domingo, 27 de julio de 2008

Dos frente al mar.







Estaba solo.
Estaba sola.

Su toalla era verde.
Mi toalla era azul.

Su mochila era negra.
Mi mochila era roja.

Escuchaba música.
Yo leía.

Fumaba.
Lo había dejado hace unos meses.


Mirábamos al mar.


Le pregunté la hora.
Me pididó el número de teléfono.

No supe que responderle.
Quiero conocerte, dijo él.


Simplemente.





10 comentarios:

Enredada dijo...

y se lo diste?????????
No podes dejarme con la intrigaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!
seguro que sí picarona!!! jajaja
besotes!

Belén dijo...

Madre mía, que potencia no? para no ir mucho a la playa :P

Mil besos

TOROSALVAJE dijo...

Esa playa tuya tiene una pinta excelente.

Besos.

Juan Luis dijo...

Vaya arranque que tienen algunos... Yo que siempre fui tímido.

jg riobò dijo...

Yo con el tiempo me hago más valiente pero el respeto me corta.

Carlos dijo...

La próxima vez que nos veamos, yo te preguntaré la hora a ver si tu me preguntas mi número de teléfono. :)

Besos salados.

Nochestrellada dijo...

como dice mi querido Benedetti

"...a veces puede la soledad ser una llama..."

un beso!

horabaixa dijo...

Hola Aldabra,

Que bueno !!!!!!! como en las pelis.

Bicos

entrenomadas dijo...

Vaya, como no tengo mar no me pasa esto.

Hala, cámbiame el sitio.


M

Victor dijo...

Hay historias maravillosas que pueden empezar de la forma más sencilla.