos

David C. dijo...

Me haces recordar a mi madre, también le fascina lo que escribo.

Chousa da Alcandra dijo...

A min non me mires, que eu son moi de terradentro e non entendemos nadiña de caracolas. (De cousas verdes si, pero...)

o canto da lúa dijo...

Na miña casa había unha caracola como a túa,e cando a poñía pretiño da miña orella,escoitaba o son do mar.
Tamén é verdade que se abría a fiestra, ese son escoitabao en verdade, pois o mar tiñao pretiño da casa.
Seguro que cando teñas o día,vaiche saír unha fermosa historia.
Un saúdo.

Silvia dijo...

Cierto, es un peligro cuando tu familia descubre tu blog jejeej. Seguro que haces una historia preciosa. Biquiños!!

Ms. Don't Care dijo...

Si me permites aportar algo a estas historias de caracola, que sé que si, te diré que a mí esto me ha llevado también a mi infancia, a ese típico acto de ponérsela en la oreja y echar imaginación. Me recuerda a mis padres, a un hace mucho que no parece hace tanto.

Besos!

Merche Pallarés dijo...

Pero, ¿no la has escrito ya? Te ha salido la mar de redonda, quiero decir, caracola... :) Besotes, M.

Maripaz Brugos dijo...

Bueno, pues aparte de la bonita historia que nos cuentas ya en tu relato, espero impaciente el resto.
Me fascina tu mundo de caracolas, mares y sirenas.
Bicos

zeltia dijo...

atreveríame a dicir que para a túa nai este post que escribiches é o conto máis lindo que se pode escribir sobre unha caracola.

pero se quixeras outro... imaxinación sóbrache!

:-)



bicos, sireniña

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Pues a mí me parece muy bien si dan lugar a entradas como esta...
Besos.

semilla dijo...

Yo cometí el erro de comentarle a mi madre que quería contar su historia de la luna de miel en mi otro blog y se puso como una hidra -cuando la conoce todo el mundo...se les pegaron los suegros-que si ni se te ocurra...que tal y luego si cuento algo de sus hermanas...una brujas oigan....también se enfada...en fin jamás le volveré a preguntar...por cierto estuve en Caaveiro hace unos treinta años, sin restaurar, y me fascinó...besitos

Lunática Shop dijo...

Panchita?? jjj
Seguro que lo haces estupendamente, simplemente póntela al oído y escucha lo que ella quiera contarte ;)

Misón dijo...

Hay objetos que guardan en secreto una historia. Si los observas detenidamente te darás cuenta que ellos mismos te la cuentan, si prestas atención la escucharás aquí, en el corazón. Y esa historia jamás contada estaba predestinada a ser escrita por ti. No todos pueden oirla porque hay que estar dispuesto a abrir el corazón y viajar en el tiempo. Y eso lo sabes hacer tú. Biquiños.

Belén dijo...

Esto es lo que hay... ;)

Besicos, mami

Abejita de la Vega dijo...

"Me han traído una caracola". Para los niños de tierra adentro una caracola era algo mágico, se oye el mar, ese mar tan lejano que veíamos contadas veces.
Recuerdo que una vez alguien me trajo una caracola.


Gracias por el cuento de la caracola.

Biquiños

maría dijo...

mágico... lo necesitaba

mariola dijo...

Tes suficiente información. Só fai falta que mires dentro de ti para encontrar as palabras axeitadas e con ese sentimento que lles poñes sempre e mirando a caracola as verbas irán saindo como se tirases dun fío.
biquiños, Aldabra.

Chela dijo...

Debí de coincidir con "el abuelo" de Panchita.Yo vivía en "el Muelle",que era tal como se ve en la foto que muestras, en la buena época de la Pisbe y jugaba en el jardin que tenía un estanque con "ranitas",que iba a bañarme a La Cabana. En una ocasión que estaba con mi madre y mis dos hermanos, perdimos la última lancha y fuimos a La Graña andando (quedaba más cerca que Ferrol) para ver si cogiamos la de allí pero ya no había. Se había hecho noche y mi madre se dirigió a la Base Militar para pedir por favor que avisaran a mi padre por teléfono (no había otros recursos entonces). El comandante dispuso que nos llevaran dos marineros en un bote hasta el muelle de Ferrol y por el trayecto nos cruzamos con otro bote en el venía mi padre con un amigo.Desde mi mente de niña, en la noche oscura, y a golpe de remo, me había parecido cruzar alta mar y una gran aventura.

Es muy sugerente escribir un cuento sobre la caracola (preciosa la canción con versos de García Lorca)pero en este momento no se me ocurre nada interesante y a la vez fantástico.

Bicos.

Maribel-bel dijo...

Recordo o lerte aquí cando Lupe e eu falamos de cousas de antes e nunca lembramos as dúas a mesma ...ata que de repente seguindo a conversa xa visualizamos todo. Fermoso. Espero. Un bico grande ruliña

claudia dijo...

¿Tu madre lee el blog? Asombrada me dejas...


besitos.


Me gustan las caracolas, tienen esa magia que hace que se pueda oir siempre el mar.

Paco Cuesta dijo...

Habrá que hacer un blog para madres.

rebeca - paginas web dijo...

jeje que entretenido dialogo.. gracias por el post..