lunes, 23 de junio de 2008

Noche de San Juan





Cuando pienso en el verano siempre pienso en las cerezas y en las noches de sofá y televisón. Las lavaba y me las llevaba en un plato para degustarlas despacio mientras veía algún programa de la época.

Ahora las cerezas todavía me encantan pero ya no veo la televisión y tampoco tienen el sabor de entonces. Aunque tal vez lo que conserve en la memoria sea un sabor equivocado. De todos es sabido que en ocasiones los recuerdos nos juegan malas pasadas.

Por ejemplo: Tengo grabada, desde muy pequeña, una imagen que juro y perjuro que ocurrió en verdad aún cuando mi madre se empeña en decirme que todo fue un sueño.

Un día subí al desván de nuestra casa y vi a un hombre. Era la viva estampa de Dios tal y como aparecía en los libros de religión, mezclada con la imagen de un guerrero vikingo: pelo largo, barba rojiza y un escaso taparrabos de cuero. Por la cara podría pasar incluso por irlandés, pero ¿qué habría de hacer un irlandés en mi desván?, ¿y lo del taparrabos?... eso ya tiene dudosa explicación. Para rematar la escena, resulta que estaba trabajando sobre un banco de carpintería, sierra en mano. Mi padre también era carpintero por aquella época pero ni era Dios ni se le parecía en absoluto. Todavía no hace mucho tiempo que le pregunté a mi madre de nuevo, si alguna vez entró un hombre en casa de esas características. Ella insiste que lo soñé. Seguro que Freud encontraría una explicación razonable, aunque la razón a veces es aburrida. A m í siempre me gustan mucho más las versiones excéntricas.

Se me ha ido el santo al cielo…

En fin.

Las cerezas que comí ayer estaban deliciosas. Tanto que hasta pensé en guardar unas pocas en un plato para Congo, mi personaje de ficción más querido. Como cuando dejábamos de pequeños un vaso de leche con galletas para que los Reyes Magos repostasen en casa al entrar a dejar los regalos ¿O eso también lo soñé? Casi no recuerdo haber sido pequeña y tampoco lo de la leche y las galletas. Seguro que lo he oído contar o lo he visto en alguna películas.

Sí recuerdo con total nitidez muchas noches como la de hoy porque hoy es la Noche de San Juan. Y con ese recuerdo vuelve la imagen de mi abuela materna. Siempre preparaba con mimo el agua de flores para que me lavase la cara al día siguiente.

Pétalos de rosas,



hierba luisa,



manzanilla,



menta,



y más que no recuerdo... Cuando estaba lista decía: “Ya verás, te va dar mucha suerte”.




Y por supuesto, saltar la hoguera.




17 comentarios:

guillermo elt dijo...

Oyessss, Aldi... Ese de las barbas y carpintero... No sería San José???... jejejeje
No te preocupes, hija, que si tú lo viste, es que ahí estaba el buen señor.
...............................

Ay!, las agüelicas... Tu abuelica.
...............................

Besicos.

(((esta noxe me van a joder hasta las tantas. Voy a tener que escribir algo pa matar a alguien y así solucionarle el dilema al primo Alex... jejejejejejeje)))

jg riobò dijo...

Nosotros ponemos la llema para que la noche extienda sus velas.

aná dijo...

Hace años dejé de preparar el agua con flores. La luminaria la sigo haciendo, a esta hora todavía le quedan por lo menos 2 ó 3 horas para consumir toda la leña.
Un saludo.

Belén dijo...

Ostras, he pensado lo mismo que Guillermo jajajajajaj!!! pensaba, este es san jose :O

Te daba suerte tu abuela? por apuntarme la receta amos :)

Besicos

TOROSALVAJE dijo...

No conocía la tradición del agua con flores.

Mis mejores recuerdos de adolescente van ligados a la verbena de San Juan, son coloridos, cálidos, con olor a polvora, banderitas, y adornos de colores, una preciosidad.

Besos.

Anónimo dijo...

lavarse la cara con agua de flores, ponerte pendientes hechos de cerezas, estrellas magicas que surgen del fuego...que noche de fantasia¡¡
donde esta mi hombre santo?
que tus sueños se cumplan.

STEVE dijo...

No quieras saber que representa para mi un Sant Joan:
http://www.santjoanweb.com/
miles de personas.........miles de litros de pomada "ginebra menorquina con una pizca de limos exprimido", imaginate........
lo demás lo dejo a vuestra fantasia, pero os aseguro que la realidad supera la imaginacion esta vez......... son unas fiestas de MACROFIESTASUPERMULTITUDINARIADONDETODOSVANALEGRESCONLAPOMADAYLOSCAVALLOS.
Besos!!!

MOIRA dijo...

Que bonitos tus recuerdos!!!

La noche de san juan es mágica...y el dia también, por ejemplo oy...es el santo de mi hijo, la persona más importante de mi vida..
Y además, hace tres años que me encontró un bandolero, me robo el corazón,y lo guardo con el suyo,haciendome presa de todo suamor,y enseñandome muchas cosas...
Así que mis recuerdos van muy unidos a este dia,y esta noche..

Me encanta revolotear por tu casa y la de congo!!!

Besitos mágicos

Fortimbras dijo...

Sobre lo de ver a Dos en el desván, ¿no estarías influenciada por la película Marcelino Pan y Vigo, de Pablito Calvo?. Lo que pasar es que tu, como tienes más imaginación, le pusiste tambien al vikingo.
Las cerezas son exquisitas, pero hay que comerlas con total garantía, pues muchas que llegan al mercado proceden de congeladores. Las mejores de mi vida fueron las del campo en el valle carecereño del Jerte, camino de Yust. Allí están impresionantes y además las vencen en la misma carretera las paisanas que las recolectan media hora antes, es decir que eligen solo las que se encuentran en el mejor momento de sabor.
Hace un momento me lavé la cara con agua de hierbs que quedaron macerando toda la noche y no salí a saltar la hoguera por no sacar el coche ya que no las habia cerca, pero encedimos una vela, la pusimos en el suelo de la cocina y la saltamos. Pláticamente es distinto, pero espiritualmente tiene el mismo efecto. Pasar por encima de la llama.
Espero que la seleccion Española, allá en su hotel del Tirol, tambien haya saltado una llama como preparacion del partido contra Rusia.
Un beso

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es difícil saber qué es verdad en nuestra vida. Sólo la certeza del sabor de las cerezas.

Aldabra dijo...

Guiller: y yo que sé quién era?... era pequeña cuando paso eso.

JG riobó: desde el aire es lo que debe parecer la tierra, velas por casi todos los lugares.

Aná: La última vez que la preparé fue porque un compañero me trajo las flores de casa de su madre y me hizo ilusión.

Belén: Mi abuela era una gran mujer y yo la quería como si fuera mi madre. Me adoraba.

Toro: pues aquí en esta zona de Galicia existe, no sé si en otras, la verdad. Y no veas lo bien que olía el agua con las flores... uhmmmm!

Anónimo: no sé dónde está tu hombre santo... si lo supiera te lo enviaría.

Steve: he visitado la página y tremendas fiestas que os montáis... caballos entrando en los locales... ¿pero eso qué es?...

Moira: felicidades a tu hijo, bonito nombre... Juan...

revolotea cuanto quieras por aquí, no me importa.

Fortimbras: no estoy influenciada por la película para nada, pero si tengo imaginación, no lo dudo.
Hace poco comí cerezas de esas de árbol, como digo yo y estaban buenísimas.

Pedro: Sí que es dificil, yo tengo recuerdos así muy raros, mitad realidad y mitad fantasía.

Enredada dijo...

Hermoso mi Aldabra querida....
los recuerdos, las cerezas.... la noche de San Juan...
te quieroooooooooo
y si... seguro que viste a Dios...estoy segura que así fué...

Abedugu dijo...

Muchos recuerdos te trae la fiesta de San Juan. En lo de las cerezas quizás tienes razón si las cerezas son de las compradas ya que la maduración no es la misma que cuando se cogen directamente del árbol.
Un saludo

horabaixa dijo...

Hola,

Muchas veces recordamos algo confusamente, nadie sabe darnos razón. Parece un sueño.

Y acabas pensando, lo es?

Aldabra dijo...

Enre, Abedugu, Horabaixa, besitos y espero que si habéis pedido algún deseo en la Noche de San Juan, se cumpla.

besitos,
Aldabra

BIPOLAR dijo...

Son recuerdos de una vida pasada...

Myriam dijo...

¡¡Qué belleza de entrada., Aldabra!! Cómo me alegro de que la hayas enlazado hoy.

me has dejado todo un sabor de cerezas, niñez, recuerdos, fantasías y San Juan.

Gracias y besos