viernes, 7 de agosto de 2009

Los muñecos también lloran

Me gusta establecer lazos.

Creo que todos los que me leéis desde hace un tiempo lo sabéis. Y "me da el alma" (expresión muy nuestra donde las haya) que a El Pinto, del blog "Opiniones de un paleto" también le gusta establecer este tipo de lazos bloguero-afectivos. Porque le gusta tener presente el origen de las cosas.

El Pinto llegó hasta mí hace unas semanas, cortésmente me pasé por su casa para devolverle la visita y ya me quedé. Porque me gusta como cuenta las cosas y sus fotografías.

En su blog "Opiniones de un paleto" podréis leer sobre temas variados de actualidad y de política pero todo narrado de un modo fluído, natural y con un toque de humor. Y es que si no ¿quien soportaría leer, por ejemplo, las historias tan surrealistas de todos esos SEÑORES y SEÑORAS (con retintín) "trajeados", que ocupan los diferentes sillones a lo largo y ancho de toda nuestra geografía nacional?

Y sin más, os dejo con esta fotografía tan particular que me envió El Pinto para la serie de Fotografías y por la que desde aquí le doy las gracias. Espero que os paséis por su blog y comprobéis vosotros mismos todo cuanto os he dicho. Y también espero, que el texto que escribí para la imagen y la música sean de su agrado... porque si no, pues otra vez será. Que ya sabéis que soy "casiperfecta" pero a veces también lo hago muy mal  :-))

IMG_0497c

- Qué te parece esta foto Senia?
- Me da mucha pena ver a esos muñecos ahí tirados de cualquier forma en medio de esa basura.
- Lo cierto es que sí. Es una foto triste.
- Yo no podría tirar nunca a Rosiña, por ejemplo ¿Dónde está, mamá?
- Está medita en una caja de cartón, en el desván del piso viejo.
- Era muy fea pero la quería mucha. Recuerdo que no me podía ir a la cama sin ella.
- La llevabas a todas partes.
- Y te acuerdas de mis otros muñecos y peluches favoritos?
- Claro, si hasta escribí un pequeño relato con ellos.
- Es verdad, ya no me acordaba ¿Dónde lo tienes?
- Espera que lo busco. Mira, aquí está.
- Venga, léemelo en voz alta, anda.
- Pero no seas tonta, Senia, léelo tú si quieres.
- Venga, Ma, por favor, no te hagas de rogar.
- Vaaaaaale, está bien.

“Cada verano, María se subía a la escalera de tres peldaños para coger todos los muñecos y peluches de encima del armario. Sus caras se ponían tristes en cuanto la veían porque ya sabían lo que se les avecinaba. No les gustaba demasiado el agua y el detergente. Aunque era sólo al principio porque después cuando estaban limpios y esponjosos sus caras demostraban felicidad y contento.

María abría la puerta de la lavadora y los iba metiendo de uno en uno: el oso de navidad, Kitty, tremendamente presumida con su lazo rosa sobre la cabeza, el elefante y el conejo rosas, Anita Bibiana, la muñeca repollo, a la que metía dentro de una bolsa para que no se le enredara demasiado el pelo, Serpi, la serpiente de listas de colores, el perro pequeño amarillo y Negrito, el oso panda.

Lo que más entristecía a María era tener que tenderlos en el cordón de la ropa por las orejas o por donde podía (a Serpi siempre le hacía un nudo) y ver como el viento los mecía sin compasión.

Cuando los descolgaba porque ya estaban secos, repasaba sus heridas con aguja e hilo, les colocaba bien los lazos del cuello, los acercaba a su cara para olerlos y se acariciaba con ellos la nariz, sobre todo con Negrito, su preferido, sus ojos brillantes parecían como si de verdad la miraran desde su mundo de juguete.

Y, María, una vez cumplido el ritual del verano, volvía a subir de nuevo a la escalera de tres peldaños y los colocaba otra vez sobre el armario, para que vigilaran desde su atalaya, otro año más, los sueños de su pequeña Inés.”

 

Me resultó difícil buscar una canción para este texto. Escuchando unas y otras, tropecé con este tema de Robbie Williams, "Ángeles", que me gusta mucho. Y por asociación de ideas, pensé que los muñecos son también una especie de "ángeles" de la guarda para nuestros hijos porque se aferran a ellos tratando de  mitigar sus miedos, su dolor, sus tristezas o buscando ser tan valientes como se supone que somos las personas mayores.

16 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Los muñecos así siempre me dan un poco de repelús.

Ayer en la playa, aquí no llueve nunca :P , había una niña con un muñeco-bebé que era igual que uno de verdad, la madre y la niña se fueron a bañar, y el muñeco-bebé se quedó tumbado en la arena. Daba cosa mirarlo. Parecía muerto.

Anda que no tienes mimada a Senia...

Besos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Lleno la cama de mi hija de peluches, sobre todo, para cubrir sus ausencias.
Me pasaré por el enlace. Besos.

Juanjo dijo...

Esos muñecos abandonados pueden llegar a ser muy macabros en algunas capillas. Vestidos y en habitaciones están mejor.

Besos.

Aldabra dijo...

Buenas tardes, chicos, como pasaba por aquí os voy a responder ya:

Toro: eres malo malo dándome envidia con la playa... pero mira, no hay mal que por bien no venga ¿sabes qué he hecho esta tarde?, me he echado una siesta de edredón y después al despertarme lectura... para que te enteres... je je je
tienes razón con el tema de los muñecos, dan repelús... a mí me pasaba sobre todo con las de porcelana, las tengo todas en cajas en el desván porque no soportaba verles esos ojos tan VIVOS... quita, quita.
y de mimada, sólo lo justito, además para desgracia mía, Senia nunca fue demasiado cariñosa en el sentido de demostrar, de pequeña la despertaba llamándola: "arriba cavernícola"... o "cardo"... afectuosamente, claro... y ahora que tiene 18 recién cumplidos tampoco me deja achucharla mucho, se guarda sus mimos para ya te imaginas... yo, me vas a perdonar pero prefiero no escribirlo.

Pedro: ¡que triste Pedro!... es muy muy triste, no se me ocurre otra cosa que decir.

Juanjo: a los muñecos hay que darles vida para que pierdan esa "macabridad" por eso nosotros los teníamos todos bautizados... así se hacían más reales Rosiña, Serpi, Negrito, Kitty, Puche...

biquiños y que tengáis una bonita noche de viernes.

A.C. dijo...

Deixasme que diga que alucino co teu blog?.
Estou absolutamente impresionada co traballo que lle adicas. (E tamen da capacidade que tes para facelo tan ben).
Noraboa

Silvia dijo...

Mis juguetes preferidos cuando era una dulce infante eran los muñecos, y ahora que soy profe de Infantil me siguen atrayendo. Dice mi madre que yo comencé a andar agarrada a dos de ellos. Tal vez tengas razón en que son como ángeles de la guarda. Buena foto, bella canción y buen texto. Bicos

Gisela dijo...

como habre jugado con las muñecas mea mia
preciosa cancion y precioso texto

un besico grande

Wycherly dijo...

La vdd es que me dan algo de miedo los muñecos siempre he creido que tienen vida.

saluudos ya extrañaba leerte un abrazo!

fonsilleda dijo...

Hermosa canción, hacía tiempo que no la escuchaba, por lo tanto gracias.
No me parece tan triste la foto. Me gustan los rastros, los rastrillos y, gracias a ellos, se pueden recuperar emociones, cosas, utensilios las más de las veces inútiles, pero que pertenecen a nuestra memoria y a nuestros recuerdos queridos.
Los muñecos simplemente esperan una mano amiga que limpie sus lágrimas.
Bonita historia también.
Bicos.

Chousa da Alcandra dijo...

Eu quédome con esa razón que das para elexir a música para a imaxe. Algo de anxeliños-as temos todos. Xusto a parte que non nos invade o lado demoníaco que tamén todos levamos dentro...

Bicos na punta do nariz

Carlos dijo...

Ayy, por un momento me imaginé tendido en la soga, colgado de las orejas y me dolió mucho. :)

Prefiero que me centrifuguen.

Un besote.

BIPOLAR dijo...

Puf... si me toca a mi esta imagen, te aseguro que no me habría salido nada tan dulce y tan jabonoso...

La música es deliciosa...

iliamehoy dijo...

Admiro esa capacidad de infinita dulzura que imprimes siempre en tus textos.
Mis muñecos reían y lloraban conmigo, uff! hace ya tanto tiempo...
Una sonrisa

Aldabra dijo...

Buenas noches

A.C.:no meu blog poder dicir o que che pareza ben sempre que se garden as formas, claro está.
Benvida e volta cando queras.

Silvia: ¿lo ves? pensabas que con agarrada a ellos no te caerías, no sabías que no se apoyaban en el suelo y que no eran reales.

Gisela: me alegra que te gustase la canción.

Wych: me alegra volver a verte, mujer, que llevabas ya mucho tiempo escondida.

Fonsilleda: es una canción muy, no sé cómo decirlo, como muy espiritual o algo así... a mí siempre me emociona.
a mí los rastros me parecen tristes, todo ese batiburrillo de cosas... no sé.

Chousa: tés razón en que todos temos dúas partes o bó é encontrar o equilibrio ¿non sí?
bicos na punta do nariz para ti tamén.

Carlos: fíjate si sufren los muñecos... pobres.

Bipolar: la imagen se las traía, no te digo que no... pero ahí está el reto.

Iliamehoy: gracias por la dulzura, me gusta leer eso.

Biquiños a todos y que tengáis una buena semana.

Mañana lunes otra vez.

El pinto dijo...

En contra de lo que en muchas ocasiones se presupone, uno en la vida se va encontrando con buena gente. Cuando el Pinto conoce los comentarios de Aldabra, percibe una gran sensibilidad, motivo por el que ofrece una fotografía para su análisis. En esos contactos podría ratificar la sensación de encontrar paralelas la sensibilidad literaria y la humana. Afirmaría que ahí hay una persona capaz de alentar con su afecto a los más próximos, alguien que une sensibilidad y fortaleza a un gran corazón. Seguro que por todo esto sois tatos los que fijáis este espacio como punto de encuentro. Una buena elección sin lugar a dudas.

Uno piensa que casi todas las cosas, contemplan o han generado un sinfín de emociones. Detrás de cada objeto esta la vida, la muñeca que regalaron, no es tan solo una muñeca, también está la obsesión de ese papa viajero por ver feliz a su hija, o tal vez el cariño de un tío, de un primo o de ese amigo de los papas que tanto quieren. La vida también está en esas emociones que uno siente y que justifican que la muñeca llegue a la pequeña. Contemplar el brillo de sus ojos y el calor de su sonrisa cuando va descubriendo su regalo es quizás lo más conmovedor, luego sus juegos, su afecto, su ternura trasladado en esa relación mezcla de realidad y fantasía, comportan sin lugar a dudas la vida misma.

Al tropezar con esas muñecas, un domingo cualquiera en un paseo por ese espacio llamado Rastro de Madrid, donde se amontonan objetos repletos de vida, tirados en el suelo a la espera de ser resucitados en ese mundo de los sentimientos, acerqué el objetivo para contemplar y fijar el mejor encuadre.

¿Las muñecas en plano corto?, no era lo adecuado, pensé, se trataba de un elemento que había llamado mi atención, pero dentro de un todo que debería mantener, pues el resto de objetos que compartían espacio junto a lo que a mí había llenado de sensaciones, también formaban parte de ese mundo de fantasías e ilusiones vividos desde otros ojos y otros corazones.

En casa para resaltar la importancia que para mí tenían las muñecas, trataría de reforzar la fuerza de las mismas, dibujando el contenido general de la imagen, reservando las muñecas y con ellas mis recuerdos.

Recuerdos que Aldabra ha reforzado desde su comentario, y que muy probablemente muchos de los que pasáis por aquí, podéis revivir, al recordar y comentar con la familia, en las tertulias de verano.

Gracias Aldabra por haber dado trasladado tu vida a esas muñecas.
Besos

Aldabra dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en que la "gente buena" existe y uno se la encuentra si está abierto a conocer a los demás, a veces sale bien y otras no tanto, lo positivo siempre compensa.

Gracias por lo que dices de mi persona, en serio, espero no defraudarte y si alguna vez lo hago me encantará que me lo digas abiertamente. Es la única forma de construir relaciones verdaderas, sean virtuales o reales, eso es lo de menos.

De tu foto, evidentemente, lo que más llama la atención es la nitidez de los muñecos con respecto al resto de la foto. De ahí que intuyera que tú querías contar algo con esa forma de resaltar.

Con el texto, intenté darle a esos muñecos el protagonismo que se merecían.

biquiños y ha sido todo un placer.