sábado, 29 de marzo de 2008

I. Clavado en un bar (Por Amaro)



Estoy sentado en un bar, tomando café y escuchando música y………

Enfrente a la mesa donde estoy sentado, un poco alejada hay una señora que me da la espalda, con ella se supone que están sus hijos.

Un niño pequeño está disfrazado de pirata (aunque a él la verdad le importa un carajo el disfraz, podría llevar perfectamente uno de vampiro que su gesto no cambiaria ni un poquito). No es carnaval, aún, pero que más da, el carnaval se anticipa cada vez más. Llegara un día ¿o ya lo es? en que todo el año será carnaval.

Una niña casi de su misma edad, una princesita preciosa, está disfrazada de princesita horrorosa. La niña empieza a llorar, bueno no es llorar exactamente, solo es una rabieta de niños, de esas donde lloran como chantaje, luego callan un poco a ver si han conseguido el efecto que desean, luego gritan, chillan… Yo solo oigo: ¡QUIERO SER MAYOR! Sonrío, es encantador ver a esa princesita gritar seriamente y reivindicar su sueño. Soy consciente de que es encantador porque no es mi princesita, no la tengo que aguantar y cuando quiera recojo armas y me largo. Teniendo en cuenta eso, sí, es encantadora y me sonrío, disfruto mirando para ella ¡QUIERO SER MAYOR!

Me intriga. Pongo el oído atento, a ver si consigo saber cual es el motivo que la impulsa a desear comerse un montón de años de un solo bocado, pero no lo consigo. La princesita, hace que llora hundiendo su rostro en sus brazos que descansan en la mesa ¡QUIERO SER MAYOR! La madre intenta, no sé, lo que hay que intentar, pero la niña sigue gritando ¡QUIERO SER MAYOR! Afino el oído, pero en la última revisión médica me dijeron (aunque ni puta falta me hacía) que estoy perdiendo oído, ¡como si no me lo dijeran ya mis hijos cuando escucho la televisión, ¡y ellos ni son médicos, ni me han hecho un montón de pruebas, para hacer esa afirmación! ¿Serán mis hijos muy listos o los médicos idiotas?

En medio del fragor de la batalla verbal, entre la madre y la niña, me parece oír algo “… la escuela” ¡QUIERO SER MAYOR! La princesita debe tener sobre cinco años. Y yo pienso ¡Qué mundo nos espera si hasta los niños no saben ya lo que hay que querer!

8 comentarios:

Silvia dijo...

Jejjeje, es cierto: no sabemos lo que queremos y cuando lo sabemos ya es demasiado tarde. Me ha hecho mucha gracia el texto.
Saludos

Wycherly dijo...

juar juar juar deberia cumplirsele el deseo para que despues quiera regresar !!!! pero no la escucharon por que tienen orejas de pescado jajaja como siempre interesante y lindo!

by Alex dijo...

Pienso, que no somos tan distintos de esa niña....
¿Siempre tenemos las ideas claras?
¿Sabemos siempre lo que queremos?
Creo recordar, que de pequeño, yo tambien quería ser mayor....jajaja
No quería estudiar, quería trabajar, ganar mucho dinero y ser "muchimillonario"....."santa inocencia"....jajaja
Ahora soy mayor.....trabajo mucho....pero no consigo ser "muchimillonario"......¡¡¡Joder!!!....la culpa es del euro....jajajaja
Un besazo, prima

Martín Bolívar dijo...

Mucha gente, seguramente, se pasa la vida sin saber realmente lo que quiere, por varias razones, una de ellas es la insatisfacción y el incoformismo. Una psicóloga me dijo una vez que para ser feliz hay que convencerse de que siempre nos van a faltar cosas. Una frase para reflexionar. Cordiales saludos y gracias por tu visita. Chau.

Elbereth dijo...

Estoy con Alex la mayoría de los niños quieren ser mayores, y los mayores queremos ser niños o más jóvenes. Es algo intrínseco al ser humano...pura contradicción.

¡Pobre Amaro tan joven y sordo!...:))) Aunque hay veces que es mejor así, mi madre por ejemplo gana mucho con eso de la sordera según ella. Sólo escucha lo que le interesa. ¡Bendito defecto!

Y además...¿quién sabe lo que quiere o lo que no quiere?

Besos, Aldabra, y besos para Amaro también.

Anónimo dijo...

Jeje... Cuando sea mayor deseará ser pequeña... o no?... quién sabe como le irán las cosas.
Bienvenido al mundo de la sordera...No, nada es que uno tb. renquea algo... jeje
--Amigo, hay que ver que sordo estás!
--Sí, llevas toda la razón; tengo que adelgazar
Guillermo

Belén dijo...

Me has recordado una mañana que estaba a punto de bajar del bus para ir al curro, y una mujer mayor estaba jugando con una niña en brazos de su madre. Hubo un momento que la mayor de dijo a la niña Venga, estudia y aprende, que te estamos esperando..., se me puso la carne de gallina :)

Soy mayor y aún no se lo que quiero :(

Besicos

Enredada dijo...

siiii!!!!
queremos hasta que nos encontramos que ya lo somos y no podemos escapar!!!!!
abrazos Amaro