viernes, 14 de agosto de 2009

Por el río

Contacté con Ferran Mateo gracias a la lectura de “Vida y destino” de Vasili Grossman en la traducción realizada por Marta Rebón (por la que recibió un premio), una joven que estudió filología eslava y a la que tan sólo dieron 5 meses de plazo para hacer este trabajo, que no pudo rechazar porque era un sueño (Información sacada de este artículo publicado por Elvira Lindo y que os recomiendo leer. La fotografía de Marta Rebón es de Ferran Mateo.)

“Vida y destino”, dos palabras que titulan un libro de más 1000 páginas, la constancia de una de las etapas más terribles de la historia desde que el mundo es mundo, escrita de forma magistral. Pero no voy a hablar del libro porque hoy voy a hablaros de Ferran Mateo.

Ferran y yo hablamos del libro. Me envió algunos artículos sobre él por correo y como unas cosas llevan a otras, así me enteré que Ferran Mateo era fotógrafo. Y a continuación (no lo pude evitar, ya me conocéis) me atreví a pedirle una fotografía para el blog. Amable y rápidamente, me envió cuatro imágenes fantásticas. Durante días las miré y pensé en ellas, hasta que ayer por la tarde encajé el texto en el que pensé, con una de las cuatro, la que os dejo a continuación.

Las fotos de Ferran (para mí) es como ver películas antiguas. Lo primero que me llamó la atención es su grandiosidad y no me refiero al tamaño panorámico, me refiero a que cuando las miro me siento pequeña, como si de verdad estuviera también fotografiada en el medio y medio de la imagen, contrastada con el entorno tan elocuente. Tienen el sabor de un trabajo minucioso y rico porque están llenas de detalles, así cada vez que las miras descubres una cosa diferente. Me encantaría verlas en vivo y en directo, experimentar más de cerca lo que percibo a través de la pantalla.

Ferran Mateo (Mollet del Vallès - Barcelona, 1975) Es licenciado en Física (UAB) y Humanidades (UPF). Sus estudios de Danza Contemporánea (IT), Fotografía (IEFC), y Postgrado Gestión Cultulra se han ido añadiendo de una forma u otra a su bagaje artístico. Desde el 2001 desarrolla la profesión de fotógrafo en las especialidades de Reportaje, Artes escénicas y Arquitectura, como también de Crítica y Edición fotográfica en diversas publicaciones.

“Me interesa sobre todo la fotografía que antes se piensa, se busca, no la que se encuentra. Mi interés por las artes escénicas me ha permitido colaborar con diferentes colectivos, teatros, coreógrafos, etc. Mi paso por el estudio Jordi Bernadó de fotografía, durante siete años, me enseñó a afinar la mirada, educarme en la disciplina, a aprender practicando pero, sobre todo, analizando lo que se ha hecho. Además de permitirme participar en proyectos tan interesantes como el ‘Walk Don’t Run’ de Camper, ‘Ver Very Bad News’ de Actar o dar la vuelta al mundo con un proyecto para TPG. De allí amplié mi campo de acción a la arquitectura y el paisaje urbano y acabé de comprender cuál era para mí, el objetivo de hacer fotografía, su mensaje ético, intelectual y artístico (creo que todo va junto)”. Actualmente trabaja en estas mismas disciplinas: Teatre Nacional de Catalunya, Sala Beckett, estudios de arquitectura, revistas especializadas del sector, etc. Sus fotos se han visto en la Fundación Teatre Lliure, Universitat Pompeu Fabra y ahora en el Teatre Metropol de Tarragona y la biblioteca J. Fuster de Barcelona. Recibió la mención especial en el concurso de Fotoperiodismo Sonimagfoto 2007."

 

Els estiuejants

Te cuento como pasó.

Íbamos las dos en un barco por el río, haciendo la ruta de los puentes. Había muchos turistas. Caras extrañas. Un hombre mayor que estaba sentado en el mismo banco nos miraba de reojo. Parece que escuchaba nuestra conversación. Tenía un pelo muy bonito, totalmente blanco.

Te casabas dentro de tres semanas. Me contabas la ilusión que te hacía el viaje. Solas. Estabas tan enamorada… se te notaba en la voz. Y yo me sentía dichosa con tu alegría, aunque estaba un poco nerviosa. Llegaba el momento de volar del nido. La casa se quedaría vacía. Sin tus risas, tus horarios locos, tu ropa por cualquier habitación. Pero no quería pensar en cuanto te iba a echar de menos.

Hablábamos de los preparativos: vestido, ramo, invitados, viaje… tu nueva vida, en resumen. Sabía que él te podía hacer. Te quería, también lo notaba en su voz. ¡Érais tan jóvenes! Con tus comentarios hacías que recordara cuando me había casado con tu padre. También nos habíamos amado como vosotros aunque hoy fuésemos unos extraños que ni se reconocen.

Empecé a llorar sin saber muy bien por qué. Tú me abrazaste y me dijiste: “Mamá, no llores, no seas tonta”. El señor mayor del pelo bonito me ofreció un pañuelo de papel y nos dijo con un acento extraño: “Sonría, por favor. Está usted mucho más guapa. No he podido evitar escucharlas y quiero decirles que:

“Los sueños pasan como la corriente del río, pero nacen otros nuevos.”

Me desperté sudorosa. Y cuando la vi en su cuna, mirándome con su carita achinada, no pude evitar emitir un suspiro de alivio. Y me eché a reír.

7 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que agrado inmenso entrar en tu blog y descubrir tus artículos..

me quedo siempre en silencio

Saludos fraternos
Un abrazo muy grande

Que tengas un buen fin de semana

BIPOLAR dijo...

Ferrán Mateo tiene un bagaje impresionante y curioso. Licenciado en Física y Humanidades. Curiosamente, conozco dos físicos y doy fe, de que son dos personas humanitarias. Todo radica en su gran capacidad. :)

Unas fotos magníficas. A mí también me gustaría ver en directo los pequeños detalles que refleja. :P

Especialmente me gusta del trabajo expuesto en su enlace la imagen de la anciana sobre el puente.

Está genial tu idea de intercambio.
Es muy enriquecedora.

De tu texto, me quedo con esta frase:

"Los sueños pasan como la corriente del río, pero nacen otros nuevos"

los hijos crecen tan deprisa...

Juanjo dijo...

Me gustaron las fotos de Ferrán Mateo. Una mirada diferente de la arquitectura.

Y el cuento, genial.

Besos.

iliamehoy dijo...

Bonito sueño...hermoso cuento y espectacular foto.
Una sonrisa, no puedo añadir más...

A.C. dijo...

E que os ríos non deixan de ter corrientes...
Fermosa historia, Aldabra.

Un bico

cuentosbrujos dijo...

creoq ue debo regresar para leer con detenimiento un simple vistazo no sirve

Silvia dijo...

Bellísimo texto y maravillosa foto. Por eso hay que vivir el presente. Un abrazo